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Un cierto dieciocho de octubre*. Por Edgar Gutiérrez

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 "… esas muertes queridas van escribiendo la historia".
(Vamos juntos, Mario Benedetti)


Hoy me van a perdonar una cosa, otra más apenas. Pero hoy necesito recordar.

Ahora es octubre. Es apenas sólo uno de los doce meses. Uno más. Pero no, ¡Es Octubre!

Porque uno no se explica cómo en un simple mes cabe tanta vida… y tanta muerte…

Hace diez años, un día de octubre se fue Darío. ¿Quién era? ¿Qué trascendencia tiene su partida, su muerte? 

No sé, a mí me importa. Voy tratar de explicarles. Comencemos diciendo lo más sencillo. Es mi hijo. 

Pero no es tan simple la cosa. 

La muerte debiera ser simplemente el simple resultado de la vida. De alguna manera cuando se vive suficientemente, morir es natural y a veces hasta necesario y conveniente. Y de esa manera se escribe la historia.

Y cada quien tiene derecho a creer lo que quiera sobre lo que pasa después de la muerte. Pero lo cierto es que vivimos en la sociedad del Capital y en ella la muerte “importa” más que la vida. De alguna manera se vive sólo para morir o dicho peor se está vivo, generalmente, porque no se ha muerto todavía.  

Pero un comunista vive queriendo pensar que antes, durante y después de la muerte solo haya vida. Y vida de aquella “que es todo lo que ella es o no es nada”. No es un problema del más allá o del más acá, es simplemente hombres y mujeres que, más allá y más acá, siguen en la lucha por una vida de todos.

 
Pero la vida de la muerte que crea el Capital, nos mata constantemente. Nos despersonaliza haciéndonos mercancía. Nos mata cambiando las razones para vivir por “cosas” que reditúen. Nos asesina quitándonos nuestros motivos y cambiándolos por un momento que se hace eternamente intrascendente. Claro esto se resuelve luego, en la estupidez de las mentes-mercancía en la “esperanza” en algo que vendrá y que nunca llega.

Todo esto se hace más contundente frente a muertes sin sentido. ¡Fíjense no es lo mismo que vidas sin sentido! Y,  así fue la muerte que le ocurrió a Darío. No una muerte natural consecuencia de la vida. No, sólo una muerte causada por la muerte.

Han pasado diez años. Eso que la sicología del Capital llama “duelo” supuestamente ya pasó hace mucho. Pero el dolor está ahí, intacto, imponente. Y continúa.

Y no es solo el dolor de la partida del hijo, del amigo, del camarada, del compañero de viaje, del confidente, del muchacho hermoso y transparente, de todo eso que fue y sigue siendo. El muchacho que llegó temprano a todo, aun a la muerte. No, es el dolor que ocasiona una muerte estúpida por lo innecesaria, y lo que es peor: por lo carente de responsable (vivimos, aun después de 10 años en una sociedad arresponsable).

Por ello ahora (siempre) recuerdo, simplemente…

Un octubre Mao proclama la república popular, en otro nace Gandhi y Marx (el Groucho) y Miguel de Cervantes y Teresa de la Parra y La otra Parra, la chilena, la  bella Violeta. Además nace Alí y nos llena la vida de canto y de razones. Y así octubre tiene tanta y tanta vida... Pero en hay también tanta y tanta muerte, fusilan a Manuel Piar, matan un número todavía no determinados de jóvenes en Tlatelolco en Ciudad de México. En Lecherías aparece el cadáver de Alberto Lovera. En Cantaura asesinan combatientes tratando de matar la esperanza, asesinan al Che en Bolivia, y así mil de muertes más y más, y entre todo ese torbellino de hechos que recuerdos, muere Darío.

Por eso hoy, otra vez, me pregunto a gritos ¿Cómo puede caber en un solo mes tanta vida… y tanta muerte…?

Sin embargo la vida sigue, y miles, cientos de miles y muchos más, luchan todos los días y a cada rato porque un día la muerte deje de ser muerte y logremos alcanzar una muerte de vida, derrotando de manera definitiva la vida-muerte del Capital. Una vida que sea sencillamente, ¡Todo lo que ella es!

Entonces ya no habrá muertes sin sentido, pues cada una de las vidas lo habrá logrado de manera definitiva.

Sin embargo, perdonen, Octubre seguirá estando ahí. A lo mejor, más claro, más luminoso, pero seguirá estando ahí.

