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[MEMORIA LIBRE] - ¿Sesgo Constituyente?

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Mamorial

La estrategia de la actual dirigencia opositora en Venezuela para tomar el poder es clásica: el descrédito. En la sociedad capitalista es una estrategia normal. En ese contexto, lo mejor es que no haya gobierno. Todos los políticos son malos, bandidos o incompetentes. Así que se trata de escoger el menos malo, con lo que resulta que lo mejor que puede hacer cada lado es denigrar del otro. Después de todo, nadie le creerá si se presenta solamente a partir de sus virtudes.

La táctica actual de esa misma dirigencia es mucho más macabra: desacreditar el carácter humanitario del Estado Venezolano. Necesitan mostrar muchos muertos para eso. Eso explica el afán por el caos recurrente. Eso explica la negativa a todo gesto apaciguante, particularmente al diálogo con el gobierno. Eso explica que lancen a grupos de jóvenes medio organizados en una suerte de mini ejército urbano, mal entrenado y armado con improvisaciones, contra las fuerzas de control del gobierno, aprovechando cualquier manifestación de protesta a la que los policías y guardias deben acudir sin armas letales. El resultado es fácil de anticipar. La guarimba es un generador de violencia que acumula tensiones por medio del encierro autoinducido para luego hacer que se liberen explosivamente frente a los uniformados.

Pero la verdadera arma secreta de la oposición, que todos vemos salvo el gobierno, es el control discreto y efectivo de la cotización de la divisa extranjera. Dolar Today es el verdadero acicate de las protestas, al inducir un ritmo inflacionario insoportable, convirtiéndose en el generador de la angustia que lanza a muchos (y a los hijos de muchos) a la calle. A estas alturas, la ceguera del gobierno solo se puede explicar   si sus propios funcionarios de alto nivel se están beneficiando de la situación. Si la sufrieran, como el resto de los empleados públicos, ya habrían reaccionado de mejor manera.

El Comandante Chávez lo vió venir. Es difícil decir qué fue lo que hizo para controlar la divisa. No fue muy exitoso pero, cuando menos, la cotización no se escapó como ahora. Lamentablemente, sus estrategias, con su ausencia y la salida de sus ministros, quedaron fuera del gobierno. Pero Chávez también se protegió del descrédito con su presencia mediática, que muchas veces pareció exagerada, pero que combinó magistralmente con la ejecución de medidas efectivas y que resultaron muy populares. Las misiones, la integración de la Patria Grande y esas movidas tácticas para restaurar el valor y la autoestima nacional: las canaimitas, los satélites, para mencionar solo un par. Eso ayudó al Bolívar frente al Dólar.

Maduro no pudo. Formalmente, aún le resta poco menos de año y medio de gobierno. Pero, haciendo uso de su propio privilegio constitucional, ha convocado una Asamblea Nacional Constituyente a la que deberá entregar el poder el próximo 3 de Agosto. No es difícil creer que su intención inicial era sentar a todos los políticos, viejos y nuevos, a revisar los fundamentos de la nación y definir un nuevo modelo económico. La única posibilidad de controlar la fuga de valor a través de la manipulación de la divisa es convocar el apoyo de las fuerzas opositoras. Sin algún nivel de consenso nacional al respecto, es imposible controlar a Dolar Today o demandar, con alguna efectividad, la cooperación internacional necesaria para lograrlo.

Quizás el Presidente advirtió que una convocatoria, solamente con esa intención, podría alienar a fuerzas revolucionarias. Por esa u otra razón, decidió presentar la iniciativa a constituirse a partir de dos tipos de criterios: el territorial, con la representación directa de cada municipio, y la sectorial: con representantes electos por estructuras sociales. Contrario a lo que parece, este método no es inédito. Se ha usado muchas veces para convocar a la comunidades indígenas. Esta vez, sin embargo, se agregan 7 nuevos sectores, cuyos listados de participación corresponden, según la convocatoria, a las formas de organización correspondientes: Trabajadores o Trabajadoras, Empresarios o Empresarias, Estudiantes, Campesinos-Pescadores, Personas con alguna discapacidad, Pensionados o Pensionadas y Consejos Comunales.

