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Chile, ¿Patria de todos? Por Manuel Cabieses. Revista Punto Final

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La huelga de hambre que mantienen 31 presos políticos mapuches en las cárceles de Concepción, Lebu, Angol, Temuco y Valdivia, exigiendo entre otros puntos la no aplicación de la ley N° 18.314 (o Ley Antiterrorista), que coarta las garantías constitucionales referidas al debido proceso y a la presunción de inocencia, nos lleva a preguntarnos si efectivamente Chile es la patria de todos o si hay algunos ciudadanos nacidos en este país que son tratados como indeseables, a los que hay que tolerar pero que ojala no existieran.

En Chile, la existencia de una población indígena, sobre todo de mapuches, ha sido un “problema” desde la invasión de los conquistadores españoles hace más de 500 años. Incesantemente se les ha negado su condición de pueblo y procurado su integración al país creado por los invasores -pero siempre como parte de la clase explotada-, sea por la vía de las armas, de la ley, o por ambas.

No se trata de una patológica inclinación anti-mapuche de las autoridades del país. Se trató, desde Diego de Almagro hasta Sebastián Piñera, de la apropiación de sus tierras; de la típica voracidad capitalista para el enriquecimiento de los dueños de los medios de producción. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, en el marco del mercantilismo, la conquista de nuevas fuentes de riqueza y mercados se perpetró para acumular riquezas para el creciente Estado-nación europeo, una “economía al servicio del Príncipe”, como diría Adam Smith. Y se explotó a los habitantes originarios produciendo oro y plata para banqueros, comerciantes y mineros alemanes como Jakob Fugger, los Welser y otros, quienes financiaron el descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo prestando dinero a la Corona española.

Tras la Independencia, en el caso de Chile, los criollos decidieron unificar el territorio nacional escindido por el país mapuche. En las Paces de Quilín, el 6 de enero de 1641, España había reconocido al pueblo mapuche su independencia y el territorio comprendido entre los ríos Bío Bío, por el norte, y Toltén por el sur, cinco millones de hectáreas que quedaban fuera de la Capitanía General de Chile. Según Bengoa, “tal condición no fue una ‘graciosa concesión’ de su majestad, sino que costó aproximadamente medio millón de muertos al pueblo mapuche”. Los negocios de la burguesía y los terratenientes criollos debían hacerse cruzando por mar entre los puertos de Talcahuano y Corral. El 2 de julio de 1852, Manuel Montt promulgó la ley que creó la provincia de Arauco, cuyos límites eran el Bío Bío y el Toltén. Fue el fin jurídico de la patria mapuche. Diez años después, el Estado chileno penetró militarmente 200 kilómetros y fundó Angol. En 1878 levantó Traiguén. En 1881, Temuco y en 1883, Villarrica. José Bengoa dice: “A partir de la derrota militar de 1881 y la ocupación de Villarrica de 1883, cambió la sociedad mapuche internamente, como también su relación con el Estado y la sociedad chilena. La reducción territorial fue el elemento central y evidente del cambio ocurrido (…) A los mapuches se los sometió al rigor de la civilización; se les entregaron pequeñas mercedes de tierras, se los encerró en sus reducciones, se los obligó a transformarse en agricultores. El guerrero debió transformarse en ciudadano y el pastor de ganados en campesino, productor de subsistencia”. En los siglos XX y XXI, las empresas forestales, hidroeléctricas, mineras y gasíferas de los principales grupos económicos chilenos y transnacionales, que atentan contra el ambiente, la economía local y la cultura, amenazan lo que resta de tierra mapuche.

Hoy, mientras la reforma procesal penal rige para todos, a los imputados mapuches se les aplica la Ley Antiterrorista, que niega los principios garantistas y aumenta desproporcionadamente las penas. Según la periodista Lucía Sepúlveda, de la Comisión Ética contra la Tortura, hasta junio pasado había ciento seis mapuches encarcelados, condenados o procesados en relación con el llamado “conflicto mapuche”, casi el doble de hace un año. De ellos, según el abogado José Aylwin, del Observatorio Ciudadano, en la actualidad hay 58 procesados por Ley Antiterrorista (cinco condenados, 42 en prisión preventiva y 11 cumpliendo medidas cautelares).