* La foto, aunque es carnet y parece “fea” fue una de las últimas que se tomó y como dice su hermana: “esta como era él, despeinado, sonriente…”
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Dedicatoria. Poema de Martin Niemöller. Por Edgar Gutiérrez

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Dedico este Poema de Martin Neimöller a todos aquellos que piensan que para comprometerse, siempre habrá tiempo ¡después!  Edgar.
“Cuando los nazis vinieron por los comunistas”

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Autor: Martin Niemöller (14 de enero de 1892 – 6 de marzo de 1984)

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Carta Abierta a Víctor Jara. Por Ángel Parra en 1987

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Querido Víctor: 

Me despierto con ganas tremendas de escribirte para contarte lo que me sucedió anoche 24 de diciembre. Serían como las 12:10 cuando sonó el teléfono, nosotros dormíamos profundo, lo de siempre cuando te despiertas antes de haber terminado su noche, ¿quién será? ¿Porqué tan tarde? etc. La llamada era de Chile, para decirme que formaba parte de los perdonados, que era parte del paquete de regalo de pascua que la dictadura ofrecía este año.

La voz querida de mi hermana sonaba radiante, ¿te acuerdas Víctor de su voz? ¡Se te acabó el exilio hermano, se te acabó el exilio! Por un segundo compartí de corazón su alegría, la alegría de tantos otros que pelean todos los días a brazo partido por el fin del exilio y que en mi caso consiguieron mi perdón. Perdón, ¿pero de qué, Dios mío me pregunto?

¿Me están perdonando tus 40 balas por la espalda?

¿Mi padre a quien no volveré a ver?

Ellos me están perdonando nuestros 30 mil muertos y ¿el río Mapocho ensangrentado?

¿Me perdonarán acaso los cadáveres que traía el Renaico en Mulchén? ¿Los fusilados de Calama (al quinteto, es decir 1-2-3-4-5-tú), el director de la Sinfónica Infantil de La Serena? ¿El padre Jarlan símbolo de los pobladores torturados violados relegados expulsados encarcelados desaparecidos?¿Carmen Gloria, Rodrigo? Parece que debo hacer una reverencia y agradecer el perdón. aquí no ha pasado nada y tan amigos como antes.

¿Qué te parece Víctor? A veces pienso que es mucha la generosidad, y que soy un mal agradecido.

Me perdonan Marta Ugarte, Tucapel, el Chino Díaz, Weibell, los degollados, Pepe Carrasco, Corpu Cristi y yo no se agradecer.

¿Me siguen perdonando los cinco jóvenes desaparecidos en septiembre del '87, mi pueblo hambriento, la cesantía, la Prostitución infantil y este nudo en la garganta permanente desde hace 14 años también me lo perdonan? Me pregunto si en este gesto están incluidos mis amigos muertos en el exilio, Lira Massi, Ramírez Necochea, Guillermo Atias,Vega Queratt.

Estas en la lista, ¿Cuál lista?, la de los que pueden reir pensar, circular, amar, morir, vivir.

En fin Víctor amigo, mucho tiempo que quería escribirte pero ya me conoces soy un poco flojo. Te contaré que estoy componiendo mucho, entre merengues, tonadas, cumbias y cuecas, oratorios y pasiones, el tiempo pasa y se queda inscrito en el alma.

Quiero hablarte un poco de mi mujer a quien no conociste, pero conocerás algún día o no, mejor lo verás en ella cuando llegue el momento. Ella me ha dado algo que yo no sé como se llama, pero que se traduce en una cierta seguridad equilibrio y alegría de vivir, la misma que tú tenías junto a tu mujer. Me acuerdo perfectamente de tu claridad y seguridad en tus pasos, aventuras y destinos. Y eso se reflejaba en tu trabajo, el teatro, la peña, el partido, los sindicatos y los amigos. Siempre tenías tiempo para todo (yo me cansaba de mirarte). Me acuerdo que la Viola me decía, aprende, aprende. Espero haber aprendido algo.

