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[MemoriaLibre] - Educación Abierta como Servicio Público

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¿Qué tienen en común todos los programas educativos en Venezuela? ¿Qué es transversal a toda iniciativa educativa en este país?. Cualquier respuesta a estas preguntas tiene que incluir el mandato constitucional:

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[MEMORIA LIBRE] - X es una variable: Lecciones básicas ¿y pertinentes? de matemáticas

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Esta es una lección de matemática. Va dirigida a personas que hayan evitado o se hayan alejado de su estudio por cualquier razón o por mucho tiempo. Es un enfoque particular, entre muchos posibles, que pretende revisar apenas un par de conceptos e invocar con ellos los poderes de la imaginación de las y los lectores.

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[MEMORIA LIBRE] - Educación Interactiva a Distancia

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La educación a distancia es una vieja idea que puede convertirse en una gran noticia gracias a la tecnología. Pero las innovaciones educativas deben contarse entre las más difíciles. Además de la dificultad habitual de parir la nueva forma de la idea, de lograr un buen efecto o función real y que se le use o adopte ampliamente, es preciso resolver la razonable resistencia a experimentar con humanos en una de sus actividades más sensibles y una en la que no queremos errores o abusos que se multiplicarían fácilmente. Por si todo eso fuese poco, también hay que enfrentar la resistencia de un establishment académico que a su vez se resiste al cambio alegando esas buenas razones, pero realmente solo para defender un sistema que cree suficientemente bueno porque algunos han descubierto cómo vivir con él o de él.

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La burbuja del Ciudadano Neutral y otras burbujas económicas

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Vivimos en una burbuja. Ninguno de nosotros puede advertir todo lo que ocurre, ni entender todas las dinámicas. La burbuja de cada quien, sin embargo, es peculiar. La membrana de la burbuja se define con todo aquello que puede percibir, pero también con lo que puede hacer sobre el mundo, pues percepción y acción son, en la naturaleza, difíciles de separar. Pero lo peculiar es que no estamos, físicamente, imbuídos en la burbuja. Llevamos la burbuja por dentro, en nuestra mente. No podemos saber sobre lo que no podemos percibir. No podemos pretender que cambie un mundo invisible. Y no podemos ver las burbujas de los demás, aunque, increíblemente, sean burbujas compartidas.

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MEMORIA LIBRE: Datos Abiertos y Rentables

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(o Cómo confiar en el Gobierno)

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Tratando de leer las lecciones de la austeridad, que siempre es difícil, sigue resonando esa etiqueta descalificadora: “tenemos que ser más productivos”. Es una afirmación que no desafiamos en general. ¿Quién puede negarse a ser mejor? (eso es, justamente, lo que significa ser más productivo en una economía).

Pero, en nuestro contexto actual, cuando se usa esa afirmación para justificar la crisis y la obligatoria austeridad, uno no puede dejar de preguntarse si lo que ya hace no será suficiente para un digno intercambio de ese esfuerzo por un ingreso que alcance para lo básico.

Hay evidencia1 clara de que el magnificado descenso de la producción que debería reflejarse en el PIB, no puede explicar la caída del valor de la moneda nacional respecto a las divisas. Tampoco puede hacerlo el segundo de los tres indicadores tradicionales de una economía: el nivel de empleo, aún cuando sea sostenido por regulaciones. El tercer indicador, la inflación, sostiene la trampa, pues se define recursivamente respecto a la tasa de cambio: mayor cambio, más inflación. Mayor inflación, sube el valor de la divisa en moneda nacional. Este sifón ha sido nuestra perdición histórica y como se trata de un sistema dinámico no trivial, pocos ven la trampa y menos aún la explican.

Así que, cuando el Presidente Maduro dice “a producir más”, realmente no está hablando de un dramático incremento en los productos hechos en el país. Está pidiendo más productos, desde luego, pero también y sin duda con mayor énfasis, está pidiendo productos para exportar y con ellos captar más divisas administradas por el gobierno, como las divisas petroleras.

¿Estará pidiendo mucho?. En el imaginario socialista, no. De eso se trata justamente una economía planificada (que no tiene que ser planificada centralmente). Pero en el imaginario capitalista, esa petición es un abuso: la única vía admitida por el capitalismo para que el gobierno capte ingresos es alguna forma de impuesto como una fracción del precio final de la mercancía. Que el gobierno quiera administrar la divisa obtenida en una transacción en el exterior es una afrenta en la lógica capitalista.

Esa es la afrenta a la que responde la guerra económica.
El gobierno bolivariano no ha intentando, hasta donde sabemos, explicar esa diferencia. El Comandante Chávez quizás podía eximirse de la tarea porque él consiguió la confianza de la mayoría de muchas otras formas. Pero con el Presidente Maduro, la población se ha inclinado electoralmente en favor de ese imaginario capitalista y, de hecho, lo ha manifiestado claramente en la economía con la explosión del bachaquerismo.

¿Qué puede hacer el gobierno de Maduro para recuperar la confianza?
Abrirse. Mostrarse todo. Dejar ver cómo ocurre cada decisión fundamental y sobre cuáles datos.

Eso no será fácil. La apertura de la información comporta riesgos tácticos, pués podrá ser usada para presionar al gobierno. Pero esa es justamente la razón para abrirla. Una auténtica contraloría social por el poder popular solo es posible si el pueblo puede verlo todo. No se puede controlar lo que no se puede observar2. Y, si no se le puede controlar, ¿cómo vamos a confiar en él?