La Ley Antiterrorista fue impuesta en 1984 por el dictador militar Augusto Pinochet para perseguir la resistencia a la tiranía. De acuerdo con esa ley, el delito de incendio puede considerarse atentado terrorista si su intención fuera “producir temor en la población o en una parte de ella”, aunque no constituya una amenaza directa contra la vida, la libertad o la integridad física de nadie. En virtud de esta ley, y con autorización del juez, el Ministerio Público puede ocultar a los imputados y a sus abogados defensores la identidad de testigos (para ello se suele usar pantallas, distorsión de la voz o capuchas). Ello viola la letra “e” del artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -ratificado por Chile- que garantiza a toda persona acusada el derecho “a interrogar o hacer interrogar a los testigos de cargo y a obtener la comparecencia de los testigos de descargo y que éstos sean interrogados en las mismas condiciones que los testigos de cargo”.

La Ley Antiterrorista se aplicó durante los gobiernos de la Concertación -y se sigue aplicando en el gobierno de la derecha- para amparar a las fuerzas del Estado, que con violencia e impunidad han violentado a ancianos, niños y mujeres, y cobrado la vida de jóvenes como Alex Lemún, Johnny Cariqueo, Matías Catrileo y Jaime Mendoza Collío. La mayoría de estos hechos fueron denunciados por el Dr. Rodolfo Stavenhagen, cuando era relator especial sobre Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas. No sólo la ONU, sino también la Comisión Pastoral Mapuche de la Zona Sur, de la Iglesia Católica, ante el asesinato de Jaime Mendoza Collío en agosto de 2009, declaró: “Como Iglesia hemos advertido nuestra preocupación por la progresiva criminalización de la demanda mapuche, reduciéndola a un asunto policial…”.

Los presos políticos mapuches actualmente en huelga de hambre exigen también el fin del doble juzgamiento. A varios se los está procesando en relación con un mismo hecho por la justicia militar y, paralelamente, por la justicia penal.

Recientes juicios orales han sobreseído a estos “terroristas”. El Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco, por ejemplo, absolvió a Luis Sergio Tralcal Quidel (33) del cargo de incendio en un fundo de Forestal Mininco Crecex S. A. “No existe prueba alguna que establezca qué actos concretos de naturaleza ilícita habría ejecutado el acusado, con lo que no es posible imputarle participación criminosa alguna”, estableció el tribunal. Sin embargo, Tralcal estuvo once meses en prisión preventiva antes de ser declarado inocente.

La palabra “patria” viene del griego patrius y de la expresión latina terra patria, que significa “la tierra de los padres”. Ser mapuche es ser “gente de la tierra”. Si de patria se trata, Chile es la patria del pueblo mapuche. La paradoja es que estos hermanos son tratados por los descendientes de los invasores como si Chile no fuera la patria de todos.

PF(Editorial de “Punto Final”, edición Nº 715, 6 de agosto, 2010)
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Fuente: http://www.debatesocialistadigital.com/articulosespeciales/Manuel%20Cabieses/a32010/agosto/chile_patria_de_todos.html

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Murió el luchador social norteamericano Irwin Silber. Por Pablo Menéndez

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Falleció esta semana a los 84 años, el destacado intelectual, escritor y luchador social Irwin Silber, quien fue uno de los primeros norteamericanos en desafiar la prohibición del gobierno de los Estados Unidos a los viajes a Cuba.

En 1966 visito a Cuba abiertamente, en compañía de su esposa, la cantante Bárbara Dane en una visita histórica que ayudo a desarrollar intercambios culturales y de amistad entre los dos pueblos.

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Dolor en Puerto Rico. 10 de Septiembre. 1:45 am. Por TatuyTvc

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El 4 de Agosto pasado, escribíamos con dolor una nota sobre la muerte de Lolita Lebrón, luchadora revolucionaria portorriqueña.

Hoy el dolor se repite y en canción mayor, Juan Mari Brás líder histórico de las luchas por la independencia y liberación de Puerto Rico falleció en la madrugada de hoy, a eso de la 1:45 AM, en su residencia en San Juan, Puerto Rico.

