Ingrese

logo tatuytv

10años pagina

"Esta vez no hay un Arca de Noé, nos salvamos o perecemos todos". Entrevista al escritor y teólogo brasileño Leonardo Boff. Por Daniela Pastrana

Compartir

leonardo boff590"El mercado no va a resolver la crisis ambiental", dice el teólogo y ecologista Leonardo Boff, profesor de la brasileña Universidad del Estado de Río de Janeiro. La solución, insiste, está en la ética y en la batalla de los pueblos originarios para cambiar la relación con la naturaleza.

Boff, que enseña Ética, Filosofía de la Religión y ecología, es uno de los principales representantes de la Teología de la Liberación, corriente progresista de la Iglesia Católica en América Latina, ha escrito más de 60 libros y dedicó los últimos 20 años a promover el movimiento verde.

Fue uno de los 23 impulsores de la Carta de la Tierra en 2000 y, un año después, recibió el Right Livelihood Award, conocido como el Premio Nobel Alternativo, que se otorga a personalidades destacadas en la búsqueda de soluciones a los problemas globales más urgentes.

Compartir

Leer más: "Esta vez no hay un Arca de Noé, nos salvamos o perecemos todos". Entrevista al escritor y...

¿Por qué actualización y no reforma económica en Cuba? Entrevista al doctor en Ciencias Económicas Hugo Pons. Por José Alejandro Rodríguez (Juventud Rebelde)

Compartir

«Estamos haciendo un bonsái en esta pequeña isla», me contesta Hugo Pons, Doctor en Ciencias Económicas, cuando trato de explicarme la movida que está comenzando a registrarse en la economía cubana. Y la sorprendente respuesta, aferrada al símbolo, nos lleva por un laberinto coloquial.

¿Quién habla y conceptualiza? ¿El profesor titular de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana? ¿El investigador?, ¿o el especialista de la Consultoría CANEC? ¿Quizá el vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba? Todos a la vez, en una sola persona pausada, amante de las conceptualizaciones…

Compartir

Leer más: ¿Por qué actualización y no reforma económica en Cuba? Entrevista al doctor en Ciencias...

Yorsiño: es por tu sangre preciosa, más roja nuestra bandera

Compartir

Como nos duele tu suerte

si apenas amanecida

la limpia flor de tu vida

la cortó el gang de la muerte.

No quedó tu mano inerte,

ni es de silencio tu espera

no hay oración plañidera

sino canción victoriosa

y es por tu sangre preciosa

más roja nuestra bandera.

Extraído de la Revista Guaicaipuro. Agosto 1976

Ya se cumple un año del asesinato de Yorsiño Carrillo y la incertidumbre mantiene en vilo al pueblo humilde merideño.

Aquel funesto 25 de enero de 2010, cuando masas disociadas movilizadas por la dirigencia fascista, se dispusieron a encender las calles para crear un clima de desestabilización nacional, excusados en la crisis eléctrica que atravesaba la nación, y ante la indiferencia de los organismos de seguridad del estado, un grupo de jóvenes guiados por la indignación irrumpieron y confrontaron la guarimba destructiva, que desencadenó en el deceso de Yorsiño, quien se encontraba repartiendo panfletos en medio del caos del momento.

No cayó por inocente sino por valiente. Y esa valentía mueve hoy a su familia y a la juventud merideña en el reclamo por justicia y por el cese de la impunidad. Se mantiene un juicio en el que se señala con pruebas suficientes al Sr. Freddy Orta, como responsable del asesinato de Yorsiño. Debe pagar con cárcel el crimen cometido. Pero no es suficiente. Quedan librados de responsabilidad los autores intelectuales de la muerte de Yorsiño, aquellos que azuzaron, movilizaron e instigaron a guarimberos a crear el clima para justificar un golpe de estado. Orta es apenas el eslabón más débil de esa cadena criminal. Muchos de estos criminales impunes se lavan hoy las manos en la Asamblea Nacional. ¿Es posible la conciliación con ellos?

La vida de Yorsiño merece más que homenajes. Necesita ser reconocida en toda su magnitud, entender que entregó su vida por ser consecuente con sus ideas y por esa dosis de ingenuidad que caracteriza a la juventud rebelde que se mueve por principios y no por intereses.

Nos queda su sonrisa, y el ímpetu que lo acompañó en su lucha. Nos queda hacer todo lo que dejó por hacer. Y parafraseando a Fidel decimos: “No clamamos venganza para Yorsiño. Como su vida no tenía precio, no podrían pagarla con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse las vidas de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas”.

Compartir

Otra vez el Che

Compartir

En Venezuela estamos metidos en una discusión enorme acerca de la ley de educación universitaria y en donde se oyen más consignas y declaraciones teatréricas (de un lado y del otro, lastimosamente) que razones. En medio de esto, nos encontramos este material del Che, pero –sin ninguna sorpresa- no de ese de las camisetas o de las falsas conciencias, sino del revolucionario que pensó y actuó siempre como tal, nos atrevemos a decir “sin temor a parecer ridículos” que, hasta en sus errores. Ese que es el Che necesario...

Compartir

Leer más: Otra vez el Che

"El cuento de navidad de Auggie Wren", de Paul Auster

Compartir

bifurcaciones Isol Auggie y EthelPero cuando uno lee, cuando se constituye como lector, estira el brazo precisamente hacia los estantes que más le alejan.

G. P.

Le oí este cuento a Auggie Wren. Dado que Auggie no queda demasiado bien en él, por lo menos no todo lo bien que a él le habría gustado, me pidió que no utilizara su verdadero nombre. Aparte de eso, toda la historia de la cartera perdida, la anciana ciega y la comida de Navidad es exactamente como él me la contó.

Auggie y yo nos conocemos desde hace casi once años. Él trabaja detrás del mostrador de un estanco en la calle Court, en el centro de Brooklyn, y como es el único estanco que tiene los puritos holandeses que a mí me gusta fumar, entro allí bastante a menudo. Durante mucho tiempo apenas pensé en Auggie Wren. Era el extraño hombrecito que llevaba una sudadera azul con capucha y me vendía puros y revistas, el personaje pícaro y chistoso que siempre tenía algo gracioso que decir acerca del tiempo, de los Mets o de los políticos de Washington, y nada más.

Compartir

Leer más: "El cuento de navidad de Auggie Wren", de Paul Auster