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[MEMORIA LIBRE] ¡Anclaje Ya!

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Cualquiera que sea la actitud presidencial en este escenario, apocalipsis es el efecto más probable. Quedará también anulado el Bolívar y el salario público, forzando a todos al sector privado “como sea”.

“Cuando acabe este verso que canto
Yo no sé, yo no sé, madre mía
Si me espera la paz o el espanto;
Si el ahora o si el todavía.
Pues las causas me andan cercando
Cotidianas, invisibles.
Y el azar se me viene enredando
Poderoso, invencible.”

(Causas y Azares, Silvio Rodríguez)

La propuesta desesperada que surge de la clase trabajadora pública es anclar el Bolívar al Petro para detener su devaluación[1]. Ha sido articulada por el prof. Emilio Hernández[2] pero se puede decir que era lo que muchos esperábamos luego del lanzamiento de el Petro[3]. En esa campaña del Petro, que se confundió luego con la Presidencial, Nicolás Maduro nos convenció del poder de la criptomoneda. Pero tras la elección, el Petro prácticamente salió del discurso presidencial y nada ha ocurrido al respecto. Peor aún, el Presidente ha salido en busca de nuevas propuestas para superar la crisis. Entretanto, es ya imposible cubrir los gastos de vida con cualquier salario público anulado por la hiperinflación. Mucho menos con el mínimo. La propuesta es ahora, desesperada.

Algunas personas, sin embargo, se preguntan cómo resultará. ¿Tendrá razones el Presidente para esta extrema cautela post-electoral?. ¿Qué pasará si anclamos el Bolívar?

Permitan un ejercicio que intenta dibujar las posibilidades en tres escenarios:

Escenario 1: El Petro Petrificado

Tras la declaración oficial de la tasa bolívar/petro, un grupo de “comerciantes” puja con más bolívares que la tasa establecida para comprar los 100 millones de petros, forzando tasas de cambio superiores a la establecida. ¿Qué pasará?. ¿Se devaluará el Bolívar? ¿Se devaluará el Petro? ¿Quebrará la República?.

Si un solo interés posee todas las “monedas”[4] podría intentar congelarlas mientras presiona para que se le pague lo que pida por ellas en otros bienes, desde luego. Siendo el Petro la referencia de cambio internacional para el gobierno y siendo el Bolívar una fracción de el Petro, gracias al anclaje, en última instancia el nudo de este escenario se reduce a cuánto querrán esos “comerciantes” por cada petro, en otra divisa, seguramente en dólares. Es decir, tratarán de repetir el ejercicio de inducción inflacionaria, tal como se ha ejercido con el Bolívar. Pero, siendo el Petro, por definición, equivalente a un barril de petróleo en el subsuelo venezolano, esa acción especulativa se convertiría en un intento por inflar el precio del petróleo, un bien de mercado tradicional que tiene una dinámica global establecida y que involucra a muchos otros intereses.

Eso significa que si esos “comerciantes con un interés” intentan aumentar exageradamente el precio del barril 1) quedarían en evidencia, globalmente y 2) tendrían que enfrentar, no solo al gobierno de la República Bolivariana (como ha ocurrido con el Bolívar) sino también a muchos otros intereses a quienes no conviene el aumento del barril de Petróleo. Particularmente, los consumidores de países del primer mundo se ven sensiblemente afectados por cualquier subida del combustible.

Habrá todavía espacio para la especulación. Podrían presionar un poco. Pero nunca al nivel hiperinflacionario que ha debido soportar Venezuela en estos últimos años. Ese es inaceptable para el resto del mundo.

El gobierno venezolano tendrá, además, mejores opciones. Podrían declarar a esos petros petrificados como “secuestrados en el conflicto” y proceder a “acuñar”[5] otro lote para mantener la economía funcionando. Con el tamaño de las reservas petroleras venezolanas, hay margen de maniobra.

Así que el Bolívar no se devaluará, porque será una fracción fija de el Petro. Es posible que algunos extorsionistas obligen a dar más bolívares por petros en las transacciones cotidianas, como hacen ahora muchos comerciantes que tiene precios diferenciales para el efectivo y para las transacciones electrónicas por el mismo bien, normalmente de primera necesidad. Pero eso se acaba tan pronto los comerciantes del grupo terminen de apropiarse de todas las “monedas”, como se acaba ahora cuando se termina el efectivo.

El Petro tampoco se devaluará al ritmo tormentoso de la hiperinflación, sino que será defendido también por otros intereses globales con los que circunstancialmente coincidamos. Tampoco se podrá petrificar definitivamente al Petro, pues aún si logran sacar de circulación esos primeros 100 millones de Petros, como han hecho con los billetes de dos conos monetarios, el gobierno siempre podrá “acuñar” más razonablemente mientras dura el conflicto. Y, bueno, será realmente un conflicto pues, seguramente y para justificar sus acciones, el gobierno dirá quienes son esos “comerciantes” que secuestraron esos petros. La República no quebrará por esa razón.

Escenario 2: El Petro Diluido

Este escenario es mucho mas complejo. No hay un grupo, ni un solo interés claro detrás de esos “comerciantes”. Esta vez son cientos, miles de grupos de “comerciantes” que juegan a la “bicicleta”, primero un pie empuja un pedal, luego el otro y así van “moviendo la rueda”. Primero unos aumentan un poco y les transfieren el costo a los otros que lo pagan para legitimar el movimiento en transacciones entre ellos. Y luego estos otros hacen lo propio. Así mantendrán la cotización, sea entre bolívares y petros, o entre petros y dólares, hacia el alza, diluyendo al Petro como han hecho con el Bolívar. El gobierno no podrá asumir un conflicto claro pues no es fácil mostrar que son un solo interés, aunque no sean sino una fracción entre el medio millón de empresas y comerciantes del país.