Mari Brás de 83 años de edad, participó en 1946 en la fundación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), del cual se distanció, luego, al radicalizar su visión revolucionaria. Fue fundador del Movimiento Pro Independencia (MPI) de Puerto Rico (en 1959) y en 1971 participó en la fundación del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP, marxista-leninista) en el cual militó hasta hoy.

En 1950 participó en el levantamiento armado, a través del cual se proclamó la segunda Republica de Puerto Ricoy desde 1959, inspirado sin duda en la Revolución Cubana, profundizó sus luchas por la independencia y real liberación socialista de Puerto Rico.

Desde muy temprano fue fuertemente reprimido por el poder imperialista, represión reflejada no sólo en las acciones de las policías locales, sino directamente en las de la CIA y el FBI, conocidas bandas armadas del poder imperial. Hasta el punto de que en 1976, sufrió el asesinato de su hijo Santiago (Chagui) Mari Pesquera, de 23 años, en una acción nunca investigada de una de estas bandas (probablemente el FBI).

Mari Brás, orgullosamente solo ostentaba la ciudadanía portorriqueña, pues en 1994 se presentó en la embajada de los EEUU en Venezuela para renunciar formalmente a la ciudadanía estadounidense, impuesta por el imperio a los boricuas desde 1917.

Venía sufriendo problemas de salud desde un accidente en el 2009, últimamente su condición física se había deteriorado notablemente y hoy muere en su hogar en San Juan acompañado de su esposa Martha Brás Vilella.

Muere, seguro, en medio del dolor: jamás se investigó la muerte de Chagui y Puerto Rico, su Borinquén, sigue siendo colonia yanqui. Fue perseguido, se intentó varias veces su asesinato. Pero, aunque, ahora muere, no se va. Junto con Lolita, Filiberto y tantos otros luchadores borincanos y nuestramericanos que ya no están, seguirán siendo razones y motivos para mantenernos en la lucha.

Se va, pero nunca será olvido. Patria o Muerte.

Nota importante: El 23 de Septiembre se celebra El Grito de Lares, que marca en 1868 el levantamiento revolucionario por la independencia de Puerto Rico como nación Nuestramericana. Puerto Rico está luchando por su independencia desde entonces, primero contra el imperio Español, y después el imperio de Estados Unidos. Los Estados Unidos mantienen control colonial sobre Puerto Rico desde el 1492. El 23 de septiembre de 2005 es asesinado por el FBI, el Líder Filiberto Ojeda Ríos, en San Juan. Y el 23 de Septiembre de este año es la fecha en la cual se va presentar el caso de Puerto Rico en Nueva York frente el organismo del imperio denominado con sorna “Naciones Unidas”. Por esta razón diversos colectivos revolucionarios de distintos lugares del planeta convocan para el día 23 de Septiembre como una jornada de lucha y solidaridad con Puerto Rico. Tatuy Televisión Comunitaria se adhiere a esta propuesta y convoca a los colectivos merideños a organizar dichas jornadas.

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El capitalismo devora trabajadores. Por Manuel Cabieses de la Revista Punto Final

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Fuente:http://www.revolucionomuerte.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2053:el-capitalismo-devora-trabajadores&catid=46:manuel-cabieses&Itemid=56

La tragedia de la mina San José no es un accidente más de los muchos que ocurren en la minería, en que anualmente hay decenas de víctimas casi siempre por las malas condiciones de seguridad. Lo mismo ocurre en la industria manufacturera, en la construcción y en los servicios. Pero este siniestro ha sido especial por su magnitud y características. La mina San José pertenece a la Compañía Minera San Esteban, de la mediana minería; es una explotación de cobre y oro muy antigua. Es propiedad de la familia Kémeny, de larga tradición en actividades extractivas comenzadas hace más o menos cincuenta años, cuando explotando minerales de hierro logró acumular una importante fortuna.

