Ingrese

logo tatuytv

tatuytv banner 2

¿Por qué necesitamos diseños de hardware digitales libres?

Compartir

sowftware.cleaned

Richard Stallman
Fundador del proyecto GNU y fundador de la Free Software Foundation.

¿Hasta qué punto se extiende la idea de software libre al hardware? ¿Es una obligación moral hacer libres nuestros diseños de hardware, tal y como lo es hacerlo con nuestro software?

El software libre es cuestión de libertad, no de precio; hablando en general, esto significa que los usuarios son libres de usar el software, y de copiarlo y redistribuirlo, con o sin cambios. De forma más precisa, la definición se formula en términos de las cuatro libertades esenciales.

  • La libertad de ejecutar un programa como se quiera, con cualquier propósito.

  • La libertad de estudiar el código fuente del programa y de cambiarlo para que realice la computación de la forma en la que tú deseas.

  • La libertad de hacer copias exactas y darlas o venderlas a otras personas.

  • La libertad de hacer copias de las versiones modificadas por ti y darlas o venderlas a otras personas.

Aplicando directamente el mismo concepto al hardware, hardware libre significa que eres libre de usarlo, copiarlo y redistribuirlo con o sin cambios. Pero, ya que no hay copiadoras de hardware, aparte de llaves, ADN y la parte externa de objetos de plástico, ¿es siquiera posible el concepto de hardware libre? Bien, la mayoría del hardware está hecho mediante la fabricación a partir de algún tipo de diseño. El diseño está antes que el hardware.

Por tanto, el concepto realmente necesario es el del diseño de hardware libre. Es sencillo: quiere decir un diseño que les permita a los usuarios usarlo (es decir, fabricar hardware a partir de él), copiarlo y redistribuirlo, con o sin cambios. El diseño debe ofrecer las mismas cuatro libertades que define el software libre. Entonces, “hardware libre” tiene el significado de hardware con un diseño libre disponible.

La gente que se encuentra por primera vez con la idea de software libre a menudo piensa que puede obtener una copia “gratis” (N.dT: en español en el original). Muchos programas gratuitos están disponibles con coste cero, ya que no te cuesta nada descargar una copia, pero eso no es lo que quiere decir libre aquí (de hecho, algunos programas espía como Flash Player o Angry Birds son “gratis” pero no son libres). Usar “libre” en vez de “free” ayuda a aclarar el punto.

Para el hardware, esta confusión tiende a ir en la dirección contraria. El hardware tiene un coste de producción, así que el hardware comercial no será “gratis” (a menos que sea con pérdida o con beneficio cero), pero eso no impide que su diseño sea “free/libre”. Las cosas que haces en tu impresora 3D pueden ser muy baratas, pero no exactamente “gratis” ya que tienes que pagar por los materiales en bruto. En términos éticos, el tema de la libertad supera al del precio por completo, porque un dispositivo que niega la libertad a sus usuarios vale menos que nada.

Los términos “open hardware” y “open source hardware” se usan con el mismo significado concreto que “free hardware”, pero dichos términos restan importancia a la libertad como problema. Derivan del término “open source software”, que hace referencia más o menos al software libre pero sin hablar de libertad o presentar el asunto en términos de bien o mal. Para subrayar la importancia de la libertad, hacemos énfasis al referirnos a la libertad cuando sea pertinente; ya que “open” falla al hacerlo, no lo sustituyamos por “free”.

¿Es injusto el hardware que no es libre?

Éticamente, el software debe ser libre; un programa que no sea libre es una injusticia. ¿Deberíamos usar el mismo rasero con los diseños hardware?

Por supuesto que sí, en las áreas en la que la impresión 3D (o, en general, cualquier tipo de fabricación personal) pueda manejar. Los patrones de impresión para hacer objetos útiles, prácticos (es decir, funcional en vez de decorativo) deben ser libres porque son trabajos hechos para un uso práctico. Los usuarios se merecen el control sobre dichos trabajos, al igual que merecen el control sobre el software que usan.

La distribución de diseños de objetos funcionales que no sean libres es tan mala como la de programas no libres.

Preocúpate de elegir impresoras 3D que funcionen exclusivamente con software libre; la Free Software Foundation respalda esas impresoras. Algunas impresoras 3D están hechas a partir de diseños de hardware libres, pero los diseños de hardware de Makerbot no son libres.

¿Debemos rechazar el hardware digital que no sea libre?

¿Es una injusticia un diseño de hardware(*) digital que no es libre? ¿Debemos, por el bien de nuestra libertad, rechazar todo el hardware digital hecho a partir de diseños no libres, tal y como debemos rechazar el software que no es libre?

Debido al paralelismo conceptual entre diseños de hardware y código fuente del software, muchos hackers del hardware se apresuran a condenar los diseños de hardware que no son libres al igual que con el software que no es libre. Yo no estoy de acuerdo porque la situación es distinta para el software y el hardware.

La tecnología actual para la fabricación de chips y tarjetas se parece a la imprenta: se presta a la producción en masa en una fábrica. Es más como copiar libros en 1950 que como copiar software hoy.

La libertad para copiar y cambiar el software es un imperativo ético porque dichas actividades son posibles para quienes usan un software: el equipo que te permite usar el software (un ordenador) es también suficiente para copiarlo y modificarlo. Los ordenadores móviles de hoy no son suficientemente potentes para esto, pero cualquiera puede encontrar un ordenador que sea suficientemente potente.

