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[FILOSOFÍA] La expulsión de lo distinto de Byung-Chul Han

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BYUNG-CHUL HAN 3

Aunque en su criticas de la sociedad actual, parece no trascender a la acción colectiva por transformar lo que observa, o al menos en esta entrevista lo obviaron, y su descripción de la sociedad es solo un sector de ella, compartimos algunos puntos de vista del análisis de Byung-Chul Han, en esta entrevista que le hicieran desde el diario El Pais. Abajo algunos textos para leerle y sacar sus propias conclusiones.

Byung-Chul Han (Seúl, 1959) es la sensación del pensamiento alemán y considerado una gran estrella en el campo de la filosofía y sucesor aventajado de Roland Barthes o Peter Sloterdijk.

Nacido en Corea del Sur, pero afincado en Berlín desde hace años, Byun-Chul Han es de esos pensadores a los que hay que leer y pensar.

Su especialidad: desmenuzar los males del mundo actual. Exhibicionismo digital, competencia laboral y demanda de transparencia política forman parte del menú.

El filósofo surcoreano, una de las voces autorizadas para diseccionar la sociedad del hiperconsumismo actual, dio a conocer un nuevo libro con la tesis de que los individuos hoy se autoexplotan y sienten pavor hacia el otro, el diferente. Viviendo, de esta manera, en "el desierto, o el infierno, de lo igual".

 "En vez de pasear tranquilamente, la gente se apremia de un acontecimiento a otro, de una información a otra, de una imagen a otra." –Byung-Chul Han

 Byung-Chul Han asegura tener una fórmula propia de resistencia política que no convierte en categoría pero comparte encantado: no tiene smartphone, no hace turismo —”el turista viaja por el infierno del igual, circula como si fueran mercancías”—, en su hogar en Berlín solo escucha música analógica (“tengo un jukebox y dos pianos de 400 kilos”, confiesa), no trata a sus estudiantes de Filosofía de la Universidad de las Artes de Berlín como a clientes y ha dedicado tres años de su vida “a cultivar un jardín secreto”, cuya experiencia revelará en el libro Elogio de la tierra.

“Estamos en la Red, pero no escuchamos al otro, solo hacemos ruido”–Byung-Chul Han

“En la orwelliana 1984 esa sociedad era consciente de que estaba siendo dominada; hoy no tenemos ni esa consciencia de dominación”, alerta el académico formado y afincado en Alemania.

Autenticidad

Para Han, la gente se vende como auténtica porque “todos quieren ser distintos de los demás”, lo que fuerza a “producirse a uno mismo”. Y es imposible serlo hoy auténticamente porque “en esa voluntad de ser distinto prosigue lo igual”. Resultado: el sistema solo permite que se den “diferencias comercializables”.

Autoexplotación

Se ha pasado, en opinión del filósofo, “del deber de hacer” una cosa al “poder hacerla”. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede”, y si no se triunfa, es culpa suya. “Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado”. Y la consecuencia, peor: “Ya no hay contra quien dirigir la revolución, no hay otros de donde provenga la represión”. Es “la alienación de uno mismo”, que en lo físico se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio.

Big data

“Los macrodatos hacen superfluo el pensamiento porque si todo es numerable, todo es igual... Estamos en pleno dataísmo: el hombre ya no es soberano de sí mismo sino que es resultado de una operación algorítmica que lo domina sin que lo perciba; lo vemos en China con la concesión de visados según los datos que maneja el Estado o en la técnica del reconocimiento facial”. ¿La revuelta pasaría por dejar de compartir datos o de estar en las redes sociales? “No podemos negarnos a facilitarlos: una sierra también puede cortar cabezas... Hay que ajustar el sistema: el ebook está hecho para que yo lea, no para que me lea a mí a través de algoritmos... ¿O es que el algoritmo hará ahora al hombre? En EE UU hemos visto la influencia de Facebook en las elecciones... Necesitamos una carta digital que recupere la dignidad humana y pensar en una renta básica para las profesiones que devorarán las nuevas tecnologías”.

Comunicación

“Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”.

Jardín

“Yo soy diferente; estoy envuelto de aparatos analógicos: tuve dos pianos de 400 kilos y durante tres años he cultivado un jardín secreto que me ha dado contacto con la realidad: colores, olores, sensaciones... Me ha permitido percatarme de la alteridad de la tierra: la tierra tenía peso, todo lo hacía con las manos; lo digital no pesa, no huele, no opone resistencia, pasas un dedo y ya está... Es la abolición de la realidad; mi próximo libro será ese: Elogio de la tierra. El jardín secreto. La tierra es más que dígitos y números.

Narcisismo

Sostiene Han que “ser observado hoy es un aspecto central de ser en el mundo”. El problema reside en que “el narcisista es ciego a la hora de ver al otro” y sin ese otro “uno no puede producir por sí mismo el sentimiento de autoestima”. El narcisismo habría llegado también a la que debería ser una panacea, el arte: “Ha degenerado en narcisismo, está al servicio del consumo, se pagan injustificadas burradas por él, es ya víctima del sistema; si fuera ajeno al mismo, sería una narrativa nueva, pero no lo es”.

Otros

Es la clave de sus reflexiones más recientes. “Cuanto más iguales son las personas, más aumenta la producción; esa es la lógica actual; el capital necesita que todos seamos iguales, incluso los turistas; el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”. Por ello propone “regresar al animal original, que no consume ni comunica desaforadamente; no tengo soluciones concretas, pero puede que al final el sistema implosione por sí mismo... En cualquier caso, vivimos en una época de conformismo radical: la universidad tiene clientes y solo crea trabajadores, no forma espiritualmente; el mundo está al límite de su capacidad; quizá así llegue un cortocircuito y recuperemos ese animal original”.

Refugiados

Han es muy claro: con el actual sistema neoliberal “no se siente temor, miedo o asco por los refugiados sino que son vistos como carga, con resentimiento o envidia”; la prueba es que luego el mundo occidental va a veranear a sus países.

Tiempo

Es necesaria una revolución en el uso del tiempo, sostiene el filósofo, profesor en Berlín. “La aceleración actual disminuye la capacidad de permanecer: necesitamos un tiempo propio que el sistema productivo no nos deja; requerimos de un tiempo de fiesta, que significa estar parados, sin nada productivo que hacer, pero que no debe confundirse con un tiempo de recuperación para seguir trabajando; el tiempo trabajado es tiempo perdido, no es tiempo para nosotros”.

Libros de Byung-Chul Han digitalizados y disponibles en castellano en Internet:

La sociedad del cansancio (2010; traducido en el 2012)

La agonía del Eros (2012; traducido en el 2014)

La sociedad de la transparencia (2012; traducido en el 2013)

En el enjambre (2013; traducido en el 2014)

El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse (2014; traducido en el 2015)

Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder (2014; traducido en el 2014)

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