Desde hace años, la mina San José había sido denunciada como una explotación insegura. Sólo entre 2000 y 2004 hubo diez denuncias de los trabajadores ante el Servicio Nacional de Minería y Geología (Sernageomin), autoridades de Salud, el gobierno regional y la Superintendencia de Seguridad Social. Esos organismos hicieron oídos sordos, no acusaron recibo y menos dieron respuesta. En los últimos cuatro años hubo tres accidentes fatales y dos que significaron la amputación de extremidades de los afectados. El derrumbe del 5 de agosto tuvo, según se ha informado, una magnitud tal que produjo prácticamente el desplome de las galerías y de los ductos accesorios. De acuerdo a lo declarado por Antón Hraste, ex director regional del Sernageomin, “esa mina no debió ser reabierta nunca”, luego que él dispuso su cierre temporal en 2006 y definitivo en 2007.

Sin embargo, el 30 de mayo de 2008 el Sernageomin autorizó la reapertura. La medida produjo asombro. Proponía medidas superficiales que no atacaban el problema fundamental de seguridad y ni siquiera se ordenó un control para asegurar su cumplimiento. Por ejemplo, el escaleramiento de una chimenea de escape que, al no hacerse, la dejó impracticable ante un accidente como el que ha ocurrido. Tampoco la empresa cumplió otras obligaciones y comenzó a ahorrar en los gastos de seguridad para obtener mayores ganancias, aprovechándose además de los dineros de las cotizaciones previsionales de los trabajadores que no depositaba como era su obligación.

La actitud del Sernageomin es inaceptable y se vincula a la influencia que tienen los Kémeny ante las autoridades.

Tal como en el terremoto y tsunami de febrero, una catástrofe vuelve a poner en evidencia lo lejos que está Chile de los países desarrollados y de cómo es sólo un cuento de caminos aquel que trata de convencernos que Chile tiene una economía y empresarios “de clase mundial”. El hecho mismo de que hubo que traer maquinaria minera de Australia y Estados Unidos -no disponible en Chile a pesar de ser el productor más importante de cobre en el mundo-, evidencia una situación alejada de los exigibles máximos de calidad. Chile reaparece como un país pobre manejado por un puñado de ricos -que lo son de manera extrema-. El país despierta de súbito ante una realidad desoladora. La cacareada “responsabilidad empresarial” en Chile no funciona, salvo en pocas empresas. Los dueños del capital se preocupan esencialmente de ganar dinero sin fijarse mucho en las formas de hacerlo. Como están muy cerca o dentro de los gobiernos, disponen de manga ancha para cometer abusos.

Las responsabilidades en esta tragedia son evidentes y abarcan a todos los gobiernos de la Concertación. En especial al Ministerio de Minería cuando estuvo a cargo del ingeniero Santiago González, que autorizó la reapertura de la mina San José. Pero no dejan incólume al gobierno de Sebastián Piñera, que se ufana de la eficiencia de sus equipos asesores, que dominan todos los temas y tienen soluciones infalibles. A pesar de ello, y del hecho de que apenas un mes antes del derrumbe hubo un accidente con una víctima que sufrió amputación de una pierna, nada se hizo con la empresa. El ministro de Minería, Laurence Golborne, recibió además a una delegación de dirigentes sindicales que reclamaban por la falta de seguridad en las faenas. El ministro niega haber dicho que la seguridad no era su tema. Pero los dirigentes sindicales sostienen que sí lo dijo.

Si la “responsabilidad empresarial” es un mito, no serán determinantes las medidas administrativas de reestructuración del Sernageomin y otras instancias, que evidentemente son necesarias pero no decisivas. El ansia de lucro permitirá maniobras sigilosas de lobbystas y otras formas directas de corrupción.

