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Libros Necesarios. El imperio contracultural: del rock a la postmodernidad Luis Britto García.

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Abrimos una sección que denominamos “Libros Necesarios” a través de la cual reseñaremos libros que consideramos instrumentos indispensables de trabajo y de lucha frente a la ofensiva del Imperio a través de la Guerra de IV Generación.

El actuar revolucionario nos obliga a adentrarnos en el estudio, en la formación. Nos exige dejar de seguir pensando en la teoría y la Práctica como cosas separadas y asumirlas como “dos caras de la misma moneda”. Es entender la praxis como “acción consciente”. Marx nos enseña que el pensar la realidad para conocerla y poder actuar sobre ella para transformarla revolucionariamente es una acción de producción teórica, de práctica teórica. Si el imperativo ético fundamental de un revolucionario es hacer la revolución, cada acción concreta lleva implícita ese actuar práctico teórico (¿praxico?). Así el estudio metódico y cotidiano, no es una lujo es una obligación, una tarea revolucionaria.

El imperio contracultural: del rock a la postmodernidad libro escrito por Luis Britto García y publicado por primera vez en 1996 (llamado en aquel entonces por ciertos movimientos contraculturales “El Libro Azul”, por el color de sus tapas) realiza, desde visiones políticas, sociales, económicas, filosóficas y estéticas, un muy acertado análisis de los fenómenos culturales que tuvieron lugar en la sociedad de consumo ya bien entrada la segunda mitad del siglo xx. Desde una mirada nuestramericana se adentra en los pormenores de los hecho que permiten reconocer la existencia de una guerra cultural (hoy la llamamos guerra de IV generación) que el poder imperial ha venido librando contra los pueblos, a fin de perpetuar sus intenciones hegemónicas.

Este es uno de los libros que hay que leer hoy. Nuestro mensaje es a los jóvenes militantes del proceso bolivariano para que lo trabajemos, individualmente y/o en grupo y descubramos en él si inmensa actualidad.

Recientemente fue reeditado por el Plan Revolucionario de Lectura en la Biblioteca Popular para Los Consejos Comunales. Es fácil ahora conseguirlo.

También les dejamos una dirección web en donde es posible conseguirlo digitalizado.http://www.lajiribilla.co.cu/pdf/libroimperiocont.html

Repetimos, este es uno de los libros que hay que leer hoy. Bien usado es un excelente instrumento o herramienta sólida en esta lucha que tenemos por delante.

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¿Soldados descalzos en alta mar? El culto israelí al victimismo. Por Jonathan Cook

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Fuente: http://www.counterpunch.org/cook06092010.soldadoshtml

Traducido para Rebelión por LB ¿Por qué los israelíes están tan indignados por el escándalo internacional que ha generado el mortífero ataque que su país llevó a cabo la semana pasada contra una flotilla de buques civiles de ayuda a Gaza?

Los israelíes no han respondido de ninguna de las maneras que podíamos esperar. Ha habido muy poco trabajo de introspección acerca de la moralidad —ni que decir tiene de la legalidad— del hecho de que los soldados israelíes invadieran buques en aguas internacionales y mataran a civiles. En general, los israelíes no han tenido ningún interés en formular preguntas comprometidas a sus dirigentes políticos y militares sobre las razones por las que manejaron el asunto de forma tan desastrosa. Y apenas unos pocos comentaristas parecen preocupados por las nefastas consecuencias diplomáticas del incidente.

En lugar de eso, los israelíes están enfrascados en un debate kafkiano en el que el ataque militar contra los barcos civiles se describe como “acto de legítima defensa”, como lo llamó el Primer Ministro Benjamin Netanyahu, mientras que el asesinato de nueve activistas humanitarios se transforma en un intento de "linchamiento de nuestros soldados" por parte de terroristas.

Benny Begin, un ministro del gobierno cuyo famoso padre, Menachem, llegó a ocupar el cargo de Primer Ministro israelí después de haber sido lo que hoy llamaríamos "un terrorista", como líder que fue de la milicia Irgun, dijo a BBC World TV que los comandos israelíes habían sido brutalmente atacados después de que llegaran [a los barcos] "prácticamente descalzos". Por su parte Ynet, el más popular sitio web israelí de noticias, informó de que los comandos habían sufrido "una emboscada".

Este extraño discurso sólo se puede descifrar si comprendemos los dos temas, aparentemente contradictorios, que han acabado dominando el paisaje emocional de Israel. El primero es la creencia visceral de que Israel existe para realizar el poder judío; y el segundo es el sentimiento igualmente fuerte de que Israel encarna la experiencia colectiva del pueblo judío como víctima eterna de la historia.