Un buen diseño de datos permitiría, no solo abrir la información para que los enemigos la usen, sino también para que los amigos y los posibles amigos la consideren. Al mismo tiempo, ese buen diseño abierto serviría para proteger los derechos humanos. En particular, el derecho a la privacidad y el derecho a las garantías procesales para cualquier involucrado en actividades ilegales.

Aún así, no será fácil. Los vicios establecidos y el terror que ha desarrollado la burocracia a la inspección y la eventual corrección de sus acciones, hará que la inercia sea enorme. Recordemos que esos vicios incluyen el aprovechamiento económico que muchos ya logran con la información pública no visible. Los gestores en las notarias, por ejemplo, están prohibidos. Pero allí siguen, dándole la vuelta al sistema. Para ellos ya es muy rentable. ¿Para qué cambiarlo?.

De esta manera, nos atrevemos a afirmar, a consciencia, que una estrategia para abrir los datos públicos que aspire a algún éxito, tiene que contemplar la generación de renta entre sus acciones: pagarle al funcionario o funcionaria por liberar (abrir al público) “sus” datos. Es decir, por mostrar los datos que se generan en su actividad cotidiana.

¿Pagar?, pero, ¿donde quedó lo de “rentable”?.
Precisamente se trata de distribuir esa renta. Lo que proponemos es que cada funcionario o funcionaria que libere datos (y documentos y bases de datos y software) debe recibir una remuneración explícita al efecto: un bono de información. Como el bono de alimentación o esos bonos que se reparten, a veces sutílmente, a veces no, en la administración pública. Mientras el bono de alimentación es dinero para consumir alimentos, el bono de información es un reconocimiento por haber producido conocimiento, el fin último de esos datos.

Esto, desde luego, aún no resuelve el origen de la renta para todo el Estado. ¿Qué gana el gobierno con una política como esa de datos abiertos? Respuesta: Confianza. Confianza en su gestión gracias a la transparencia, si no es aún por su eficacia y su eficiencia, atributos que deberían comenzar a mejorar progresivamente en la medida en pueda intervenir el contralor social. La confianza, todas y todos lo sabemos, no tiene precio.

Pero el gobierno aún tiene que desembolsar el dinero. ¿De donde lo va a obtener?.
Lo puede obtener convirtiéndose en proveedor de datos. En la era de las nubes informáticas3, los centros de datos distribuidos son operaciones financieras de gran escala. Pero para un gobierno nacional eso no tendría que ser un gran problema. Puede disponer de inversión recurrente para equipos y conectividad, que tendría que adquirir de todas formas, especialmente si tiene ya a su cargo una empresa pública nacional de telecomunicaciones. Los tiempos presionan para que esas empresas se conviertan en operaciones teleinformáticas también.

Nuestro gobierno tiene, además, una ventaja estratégica fundamental: energía barata. La energía necesaria para sostener un centro de datos suele estar en el orden del 30% de sus costos totales, al precio promedio internacional. En Venezuela, sin embargo, esa energía cuesta una fracción apenas. Un enorme disco duro junto a la fuente de energía más económica es el diseño ideal de una memoria electrónica perfecta.

¿Se animará el emprendedor público?
¿Locura?. ¿Saben cuántos discos duros ha adquirido este gobierno para repartir todo el país sin costo? 4.5 millones de canaimitas4 (dicen ya que son 5) a razón de unos 250 gigabytes de disco en cada una, significan 1 millón de Terabytes. Es decir, 1 Exabyte5. Podríamos comparar con los grandes proveedores privados. ¿Cuántos servidores tiene Google?. Es difícil saberlo con algo de certeza, pero algunos estimados lo fijan en el orden de los millones6, con su consumo energético alcanzando, con toda su operación, el 1% de toda la energía que consumen los centros de datos de todo el mundo7. Es una operación impresionante. Pero para nada imposible para nosotros.

Remembranza

A 10 Años de la creación de Cenditel8 por el Comandante Chávez, muchas lecciones sobre tecnología libre han sido impartidas y popularizadas. ¡Enhorabuena!. Tenemos pendientes, sin embargo, lecciones importantes. El software es un bien valioso y preciado. Debemos demostrar que el software público también.

http://www.idea.gob.ve/admin/img_noticias/Pasqualina.pdf LA MANO VISIBLE DEL MERCADO (III)
  https://www.scribd.com/doc/307118877/La-Mano-Visible-Del-Mercado-i-Trabajo-completo

2 https://en.wikipedia.org/wiki/Control_theory#Controllability_and_observability

3 https://pillku.org/author/jacinto-davila/ Una Nube Informática para Servicios Públicos

4 http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/4-5-millones-computadoras-canaima-ha-entregado-gobierno-todo-pais/ 4.5 millones de computadoras Canaima ha entregado el Gobierno en todo el país (4 mayo 2016)

5 https://es.wikipedia.org/wiki/Byte

6 http://paulwallbank.com/2012/08/23/how-much-server-space-do-internet-companies-need-to-run-their-sites/ How much server space do Internet companies need to run their sites?

7 http://www.koomey.com/post/8323374335 My new study of data center electricity use in 2010

8 http://www.cenditel.gob.ve/

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MEMORIA LIBRE: Los bytes necesarios para encontrar medicinas

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Diseño sin título

En tiempos de crisis, la memoria de corto plazo se llena con los datos esenciales para sobrevivir. Eso incluye las referencias a aquello que puede matarnos si no lo recordamos oportunamente. En los humanos, esas memorias vienen sumergidas, normalmente, en un coctel de emociones fuertes: rabia, ira, odio, miedo.

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