Sin embargo, hay un problema de mayor significación, que tiene que ver con la institucionalidad minera. Esta ha sido tradicionalmente débil, como si el propósito central fuera, sobre todo, asegurar la tranquilidad y las ganancias de las transnacionales. Nunca, salvo en el gobierno del presidente Salvador Allende, se ha intentado establecer una institucionalidad minera sólida, con amplias atribuciones y fuerte apoyo técnico. Antes de 1970, la situación era tal que fue necesario el apoyo de misiones extranjeras -una francesa y otra soviética- para investigar el real estado de la gran minería del cobre. Ambas misiones coincidieron en que el manejo de las empresas norteamericanas era deficiente y que no resguardaban el interés nacional. Ni siquiera había un adecuado control de las exportaciones de concentrados y de oro, plata y otros metales contenidos en ellos. Ahora ocurre algo parecido. No sólo en la gran minería del cobre, que sigue exportando concentrados sin análisis rigurosos. ¿Sabe el Ministerio de Minería qué ocurre con las explotaciones de litio? ¿O con los pirquenes que abundan en la zona del carbón, casi siempre al margen de todo control? ¿O qué pasa en las explotaciones de salitre y yodo de Soquimich, controlada por Julio Ponce Lerou? ¿O con las explotaciones de oro que maneja la Barrick Gold?

La tragedia de la mina San José no debe olvidarse en medio de la parafernalia oficial que se desplegará para el Bicentenario. Es preciso que de una vez por todas los empresarios entiendan que los trabajadores no son otra materia prima. Pero al mismo tiempo, es indispensable que los trabajadores asuman una actitud combativa e intransigente en defensa de su vida y de su integridad física, que es también protección para sus familias y su futuro.

Lecciones tan dolorosas como la ocurrida en Atacama deberían contribuir a la toma de conciencia que permitirá levantar en Chile -como ya sucede en países hermanos- una alternativa a la voracidad inhumana del capitalismo. Las medidas de parche y los lamentos hipócritas de la institucionalidad vigente sólo quieren hacerle el quite a la responsabilidad criminal del sistema en las tragedias colectivas e individuales, y en la superexplotación que padecen los trabajadores chilenos.

 


PF

(Editorial de Punto Final, edición Nº 716, 20 de agosto, 2010)

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Bloqueo. Por Silvio Rodríguez

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Fuente: www.insurgente.org

Estuve en la ciudad desde el sábado, me trajo la urgencia. Se nos fundió la tarjeta de video de la computadora, y Ojala se detuvo.

Aquí no se venden esas tarjetas. ¡Ay de la compañía que lo haga!. Multas millonarias contra ellos. Tampoco podemos encargarlas, por supuesto desde Cuba. Ese es nuestro defecto: vivimos donde no debemos. Por vivir donde nacimos somos malos, somos cómplices y, para colmo, somos bobos. La estupidez de vivir en nuestro propio país nos dificulta crear escuelas de música y estudios de grabación. Mucho más sostenerlos. ¿A qué condenado se le ocurre mejorar siquiera la parte del panorama profesional que le corresponde? Lo que hay que hacer es irse. Si es ilegalmente, mejor. Para algunos, la única forma de legitimar un proyecto es descalificando lo que sea que haya ocurrido en el último medio siglo en Cuba. Nos castigan porque nos quieren mucho. Sufren de vernos padecer en esta isla maldita. Por eso nos aprietan tuercas. Para que aprendamos a ser mejores cubanos desde afuera. Y toman medidas para aislarnos a los que ya éramos isleños. ¿Por qué las toman? Porque son los más ricos, los más bellos, los más felices. ¿Por qué contra nosotros? Porque nos consideran lo contrario. ¿Quiénes aplauden? Los que suspiran por parecerse a ellos.

Por suerte siempre hay manos que logran escapar de ese “mundo libre”. Benditas.
Somos un país que se dedicó a alfabetizar, a construir universidades de médicos y artistas. Y ahora pretenden hacer ver que nos gusta tener pianos sin cuerdas y vientos sin zapatillas.

Vaya imaginación.

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Wikileaks bombardea la Casa Blanca. Por Herminda Ramírez. Comunicadora social UBV/Mérida

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La atrevida página web llamada Wikileaks, dirigida por el australiano Julián Assange, ha puesto de rodillas al Pentágono y la Casa Blanca sin disparar un solo tiro; todo el poder de la palabra y de la imagen, es decir de la información, ha quedado de manifiesto en este momento aciago que vive la humanidad amenazada, humillada y ofendida por las fuerzas oscuras del arsenal militar Israelí/Estados Unidos.