Pero, un momento!. Eso es justo lo que han estado haciendo. Incluso se han sofisticado últimamente con el uso de varios “marcadores” del precio de la divisa, a partir de los cuáles se calcula un supuesto promedio. Tratan de probar que son muchos para cubrir un “amplio” mercado de divisas “libres”.

En este escenario seguimos teniendo la ventaja de la referencia conceptual entre un petro y un barril de petróleo. Si el gobierno se muestra firme en el anclaje, transferirá esa presión inflacionaria al precio de sus barriles, convocando automáticamente la ayuda de los otros intereses internacionales para frenar la especulación. Eso requiere, desde luego, firmeza. Solo eso impedirá que el Petro se diluya, como le ha ocurrido al Bolívar. Ninguna de las opciones del gobierno se activará si no muestra carácter firme. Necesitamos al Comandante Chávez.

Una opción que podría activarse, no para el gobierno, sí para la República, es la acción protectora de otros comerciantes generosos quienes podrían continuar operando con el anclaje, respetando las pautas de intercambio. Gracias a la cadena de bloques del Petro[6], sus acciones económicas podrían ser visibles para todas y todos, pues el registro estará abierto al escrutinio y reconocimiento del mundo entero.

Escenario 3: El Petro Anulado

Nicolás Maduro no va a anular el Petro. Cuando menos no explícitamente. Pero podría postponer el anclaje indefinidamente, lo cual tiene el mismo efecto. O podría hacer, lo que ya intentó, diluir al Petro dentro del DICOM, transfiriendo las “ganancias” de uno al otro. Quizás alguien le haya explicado que al anclar la “moneda” y detener la hiperinflación, el Seniat no podrá seguir reportando esos astronómicos excesos en su recaudación, pues ya los comerciantes y los “comerciantes” no tendrán tanto que reportar, cuando reportan.

Cualquiera que sea la actitud presidencial en este escenario, apocalipsis es el efecto más probable. Quedará también anulado el Bolívar y el salario público, forzando a todos al sector privado “como sea”. Se disparará el bachaquerismo, con el mismo estado promoviendo la ganancia fácil, como hace ahora con las granjas de criptomonedas en los centros de estudiantes. Completará la asfixia del sector público, empujando a cualquiera que tenga “algo que vender” a venderlo privadamente, a la tasa “libre”. Es decir, el deterioro general que hemos estado viviendo en los últimos 6 años y que la mayoría de participantes en las últimas 4 elecciones le ha atribuido a la oposición, rehusándose a sus contrapropuestas.

Remembranza

Decimos apocalipsis para referirnos a un estado de terror generalizado. Un pequeño bus viaja lleno desde Coro rumbo a El Vigía en la ruta nocturna. En plena madrugada, ya cerca de Caja Seca, en el Sur del Lago, mientras superan un reductor de velocidad, un comando armado somete al chofer y secuestra el vehículo hacia un recodo. Son 6 o más los asaltantes, dos con uniformes militares y todos cubiertos y bien armados. Primero “pasan raqueta” dentro del bus, con las pertenencias a mano. Pero luego hacen bajar a todos los pasajeros y mientras unos revisan el bus de nuevo, rescatando lo que los pasajeros pudieran haber ocultado, otros les quitan los equipajes y otras pertenencias, incluyendo todos los celulares y el calzado. Descalzos, en las sombras, aterrados más allá de lo imaginable por lo que pudiera ocurrirles, los pasajeros escuchan un discurso como este: “esto es culpa de Maduro porque con lo que ganamos no nos alcanza para comer”. Los asaltantes idos, el bus retoma como puede la marcha. En el siguiente punto de control de la Guardía Nacional reportan el hecho. El encargado les dice que no pueden ir tras los asaltantes porque no pueden dejar el puesto solo.

Es un acto cruel, despiadado. Pero también diseñado. Ese discurso infame pretende, no solo culpar a Maduro, sino sugerir que los asaltantes son empleados públicos armados, es decir, policias o militares venezolanos. Eso no solo reafirma el terror, sino que desmonta cualquier ánimo de persecusión o reclamo ante las autoridades que pudiera surgir entre las víctimas. La respuesta en el punto de control, refuerza la idea y el miedo. Es terror sembrado a los niveles más profundos y a costa del honor de la institución militar. Necesitamos al Comandante Chávez.



[1]https://secure.avaaz.org/es/petition/Presidente_Nicolas_Maduro_Presidente_Maduro_rescate_el_salario_anclando_el_bolivar_al_petro/?tiHRoab Presidente Nicolás Maduro: Rescate el salario anclando el bolívar al petro[2]http://paridadfijapetrobolivar.blogspot.com/ Urgente: el anclaje del bolívar y otros artículos.[3]http://www.tatuytv.org/index.php/analisis-y-opinion/memoria-libre/4023-criptomoneda-ese-petro-es-mio Ese Petro es mío.[4]Las comillas son necesarias porque nos referimos a monedas, billetes, criptos y cualquier otra representación del dinero circulante, incluyendo los saldos bancarios, por supuesto.[5]Otra vez comillas porque las criptomonedas no se acuñan realmente. Sólo se declaran en la blockchain.[6] https://nodeexplorer.com/ NEM Network
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