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El Imperio y la droga. Por Fidel Castro (Reflexiones de Fidel)

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Fuente: www.kaosenlared.net/noticia/el-imperio-y-la-droga

Cuando fui detenido en México por la Policía Federal de Seguridad, a la que por puro azar se le hicieron sospechosos algunos movimientos nuestros, a pesar de que los hacíamos con el máximo de cuidado para evitar el zarpazo de la mano asesina de Batista ­―como hizo Machado en México cuando el 10 de enero de 1929 sus agentes asesinaron a Julio Antonio Mella en la capital de ese país―, aquella pensó que se trataba de una de las organizaciones de contrabandistas que actuaban ilegalmente en la frontera de ese país pobre en sus intercambios comerciales con la poderosa potencia vecina, industrializada y rica.

No existía prácticamente en México el problema de la droga que se desató más tarde de forma abrumadora con su enorme carga de daños no sólo en ese país, sino también en el resto del continente.

Los países de Centro y Suramérica invierten incontables energías en la lucha contra la invasión del cultivo de la hoja de coca, dedicada a la producción de cocaína, una sustancia que se obtiene a través de componentes químicos muy agresivos y resulta tan dañina a la salud y a la mente humana.

Los gobiernos revolucionarios como los de la República Bolivariana de Venezuela y Bolivia se esfuerzan especialmente para frenar su avance, como lo hizo oportunamente Cuba.

Evo Morales hacía ya rato había proclamado el derecho de su pueblo a consumir té de coca, una excelente infusión tradicional de la milenaria cultura aymara-quechua. Prohibírsela es como decirles a los ingleses que no consuman el té, una sana costumbre importada por el Reino Unido desde el Asia, conquistada y colonizada por éste durante cientos de años.

“Coca no es cocaína”, fue la consigna de Evo.

Es curioso que el opio, sustancia que se extrae de la amapola lo mismo que la morfina, fruto de la conquista y el coloniaje extranjero en países como Afganistán, y que es sumamente dañino consumido directamente, fuera utilizado por los colonialistas ingleses como moneda que otro país de milenaria cultura, como China, debía aceptar a la fuerza en forma de pago por los sofisticados productos que Europa recibía de China y hasta entonces pagaba con monedas de plata. Suele citarse como ejemplo de aquella injusticia en las primeras décadas del siglo XIX que “un obrero chino que se volvía adicto gastaba dos tercios de su sueldo en opio y dejaba a su familia en la miseria”.

En el año 1839 el opio ya estaba al alcance de los obreros y campesinos chinos. La Reina Victoria I, del Reino Unido, impuso ese mismo año la Primera Guerra del Opio.

Comerciantes ingleses y norteamericanos con fuerte apoyo de la Corona inglesa, vieron la posibilidad de importantes intercambios y ganancias. Para esa fecha muchas de las grandes fortunas de Estados Unidos fueron basadas en aquel narcotráfico.

Hay que pedirle a la gran potencia apoyada en casi mil bases militares y siete flotas acompañadas de portaaviones nucleares y miles de aviones de combate con las cuales tiraniza al mundo, que nos explique cómo va a resolver el problema de las drogas.

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La porfiada Cuba. Por Juan Antonio Zúñiga (La Jornada)

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ningunoFuente: http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=3191:la-porfiada-cuba&catid=142:america&Itemid=343

Insurgente en medio de una crisis capitalista, Crisis Global, Cuba, la porfiada Cuba sigue digna y con la bandera socialista en alto: La producción nacional de bienes y servicios es 38,5% mayor que la alcanzada hace seis años.

De cara al presente, la isla más grande de las Antillas no oculta la satisfacción de mantener vivos los principios de su Revolución y abordar con ellos los nuevos desafíos políticos, sociales y económicos de estos inicios del siglo XXI.

Su desarrollo en la medicina le ha permitido convertir la venta de estos servicios en su principal fuente de divisas. Pero el turismo, que actualmente aporta unos 2 mil millones de dólares al año, avanza decididamente a convertirse en el principal factor de su crecimiento.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Cuba es el país de la región con la mayor proporción de mujeres en su Parlamento, 43 por ciento; es la sociedad con el más bajo índice de analfabetismo, 2,1 por ciento; ostenta la menor tasa de mortalidad en menores de cinco años, 6 por cada mil nacidos vivos; tiene en promedio un médico por cada 150 habitantes –el país que le sigue es Uruguay, con 235–, registra una tasa de desempleo prácticamente inexistente y sus habitantes tienen una esperanza de vida al nacer que aumentó de 59,5 años en 1955, a 78,6 años promedio en la actualidad.