Este binomio de plomo pretende dominar el planeta, incluyendo el ciberespacio, han ido progresivamente sometiendo con las armas y las políticas económicas a los países que poseen recursos que les beneficie; su interés es hacer del mundo un gran mercado y ellos los únicos administradores. Han sembrado la tierra de horror y los medios de comunicación en su poder, hacen el trabajo de domesticar a las multitudes.

El grupo de investigadores de Wikileaks ha tomado la decisión más atrevida y esperada por miles de millones de cibernautas, al filtrar más de setenta mil documentos secretos sobre la guerra en Afganistán y colocarlos en la red; buscan de esa manera desenmascarar a los tigres de papel que se encuentran estacionados en el Pentágono, en la Casa Blanca y Tel Aviv y que conspiran diariamente contra la vida.

La Súplica.

Ese magnífico y terrible mecanismo de enlaces que coloca la información en segundos al mundo entero, ha escapado del control militar de donde salió y ahora pone en jaque a aquellos que creen que pueden voltear el mundo y meterlo en sus bolsillos, ocultando información sobre el destino de millones de personas cautivas bajo sus armas.

¡“…la Casa Blanca sólo puede implorar a la persona que tiene los documentos que no cuelgue más en Internet”!. Esta fue parte de la declaración del portavoz estadounidense Robert Gibbs, en la entrevista concedida al programa Today de la cadena NBC.

Mientras tanto el jefe del Estado Mayor conjunto, el almirante Mike Mullen asegura que “Assange podría tener ya las manos manchadas de sangre de jóvenes y familias afganas”

El secretario de defensa y heredero de la administración Bush, Robert Gates, se esmeró en aclarar que “Las consecuencias en el campo de batalla de estos documentos es potencialmente grave para la tropa, los aliados y socios afganos y, podrían dañar nuestras relaciones y la reputación en esa parte clave del mundo…”

Conspiración contra la verdad.

Ante tal desafío, la campaña en contra de Assange no se hizo esperar e inmediatamente corrió la noticia de que había abusado de dos chicas, además de acusarlo de tener debilidad por los infantes. La oficina Federal de Investigación (FBI) y el Pentágono advirtieron que ellos no tienen nada que ver con la campaña de descrédito en contra del cibernauta; y que el sospechoso es el analista de inteligencia del ejército Bradley Manning, un oficial de 22 años detenido en Kuwait por una filtración de información secreta en noviembre de 2009 y pronto será juzgado por tracción a la patria.

El fundador de Wikileaks dijo en una entrevista a la cadena Al Jazeera que los servicios australianos de inteligencia, le habían advertido de las campañas de desprestigio. No obstante el apoyo del partido político Pirata (Piratpartiet) de Suecia, país donde reside, ha sido enfático al declarar a través de su líder Rick Falkvinge “que cualquiera que se proponga atacar a Wikileaks deberá atacar a un partido político sueco, ateniéndose a gravísimas consecuencias legales”.

Este partido es la tercera fuerza política en Suecia y tiene escaños en el Parlamento europeo (PE), considerada la institución más importante de la unión europea (UE); Su lucha consiste en defender la propiedad intelectual e industrial, el copyright, las patentes, promueven el copyleft y los sistemas operativos libres como GNU/Linux; en sus filas prevalece la gente joven y, por tanto la defensa a capa y espada de lo que acontece en el interminable mundo del ciberespacio.

La libertad de expresión que reina en Suecia, donde la protección de las fuentes es una obligación legal para los periodistas, es el apoyo más contundente para wikileaks y por supuesto la muralla infranqueable del pentágono y el sionismo.

En este nuevo escenario para el debate político, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) de origen francés, emitió una fuerte crítica a wikileaks para evitar la cyber censura y se refirió al país de la primera enmienda (libertad de expresión), es decir EEUU.

La filtración de documentos secretos por wikileaks ha despertado la preocupación de que la Internet se convierta en una herramienta de control político, los hechos demuestran que el poder lo tiene quien posea la información y la sepa manejar. El mundo espera que todo sea por el bien de la humanidad, pues al principio fue el verbo, la palabra; así lo confirman los libros sagrados de diversas culturas.

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