Más aún, un ordenador es suficiente para descargar y ejecutar una versión modificada por alguien que sepa hacerlo, incluso si no se es un programador. De hecho, las personas que no son programadores descargan y ejecutan software a diario. Esto es por lo que el software libre supone una diferencia real para quienes no son programadores.

¿Cuánto de esto se aplica al hardware? No todo el que sepa usar un hardware digital sabe cómo cambiar el diseño de un circuito o de un chip, pero cualquiera con un PC tiene el equipo necesario para hacerlo. Hasta ahora, el hardware está a la par con el software, pero a continuación viene la gran diferencia.

No puedes construir y hacer funcionar el diseño de un circuito o chip en tu ordenador. Construir un gran circuito es un trabajo grande y minucioso, y eso cuando ya tienes la placa del circuito. La fabricación de un chip no es algo posible para una persona hoy día; solo la producción en masa puede hacerlos lo suficientemente baratos. Con la tecnología del hardware actual, los usuarios no pueden descargar y hacer funcionar la versión modificada por John H Hacker de un hardware digital, como sí podrían hacerlo con la versión modificada por John S Hacker de un programa. Por tanto, las cuatro libertades no les dan a los usuarios de hoy el control colectivo sobre un diseño de hardware como se lo da sobre un programa. Por eso el razonamiento que muestra que todo el software debe ser libre falla cuando se aplica a la tecnología del hardware de hoy día.

En 1983 no había ningún sistema operativo libre, pero estaba claro que si tuviéramos uno podríamos usarlo al instante y tener la libertad del software. Todo lo que faltaba era el código para uno.

En 2014, si tuviéramos un diseño libre para el chip de una CPU apto para un PC, los chip producidos en masa a partir de su diseño no nos darían la misma libertad en el campo del hardware. Si vamos a comprar un producto producido en masa en una fábrica, esta dependencia de la fábrica provoca muchos de los mismos problemas que un diseño que no sea libre. Para que los diseños libres nos den la libertad del hardware, necesitamos tecnología de fabricación del futuro.

Podemos vislumbrar un futuro en el que nuestros fabricantes personales puedan hacer los chips y nuestros robots puedan ensamblarlos y soldarlos junto con transformadores, interruptores, teclas, pantallas, ventiladores y todo eso. En ese futuro todos haremos nuestros propios ordenadores (y fabricantes y robots), y todos seremos capaces de aprovechar los diseños modificados por quienes tengan conocimientos sobre hardware. Los argumentos para rechazar el software no libre también serán entonces aplicables a los diseños de hardware no libres.

Ese futuro está a años de distancia, como poco. Por el momento, no es necesario rechazar el hardware con diseños no libres por principio.

*Como se usa aquí, “hardware digital” incluye hardware con algunos circuitos analógicos y componentes además de los digitales.

Necesitamos diseños de hardware digital libres

Aunque no sea necesario rechazar el hardware digital hecho a partir de diseños no libres en las circunstancias actuales, es necesario que desarrollemos diseños libres y que los usemos cuando sea factible. Ofrecen ventajas hoy, y en el futuro puede que sean la única forma de usar software libre.

Los diseños de hardware libre ofrecen ventajas prácticas. Varias compañías pueden fabricar uno, reduciendo la dependencia de un único proveedor. Los grupos se puede organizar para fabricarlos en masa. El tener los esquemas de circuitos o código HDL posibilita el estudio del diseño para buscar errores o funcionalidades maliciosas (es conocido que la NSA ha provocado debilidades maliciosas en hardware de computación). Además, los diseños libres pueden servir de bloques básicos para diseñar ordenadores y otros dispositivos complejos, cuyas especificaciones serán publicadas y que tendrán menos partes que puedan usarse contra nosotros.

Los diseños de hardware libres pueden llegar a ser usables en algunas partes de nuestros ordenadores o redes, y para sistemas empotrados, antes de que seamos capaces de construir así computadores completos.

Los diseños de hardware digital pueden llegar a ser esenciales, incluso antes de que podamos fabricar el hardware personalmente, si se convierten en la única forma de evitar el software no libre. Ya que el hardware comercial corriente está siendo diseñado cada vez más para subyugar a los usuarios, se vuelve cada vez más incompatible con el software libre por las especificaciones secretas y la obligación de firmar el software por alguien que no eres tú.

Los chips de los módems de los teléfonos móviles e incluso algunas tarjetas gráficas ya requieren que su firmware esté firmado por el fabricante. Cualquier programa de tu ordenador que permita que alguien más lo cambie, pero no tú, es un instrumento de poder injusto sobre ti; el hardware que impone dicho requisito es hardware malicioso. En el caso del los chips de los módems de los teléfonos móviles, todos los modelos disponibles actualmente son maliciosos.

Algún día, el diseño libre de hardware digital puede ser la única plataforma que permita la ejecución de un sistema completamente libre. Pongámonos como objetivo el de tener los diseños digitales libres antes de eso, y esperemos que tengamos los medios para fabricarlos de forma suficientemente barata para todos los usuarios.

Si diseñas hardware, por favor, haz tus diseños libres. Si usas hardware, por favor, únete para urgir y hacer presión a las compañías para que hagan diseños de hardware libre.

Compartir