Este perfil mixto ha sido recibido con acusaciones, incluso desde el lado revolucionario, de introducir un sesgo que favorece al Gobierno. Lo dice un académico, “allí la "voluntad originaria del pueblo" adquirirá los contornos del filtro de las bases comicionales: de la máquina de representación[1]. Permítannos un ejercicio matemático para explorar ese supuesto sesgo en la convocatoria constituyente.

Imaginemos que la consulta para conformar la constituyente es un proceso de Poisson[2] que consiste de 545 consultas independientes a una población homogénea que, en cada consulta, se inclina con probabilidad P en favor de una decisión y, desde luego, con probabilidad 1-P en contra. Eso implicaría que la probabilidad de obtener una cierta cantidad de votos a favor de esa decisión se puede modelar con una distribución binomial[3]. Por ejemplo, la probabilidad de obtener exactamente 273 puestos de 545, si la decisión fuese simple territorial y P = 0,5 es 0,034. Es decir, de una población dividida a la mitad (0,5), hay un chance de un 3% apenas de que la mayoría sea la mínima posible. Detrás de ese resultado matemático hay un poderosa razón para convocar una constituyente: los “empates” son menos probables, incluso cuando las partes están muy parejas en la población de base. Es mejor 545 elecciones, que 24 y estas mejor que una sola (como la Presidencial), pues estas últimas, en esas circunstancias, se dirimirían con muy poca claridad (tal como ocurrió en el 2013).

Pero para determinar la probabilidad de obtener la mayoría es preciso sumar todas las formas posibles de obtenerla, entre 273 y 545 puestos. El modelo simple nos da el esperado 0,5. Pero, si la probabilidad de P fuese un 0,15, la probabilidad de obtener esa mayoría en ese modelo arroja: 3,57*10^-82 (0, seguido de 81 ceros y luego 357). Es decir, es prácticamente imposible ganar para una opción que tiene una aceptación de un 15% en la base popular. ¿Será esta la razón para que Maduro no usara el modelo simple en las bases comicionales de la convocatoria?.

Para responder la pregunta necesitamos un modelo para la consulta mixta por territorio y por sectores. En este caso, el lugar de aquel único parámetro P, tenemos dos: Pt para la población base territorial y Ps para la población base sectorial. Si ambos son iguales a 0,15, la probabilidad de obtener la mayoría es ahora nuevamente: 3,57*10^-82. Es decir, sigue siendo imposible ganar para una opción con el 15% de apoyo. ¿Por qué entonces un liderazgo opositor que alardea de contar con el 85% de apoyo popular desecha la consulta mixta?

Quizás la razón es que las partes están realmente muy parejas (aprox. 0,5) y ese sesgo inclina la balanza a favor del gobierno. Digamos que para modelar ese escenario, dejamos Pt = 0,5 y aumentamos Ps = 0,55, tratando de conceder que los opositores perderán un 5% de favor con la consulta sectorial. En este caso, la probabilidad de que el gobierno obtenga la mayoría es de: 0,78. Ciertamente hay una clara ventaja para el Gobierno. Veamos, sin embargo, que pasa si Pt = 0,3 (y Ps sigue en 0,55). El valor es: 5,59*10^-9, prácticamente cero, indicando que el gobierno no podría ganar inclusive con ese sesgo, si su base popular territorial fuese de un 30%. Pero exageremos. Digamos que, con Pt = 0,3, el gobierno logra que el sesgo sea tal que Ps = 0,90. En este caso, la probabilidad de que tenga éxito es de 0,48. La oposición seguiría en ventaja. Quizás ese margen de 4% les parecería poco. Pero uno se pregunta si ese supuesto sesgo es posible a ese nivel (0,90). El gobierno podría tener alguna ventaja estructural al seleccionar los 24 candidatos para el sector consejos comunales, suponiendo que el discurso político los ayuda (quizás también entre pensionados y personas con discapacidad agradecidas). Pero no sería tan extremo y en los restantes (y mayoritarios) sectores, uno esperaría que la oposición tuviera una buena base electoral, asumiendo que comandan la mayoría nacional.

