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CONTRATIEMPO: La Revolución necesaria, ¿Vuelta a la Patria?

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democracia

"El problema es que hacer la patria cuesta mucho,

es mejor comprar una ya hecha.

Cuando se acabe, compramos otra"

(Del libro "La Patria en tiempos de liquidación)

Sería un despropósito histórico, un error de dimensiones de tragedia histórica similar a la muerte de Chávez; el que no podamos aproximarnos a su legado con el coraje suficiente para reconocer los lunares, los equívocos y, en consecuencia, asumir las acciones para corregirlos. Asumir la infabilidad en la revolución es una amenaza creciente en la medida que se consolida la condición excepcional de Chávez y creemos, que por un acto de transferencia, el chavismo es infalible por ser seguidores de Chávez.

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CONTRATIEMPO: La ceguera en la revolución, ¿Clarividencia del golpismo?

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Contratiempo5

Sería muy triste tener que morir de ceguera..

y aprendió que andar a ciegas era

la más peligrosas de las decisiones.

(Del Libro "Caminando a ciegas")

Los últimos meses nos han deparado a los venezolanos las más disímiles y contrarias experiencias en lo que se refiere a la conducción del país en términos de un proyecto que enunciado como el legado de Chávez ha dejado poco espacio para poner en concreto y hechos simples y palpables lo que estamos haciendo en términos de acoger la posibilidad de re-crear conceptos como el de patria, soberanía y nación. Se sepultan, quizás por impertinentes en las circunstancias, otros términos menos abarcantes: socialismo, capitalismo popular, tercera vía, socialdemocracia. La discusión política parece haberse escondido esperando tiempos mejores. Ahora, el actuar de todos se justifica por una pragmática de la sobrevivencia que es atroz porque se está avanzando en contra no sólo de los avances materiales de un estado benefactor que no se apuntaló sobre la dimensión productiva, sino que cedió con creces a una idea de justicia social puesta en términos de mejorar el acceso a la renta sin que esa mejoría estuviera atada a una contraprestación en el plano de trabajo, formación técnica y política.

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CONTRATIEMPO: Democracia de los invisibles: ¿Una democracia "mágica"?

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ContratiempoLademocraciadelosinvisibles

"La democracia es un error histórico.

Los pobres se creen dueños de su destino

y entonces nos excluyen de las decisiones"

Del libro "Democracia: De los ricos o de nadie"

La democracia ha devenido en una palabra elástica (se estira y comprime a gusto de quien la use). Esa elasticidad es una construcción que se hace a través de los medios de comunicación que son capaces de mostrar como democracia a una sociedad donde ejercen el sufragio el 30% de la población y como dictadura a otra donde la participación ronda el 70%. Se dirá que no se trata sólo del sufragio y se afirmará que se trata de que las mayorías se equivocan y entonces, la democracia debe corregirse. Pero, entonces, no se es democrático sino por conveniencia.

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Contratiempo: 10 millones de firmas ¿Y ahora qué?

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FirmasDerogaObama

 

"No importa cuan lejos este el destino,

la caminata empieza siempre con un paso.

Mejor si son muchos los caminantes"

(Del Libro "Caminantes Nuestra de América")

Concluido el proceso de recolección de firmas para solicitar la derogación del infausto y ahora, "rídiculo" decreto firmado por Obama, es lícito que nos preguntemos por lo que corresponde hacer y construir posterior a este evento extraordinario que significa recoger tantas firmas. Habrá que explorar varias aristas, seguramente quedarán algunas ocultas. En todo caso, parece que esta es una tarea ineludible para todos los actores políticos del país. Con esto nos referimos a todos aquellos que hacen presencia en lo público para contribuir a pensar en torno a la sociedad como proyecto y no como enfermedad. Veamos algunas de esas aristas y su sombra.

Esas firmas reafirman una vocación anti-imperialista en la mayoría de la sociedad venezolana. No es necesario aclarar que no es anti-estadounidense. Insistir en que la vocación anti-imperialista está presente debería servir para que entendamos todos que las formas de relación autoritaria es rechazada por los venezolanos de forma reiterada y sostenida a lo largo de su historia republicana. Somos una sociedad en insurrección desde 1989. Firmamos porque entre otras cosas, no podemos aceptar la imposición de una fuerza extranjera. Más aún, rechazamos cualquier chantaje.

Y, sin embargo, surgen indicios que señalan actos indebidos de presión y chantaje para que se procediera a firmar en la campaña lanzada por el gobierno. No hay que pedir pruebas, nos basta una sola firma hecha bajo chantaje para que sea necesario denunciarlo y cuestionarlo. Mal puede una postura política que rechaza el chantaje conseguir las firmas de sus ciudadanos por la vía del chantaje. Esa absurda actitud nos revela precariedad ideológica y oportunismo en quienes así lo hicieron. Sería deseable para la salud de los actores políticos afectos al gobierno que se revisaran y sancionaran severamente a quienes acudieron a ese expediente del chantaje y del terror. No hacerlo, es tener firmas bastardas entre quienes lo hicieron con convicción. Peor aún, es tener operadores políticos de una condición contra-revolucionaria en cargos de dirección política. Una revolución debe ser oportuna, pero nunca oportunista.

