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[LA MANDARRIA] SALIR: ¿Es la Salida?

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Hoy día vivimos en un contexto particular en el que alimentarse es cuestión de millonarios (literalmente, hasta tanto llegue la reconversión) las dos premisas centrales que nacen de la opinión pública son: “hay que salir del país” y “aquí va a estallar una vaina, tarde o temprano este gobierno va a salir porque esto no se aguanta”. Vamos a tratar de analizar ambas afirmaciones (o salidas).

Hay que salir del País: Ciertamente, a diario venezolanas y venezolanos se marchan a trabajar en Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Argentina...quizás Uruguay. La buena mayoría sale por tierra juntando el medio con el real para conseguir un mejor proveer, puesto que salen con la esperanza de poder enviar dinero a sus familiares que quedan. Otros salen a hacer trabajos temporales para luego venir a “resolver”. Antes, sólo se iban quienes no toleraban el sistema de gobierno, ahora, sale cualquiera llevado por la necesidad y, lamentablemente, ni el gobierno ni la militancia pueden ofrecer condiciones de contigencia para esta “aguantadera de pela”.

 

Sin embargo, “salir del país” que siempre fue un asunto de privilegio, no es una salida tan fácil como se dice, porque si bien es cierto que ganando algunos pesitos o solecitos al cambio es un dineral, no es mentira tampoco que para optar a un trabajo bien remunerado en el exterior se deben hacer trámites un poco tediosos que llevan dinero, mucho tiempo y paciencia; de lo contrario, se optaría a hacer cualquier cosa en la que puede que vaya bien o que vaya mal. A esto se le agrega el tema de “reunir” el dinero para salir, pues, dependiendo del destino se pueden requerir a lo mínimo unos 150$ ó 200$ que al cambio negro son unos Bs. 300.000.000,oo ó Bs. 600.000.000,oo. Tan es así, que si fuera algo muy sencillo marcharse para ir a hacer real para mandar remesa, seguramente las calles estuvieran desoladas. Y no vamos a enumerar la cantidad de limitaciones en materia de legislación laboral, que en nada se parece a lo que sucede en Venezuela.

Aquí va a estallar una vaina, tarde o temprano este gobierno va a salir porque esto no se aguanta:
Se cacarea muchísimo, pero perro que ladra no muerde. Creemos que no hay condiciones materiales ni morales para que estalle algo, al menos no en tiempo real. En cuatro años venimos de superar dos períodos de guarimbas que se frustraron sencillamente porque en Venezuela estamos convencidos (y perdón por la afirmación en plural) de que la violencia no es el camino – a menos no ese tipo de violencia- y esa actitud puede estar excusada en los distintos procesos de sensibilización política que se generó a partir de la llegada del presidente Chávez porque se quiera o no reconocer, con Chávez aprendimos a politizarnos y eso tiene varias incidencias en la actitud del Pueblo hoy día, un Pueblo que inició procesos de participación, de reflexión, de formación y de debate; es un Pueblo que primero agotará todas las vías posibles antes de una confrontación cuerpo a cuerpo.

También sucede que venimos bajo la afirmación de la existencia de una Guerra Económica en la que el rostro del enemigo se confunde, se difumina o no se ve claro y cuando lo logramos reconocer, está sentado conversando y dialogando con el gobierno para acordar hacernos menos daño, entonces, ante ese escenario bélico, pues, mejor quedarse en casa quietico.

El gobierno se encuentra pasmado, se ha alejado de los principios revolucionarios impulsados por el presidente Chávez, un distanciamiento que le resultará letal en tanto gobierno puesto que detrás de esos principios se encuentra un Pueblo que si bien también puede parecer paralizado ante lo que sucede, es un Pueblo con una Energía y un Poder en Potencia y recordemos que toda energía potencial cuando se libera, es implacablemente contundente, por ello sugerimos que la salida es reunirse porque reunidos podemos moralizarnos, podemos comprender en colectivo. El gobierno no está solucionando o al menos no para nosotros. En consecuencia, es hora ya de empezar a pensarnos cómo vamos a resolver nosotros, por nosotros y eso sólo se logra en colectivo y con organización.

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