Frente al vendaval que sacudió al mundo capitalista en 2009, con su peor crisis después de la Segunda Guerra Mundial, la economía cubana casi fue una excepción en la región latinoamericana y caribeña. El producto interno bruto por habitante aumentó uno por ciento, mientras el promedio para América Latina decreció 2,9 y en el Caribe la contracción fue de 2,7 por ciento, indica la misma fuente.

El 19 de octubre de 1960, en que el Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó el embargo comercial y económico para ahogar a la isla, su revolución y sus anhelos libertarios. La economía cubana dependía en 80 por ciento de la estadunidense. Desde entonces a la fecha, cada uno de los 19 mil 100 días transcurridos ha sido un triunfo para Cuba y sus habitantes. En casi 52 años han pasado 11 presidentes republicanos y demócratas por la Casa Blanca en Estados Unidos, sin que ninguno se haya atrevido a levantar el embargo, a pesar de su ostensible fracaso.

Pero quizá la situación más crítica para la revolución cubana no fue provocada por Estados Unidos. Provino del derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y sus aliadas de Europa del este, la principal fuente de apoyo energético y de intercambio comercial de Cuba. La URSS dejó de existir oficialmente el 21 de diciembre de 1991 y con ello el suministro de petróleo y gas a la isla cayó a mínimos niveles.

En 1993 el consumo de energía en Cuba era 48 por ciento menor al que tuvo en 1990 y representaba la mitad del registrado en 1985. Por su parte, la economía de la isla se desplomó 32,3 por ciento entre 1990 y 1993.En este contexto dio inicio un drástico programa de austeridad económica y ahorro de energía en el que participó toda la población. Sin el apoyo del antiguo bloque socialista, la revolución cubana se vio nuevamente amenazada. En un esfuerzo descomunal, el llamado periodo especial se prolongó por más de una década, en la que no faltaron las agresiones perpetradas por los grupos terroristas asentados en Miami, Florida. Hasta que en 2004 la economía de la isla alcanzó la misma dimensión que había tenido en 1990.

Actualmente la magnitud de la producción de bienes y servicios de la economía cubana es 38,5 por ciento mayor que la alcanzada hace seis años. Seguramente por eso una barda en el sector Miramar de La Habana todavía proclama hoy: "cuando lo imposible se hace posible, eso es la revolución".

Juan Antonio Zúñiga (La Jornada) para El Economista de Cuba/InSurGente

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El imperio y la guerra. Por Fidel Castro (Reflexiones de Fidel)

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Fuente: http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2010/06/01/el-imperio-y-la-guerra/

Hace dos días, en breves palabras, señalé que el imperialismo no podía resolver el gravísimo problema del consumo de estupefacientes que azota a la población del mundo. Hoy deseo abordar otro tema a mi juicio de gran trascendencia.

El actual peligro de que Corea del Norte sea atacada por Estados Unidos, a partir del reciente incidente que tuvo lugar en las aguas de ese país, tal vez pueda evitarse si el Presidente de la República Popular China decide utilizar el derecho de veto, prerrogativa que no le gusta en absoluto a ese país ejercer en los acuerdos que se discuten en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Existe un segundo y más grave problema para el cual Estados Unidos no tiene respuesta posible: el conflicto creado en torno a Irán. Es algo que se veía venir claramente desde que el Presidente Barack Obama pronunció su discurso el 4 de junio de 2009 en la Universidad Islámica de Al-Azhar, en El Cairo.

En una Reflexión que escribí entonces, cuatro días más tarde, cuando dispuse de una copia oficial del discurso, utilicé numerosas citas para analizar la importancia del mismo. Señalaré un número de ellas.

“Nos congregamos en un momento de tensión entre Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo…”

“…el colonialismo les negó derechos y oportunidades a muchos musulmanes,…la Guerra Fría a menudo utilizaba a los países de mayoría musulmana como agentes, sin tener en cuenta sus aspiraciones propias.” Impresionaban realmente ese y otros razonamientos en boca de un Presidente afroamericano, que parecían verdades evidentes como las contenidas en la Declaración de Philadelphia el 4 de julio de 1776.

“He venido aquí a buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, que se base en intereses mutuos y el respeto mutuo…”

“Como nos dice el Sagrado Corán, ‘tengan conciencia de Dios y digan siempre la verdad.’”
“…es parte de mi responsabilidad como Presidente de Estados Unidos luchar contra los estereotipos negativos del Islam dondequiera que surjan.”

Continuó así desgranando temas escabrosos del universo de contradicciones insolubles que envuelven la política de Estados Unidos.