No se trata tampoco de un número que permita cuantificar la fuerza que apoya al gobierno. Pero, sí puede servir para indicar a cuántos de los venezolanos les interesa una vida en paz y sin los sobresaltos de la amenaza de la mayor potencia militar del planeta. Además, nos permite poner en la acera de enfrente a los que se cuentan entre quienes desestiman la amenaza o desprecian el esfuerzo de la firma. Sus razones tendrán y para poder respetarlas deberían hacerlas públicas. En este caso, el silencio juega en contra de la coherencia de cualquiera que sea la posición que se tenga. Pero quedan los otros, y quizás por ellos es importante preguntarnos ¿Qué se puede hacer con ellos?. Nos referimos a los que apoyan de manera tácita o abierta la amenaza como mecanismo de presión para un gobierno que con errores, es el gobierno legal y legítimo de Venezuela. ¿Quién los lideriza? ¿Cómo pueden ser parte de una unidad, de la cual les importa poco su suerte?

La pregunta sobre lo que corresponde hacer ahora, sigue abierta y crece en interrogantes. Es evidente que no hemos sido derrotados porque la opinión pública internacional se manifestó abiertamente en contra de la decisión de Estados Unidos. ¿Será eso suficiente? ¿Detendrá las operaciones encubiertas? ¿Aportará elementos nuevos para re-pensar la relación con Venezuela? Todas esas preguntas tienen respuestas fuera de Venezuela. ¿Qué le corresponde a los venezolanos?

En primer lugar, es imprescindible aprovechar la diversidad ideológica que se da entre los firmantes para relanzar un proceso de debate nacional, estadal y local del sentido del Plan de la Patria, no sólo como ley de la nación, y la cual debe ser cumplida por todos, sino además como el continente político que reúne todos los actores políticos en esta patria en gestación. Se dirá que hay temas que son de aceptación universal como el 5to. Objetivo histórico que a pesar de ser ridiculizado en la campaña, cada vez luce no sólo como necesario sino inevitable. ¿Qué discutir allí? Muy simple, como alcanzarlo. Se apuntará que la ética socialista es una ética partidaria, excluyente de la diversidad y totalitaria. Dicen mal porque es precisamente la ética socialista la única capaz de plantearse la diversidad sin que ella sea motivo de rechazo, confrontación y debate. Sí, definitivamente debemos volver al debate local y no sólo partidario de aquella parte del legado de Chávez que más que un plan de gobierno es el mapa de ruta para poder hacer nuestra propia historia, desde nosotros mismos. Ahora, cuando las elecciones parlamentarias se avecinan, nos hará mucho bien volver sobre aquel mapa de ruta y preguntarnos si todos los caminos son posibles y son deseables para la mayoría de los venezolanos. Este debate no ahuyentará las amenazas de los gigantes pero es, entre las cosas que podemos hacer ahora, la más necesaria para saber el real tamaño de nuestra estatura histórica y cuánto debemos crecer para realizarla.

En segundo lugar, hay que crear condiciones para rescatar la razón política que está ausente en algunos sectores de la sociedad venezolana. Será necesario no sólo la práctica de la tolerancia, sino un inquebrantable empeño por enseñar que se trata de un proyecto para todos. Allí, aquellos llamados fundamentalistas nos ponen la tarea más compleja pero también, la más necesaria. Los medios de comunicación siguen pareciendo claves para la realización de esta tarea. Igualmente ocurre con las denominadas redes sociales virtuales que juegan precisamente a sustituir la incomodidad de la política del cara a cara, por la ilusión de dictador que da poder sumar y eliminar amigos a la distancia de un click, Los 10 millones de firmas, a la postre deben sumar al imaginario colectivo de una Venezuela de paz y empeñada no sòlo en su esperanza sino en ser esperanza de un modo distinto de ser y estar en este mundo.

A Tiempo. La llamada guerra económica va revelándose en su dinámica como un proceso invasor que destierra esperanzas y va sembrando desconfianza. Quizás su mayor logro fue reclutar para las fuerzas disolventes de la patria, a muchos que ahora son especuladores por necesidad y oportunidad. Tarea inmensa la de reconstruir no sólo la economía sino la elemental racionalidad del intercambio económico fundada en un mínimo de confianza. Confianza que amerita tener información confiable y válida. Es decir, someterla a la razón política y no a la razón de la fuerza.

Un desaparecido en un estado de derecho es una amenaza para todos. Alcedo Mora aún no aparece.

 

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Contratiempo: La inédita subversión. Del choque de civilizaciones a la rebelión endógena

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MiedoImperial

"La civilización es una. Cualquier otra posibilidad

será sometida a la fuerza y obedecerá!"

Del libro "Reglas en la Casa Blanca"

Las subversiones son incómodas. Responden generalmente al rechazo de un orden y la instauración de uno nuevo de signo contrario al anterior. Sin embargo, estamos siendo testigos de una subversión que está fundada en la resurrección de una vieja idea y el orden mundial teme. No es temor a lo desconocido sino el conocimiento de la potencia de esas ideas "viejas" subversivas. En esta oportunidad, nos basta una sola: "De cada quien, según sus capacidades. A cada cual, según sus necesidades", que parece empeñada en surgir en estos tiempos tan contrarios a semejante clamor.

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Contratiempo: La Pobreza de Patria en tiempos de Revolución

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bolivares

"Cuando no puedas eliminar la pobreza,

entonces arremete contra los pobres

Del Libro "Proverbios del capital"

Por razones históricas, toda revolución es un acto de contradicción impura en la cual el cambio es puesto a andar por la voluntad de algunos hombres y mujeres. Puesto en estos términos, la revolución siempre es un acto inacabado y se anhela, es la lucha de todo revolucionario a pesar de él o ella misma, que sea irreversible. Es decir, la revolución ni es lineal, no es necesariamente progresiva y revela en su proceso las contradicciones más severas que parecían superadas en el tiempo.

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