Así que el rechazo a la Constituyente no es por el sesgo. Los líderes opositores pueden volver a decir que no confían en el mecanismo electoral que les dió alcaldes, gobernadores y diputados que ahora sirven al propósito de desarmar el servicio público y perjudicar la gobernabilidad. Que la ventaja electoral de la oposición no sea tal o tan amplia parece una mejor explicación.

(Anexamos esos modelos codificados, en Maxima[4], para quienes quieran seguir jugando con el bendito sesgo)

Remembranza

Ciertamente el partido de Gobierno tiene ventaja en la iniciativa. Pudimos constatarla directamente, al prepostularnos como candidatos territoriales. Recolectar las firmas correspondientes del padrón electoral en una jurisdicción en poco más de una semana requiere un equipo. Conformarlo en ese mismo tiempo y desplegarlo en las terribles circunstancias que se viven en algunas ciudades del país, fue demasiado para algunos de nosotros. Para el momento en el que debía entregar los recaudos ante la Junta Electoral de Santos Marquina, apenas había recolectado en firmas cerca del 1% del registro electoral de este municipio, lejos del 3% establecido por el CNE. Los dos días adicionales que otorgó el poder electoral eran claramente insuficientes para completar la tarea, trabajando con la ayuda que alcancé a convocar.

Equipo, acceso a la información de base y apoyo logístico, no son cosas, nos parece, que pudieron haberle faltado a una oposición que alega un masivo respaldo nacional. Debemos notar, además, que algunos críticos de izquierda, con similares ventajas (como Marea Socialista) también se han sustraído de la consulta.

Rechazar la constituyente es un grito de guerra a muerte. Confían, no solo en desalojar a Maduro en el corto plazo, sino también en desmontar todo el Estado que muy probablemente tendrá un nuevo principio rector al cabo de unos pocos meses. En ese contexto, que puedan confiar en la Fiscal General es una buena noticia. ¿Dejarán solamente esa institución en pie?.

La gran pregunta es ¿qué hará el Gobierno?. Ha convocado una asamblea de intereses sectoriales que creará una colcha de retazos. Debe persuadir al pueblo Chavista de votar masivamente en favor de esos candidatos que, por definición, no representan a todos. Y luego deben volver a persuadirlos de votar para respaldar la obra de arte que debe ser esa colcha. ¿Qué puede decir la constitución que evite y prevenga la manipulación de las divisas? ¿Qué puede decir la constitución para restaurar la confianza nacional en su economía?. ¿Qué puede decir la constitución para preservar los derechos de la Bolivariana de 1999 y dibujar más claramente los límites entre protesta y gobernabilidad?

Que pena que la Guerra nos impida pensar las respuestas como Nación.

Código de los Modelos (Maxima[5])

pt(P,X) := binomial(364,X)*(P^X)*(1-P)^(364-X);

ps(P,X) := binomial(181,X)*(P^X)*(1-P)^(181-X);

ptmayoria(P) := sum(pt(P,k), k, 183, 364);

psmayoria(P) := sum(ps(P,k), k, 91, 181);

pmayoria(PT, PS) := sum(sum(pt(PT,Z-Y)*ps(PS,Y), Y, 0, 181),Z,273,545);

psimple(P,X) := binomial(545,X)*(P^X)*(1-P)^(545-X);

psimple_mayoria(P) := sum(psimple(P,k), k, 273, 545);



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