Por ejemplo:

La humildad, el heroísmo no se venden ni se compran que la amistad es el amor en desarrollo que los hombres son libres solamente cuando cantan, flojean o trabajan chutean el domingo la pelota o se toman sus vinitos en las tardes le cambien los pañales a su guaguas distinguen las ortigas del cilantro cuando rezan en silencio porque creen y son fieles a su pueblo eternamente como tú y como miles de anónimos maestros somnolientos de domésticas, mineros, profesores, bailarinas, guitarreras de la Patria. También quiero decirte al despedirme que París está bello en este invierno que no acepto los perdones ofrecidos que mi patria la contengo en una lágrima que vendré a visitarte en primavera que saludes a mis padres cuando puedas que tengo la memoria de la historia y que todo crimen que se haya cometido deberá ser juzgado sin demora que la dignidad es esencial al ser humano que el año que comienza será ancho de emociones esperanzas y trabajos sobre todo para Uds. Víctor Jara que siembran trigo y paz en nuestros campos.

ANGEL PARRA, París, diciembre 1987.

Fuente: http://es.wikisource.org/wiki/Carta_de_%C3%81ngel_Parra_a_Victor_Jara

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Oración del Padre Nuestro. Versión de Frei Betto

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Padre nuestro que estás en el cielo, y eres nuestra Madre en la Tierra , amorosa orgía trinitaria, creador de la aurora boreal y de los ojos enamorados que enternecen el corazón, Señor más allá del moralismo desvirtuado y guía de la trocha peregrina de las hormigas de mi jardín.

Santificado sea tu nombre grabado en los girasoles de inmensos ojos de oro, en el enlace de un abrazo y en la sonrisa cómplice, en las partículas elementales y en el candor de la abuela al servir la sopa.

Venga a nosotros tu Reino para saciarnos el hambre de belleza y sembrar compartimiento donde hay acumulación, alegría donde irrumpió el dolor, sabor de fiesta donde campea la desolación.

Que se haga tu voluntad en los caminos desorientados de nuestros pasos, en los ríos profundos de nuestras intuiciones, en el vuelo suave de las garzas y en el beso voraz de los amantes, en la respiración jadeante de los afligidos y en la furia de los vientos convertidos en huracanes.

Así en la Tierra como en el cielo, y también en la médula de la materia oscura y en la garganta abisal de los agujeros negros, en el grito inaudible de la mujer maltratada y en el prójimo mirado como desemejante, en los arsenales de la hipocresía y en las cárceles que congelan vidas.

Danos hoy el pan nuestro de cada día, y también el vino inebriante de la mística alucinada, el coraje de decir no al ego propio y el dominio vagabundo del tiempo, el cuidado de los desheredados y la valentía de los profetas.

Perdona nuestras ofensas y deudas, la altivez de la razón y la acidez de la lengua, la ambición desmesurada y la máscara con que cubrimos nuestra identidad, la indiferencia ofensiva y la adulación reverencial, la ceguera ante el horizonte desnudo de futuro y la inercia que nos impide hacerlo mejor.

Así como nosotros perdonamos a quien nos ha ofendido y a nuestros deudores, a los que nos escarban en el orgullo e imprimen envidia en nuestra tristeza de no poseer el bien ajeno, y a quien, ajeno a nuestra supuesta importancia, se cierra a una inconveniente intromisión.

Y no nos dejes caer en tentación ante el porte suntuoso de los tigres de nuestras cavernas interiores, las serpientes atentas a nuestras indecisiones, los buitres depredadores de la ética.

Pero líbranos del mal, del desaliento, de la desesperanza, del ego inflado y de la vanagloria insensata, de la insolidaridad y de la flacidez del carácter, de la noche sin luna de sueños y de la obesidad de convicciones demasiado seguras.

Amemos.

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Concepto de Responsabilidad según José Saramago

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Jose Saramago“Las miserias del mundo están ahí, y sólo hay dos modos de reaccionar ante ellas: o entender que uno no tiene la culpa y por tanto encogerse de hombros y decir que no está en sus manos remediarlo –y esto es cierto -, o bien asumir que, aún cuando no está en nuestras manos resolverlo, hay que comportarnos como si así lo fuera”. La Jornada, México, 3 de diciembre de 1998.

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La música mató el juicio justo

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El lunes 1 de diciembre del año 2014 se acaba la música. No está claro si será por la mañana o por la tarde porque Luis Eduardo Aute no ha sido tan preciso. Pero de la fecha el artista y profeta no tiene duda: “En cinco años esto desaparece, no habrá ni canciones ni música”. Cinco años, ni cuatro ni seis. Cinco años y ni un día más, salvo que se cumpla el condicional que añade el mismo Aute: “Salvo que el Gobierno haga algo”. Pues no será por falta de acción gubernamental. ¿Algo? No. Todo lo que le pidan, que mandan más 200 artistas que millones de internautas.

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