“En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente.”

“Desde la Revolución Islámica, Irán ha desempeñado un papel en secuestros y actos de violencia contra militares y civiles estadounidenses.”

“Los estrechos vínculos de Estados Unidos con Israel son muy conocidos. Este vínculo es inquebrantable.”

“Muchos esperan, en campamentos para refugiados en la Ribera Occidental, Gaza y tierras aledañas, una vida de paz y seguridad que nunca han tenido.”

Hoy sabemos que sobre la población de Gaza cae con frecuencia una lluvia de fósforo vivo y otros componentes inhumanos y crueles, lanzados sobre la Franja, con furia verdaderamente nazi fascista. No obstante, las afirmaciones de Obama parecían vibrantes y en ocasiones sinceras, en tanto las iba repitiendo una y otra vez, en medio de febril corre corre por el mundo, dondequiera que a su hora programada llegaba el avión número uno de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Ayer 31 de mayo, la comunidad internacional fue conmocionada con el asalto, en aguas internacionales a decenas de millas de la costa de Gaza, de casi un centenar de soldados de las fuerzas especiales de Israel, que descendieron desde helicópteros en horas de la madrugada, disparando frenéticamente contra centenares de pacíficas personas de diversas nacionalidades, causándoles -según informaciones de prensa- no menos de 20 muertos y decenas de heridos. Entre las personas atacadas, que transportaban mercancías para los palestinos sitiados en su propia Patria, había ciudadanos norteamericanos.

Cuando Obama habló en la Universidad Islámica de Al-Azhar del “derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente” e inmediatamente añadió que “Desde la Revolución Islámica, Irán ha desempeñado un papel en secuestros y actos de violencia contra militares y civiles…”, se refería al movimiento revolucionario promovido por el Ayatollah Ruhollah Jomeini, que desde París, sin una sola arma, aplastó a las Fuerzas Armadas del más poderoso gendarme con que Estados Unidos contaba en el Sur de Asia. Era muy difícil que la más poderosa potencia del mundo resistiera la tentación de instalar allí una de sus bases militares, al Sur de la URSS.

Hace ya más de cinco décadas, Estados Unidos había aplastado otra Revolución absolutamente democrática, cuando derrocó el gobierno iraní de Mohammad Mossadegh. Este fue electo Primer Ministro de Irán el 24 de abril de 1951. El senado aprobó la nacionalización del petróleo, que había sido su bandera de lucha, el 1 de mayo de ese mismo año. “Nuestros largos años de negociaciones con países extranjeros -declaró- no han dado resultado hasta aquí.”

Es obvio que se estaba refiriendo a las grandes potencias capitalistas, que controlan la economía mundial. Irán tomó posesión de las instalaciones ante la intransigencia de la British Petroleum, que entonces se llamaba Anglo-Iranian Oil Company.

El país no tenía posibilidades de formar técnicos. Gran Bretaña había retirado su personal calificado, y respondido con bloqueos de piezas y mercados. Envió su flota de guerra en zafarrancho de combate al país. Como resultado, la producción petrolera de Irán disminuyó de 241,4 millones de barriles en 1952, a 10,6 en 1953. En esas favorables condiciones la CIA organizó el golpe de Estado que derrocó a Mossadegh, hasta su muerte que tuvo lugar tres años después. La monarquía fue restablecida y un poderoso aliado de Estados Unidos ascendió al poder en Irán.

Estados Unidos no ha hecho otra cosa con los demás países que no sea eso; desde que se creó esa nación en los suelos más ricos del planeta, no respetó nunca los derechos de los pobladores indígenas que allí vivieron durante milenios y de los negros que fueron importados como esclavos por los colonizadores ingleses.

Estoy seguro, sin embargo, de que millones de norteamericanos inteligentes y honestos comprenden estas verdades.

El Presidente Obama puede pronunciar cientos de discursos, tratando de conciliar contradicciones que son inconciliables en detrimento de la verdad, soñar con la magia de sus frases bien articuladas, mientras hace concesiones a personalidades y grupos carentes totalmente de ética, y dibujar mundos de fantasías que sólo caben en su cabeza y que asesores sin escrúpulo, conociendo las tendencias suyas, siembran en su mente.

Dos preguntas obligadas: ¿podrá Obama disfrutar las emociones de una segunda elección presidencial sin que el Pentágono o el Estado de Israel, que en su comportamiento no acata en nada las decisiones de Estados Unidos, utilicen sus armas nucleares en Irán? ¿Cómo será la vida en nuestro planeta después de eso?

Fidel Castro Ruz Junio 1 de 2010 11 y 35 a.m.

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