Ingrese

logo tatuytv

10años pagina

[Gian Franco Abdul] Buen viaje Mago

Compartir

photo4967751026903984073

Cuando Gian Franco sonreía era como si la vida se convirtiera en música. Entre su habilidad por la informática, su destreza en el humor -si que era ágil para hacer chistes sobre cualquier evento, sobre cualquiera-, y su genio para la música desde tan pequeño, uno no sabe a qué hacer honor primero. Gian era agudo en sus ideas, testarudo en sus convicciones, romántico empedernido y adorable poeta: ¿Qué otra cualidad podría tener un chamo que luchó tanto por su vida, tanto, que se fue riñéndole a la muerte? La muerte no pudo por mucho tiempo con la vitalidad de Gian. Gian era la vida. Tuvo la muerte que hacerse de malditas artimañas para lograr vencerlo; y sin embargo henos aquí a todos, habitados por su existencia.

Gian Franco Abdul Lenzo, nació combatiendo. Los médicos decían que no era más que un mioma en el vientre de su madre. Lo bombardearon con medicina. Resistió. Nació. Entre su herencia árabe e italiana y su innegable tumbao venezolano, creció con su numerosa familia en el barrio Pueblo Nuevo. Desde pequeño se sentaba a mirar por horas lo que tanto hacía uno de sus amores, Juan Cho -su primo hermano- en la única computadora de la casa, hasta entonces, aprendiendo. Moraba el hogar caminando por aquí y por allá comentándolo todo, sabiendo de todo, siendo de todos. Su increíble madre y su padre le dieron rienda suelta en el mundo de la música, la viola fue su primer instrumento, con el que se sumó desde temprano a la orquesta infantil de Mérida. Siempre le iba muy bien donde llegaba. Formó amigos y amores entrañables. La guitarra fue su única, como decía aquel poema del Che Guevara a su amada. El cine dejó una huella enorme en él. La ciencia ficción. Por eso todo en él eran efectos, imaginación y soundtracks. Para Gian vivir era magia. Por eso y a pesar de que enfermó, vivía haciéndole trucos al destino, sobreviviendo. A un nadir fulminante, venía un vuelo de ave fénix. A un problema respiratorio agudo, días de risa y cuentos. A una caída total de cabello, unos lentes oscuros y diez canciones de guitarra. A un infarto, abrir los ojos y parpadear afirmándolo todo. Un mago conocimos. Un verdadero y auténtico mago. Hasta los días de su vida.

Vuela ahora en un viaje infinito, amado Gian...Todo el equipo de Tatuy Televisión Comunistaria, acompaña en este tremendo dolor a toda tú familia, nuestra familia Lenzo. 

photo4967681388304246759

Compartir