Ingrese

FOTO PERFIL NOVIEMBRE

CABECERA PAGINA

[CRÓNICAS RADICALES] La vida no es un Trucco

Compartir

CRONICA AIDALIZ

Impetuoso, con cierta soberbia matizada con hilos de cordialidad y una pasión avasallante por lo que hace, se presenta ante nosotros Alfonso José Arrieta Trucco, conocido por todos como “Trucco”. Una partera lo recibió en este mundo un dos de agosto de 1967 en El Vigía, Estado Mérida. Su madre, de origen colombiano, le enseñó a él y a sus seis hermanos, el ejemplo del trabajo continuo, sin embargo, ese trabajo siempre estuvo mediado por la explotación e injusticia; situación que despertó en él, a muy temprana edad, la conciencia de clase trabajadora.

“Mi crianza fue humilde pero honesta, desde pequeño fui rebelde pero constante y consecuente, consciente de las injusticas que padecía mi madre”; nos manifiesta con melancolía e hidalguía. Nos reveló que siendo un joven adolescente se vincula con personas que fueron determinantes para modelar su comportamiento e ir asumiendo posiciones políticas de izquierda.

En 1982, iniciados su estudios de bachillerato, empezó a tener una mirada crítica en torno al desempeño de los gobiernos de derecha de aquel entonces, nos cuenta: “era un país que para el momento gozaba de una opulencia pero en contradicción franca con altos índices de analfabetismo y pobreza, desidia por parte del gobierno para dar respuestas a las situaciones de injusticia social...había bonanza petrolera pero nuestro pueblo padecía había pobreza y más pobreza… no era posible estar de acuerdo con eso”.Comenzó por incorporarse a movimientos políticos como PRD Ruptura. En el Liceo Alberto Adriani del Vigía, inicia su desempeño como dirigente estudiantil y participa en varias elecciones estudiantiles.

Tras una toma de 28 días del liceo en el marco de una protesta por reclamos en torno a dinámicas que atentaban contra los estudiantes, en 1985 padece una medida de expulsión. Luego, se presentó en el Cuartel ante la Guardia de Honor pero en 1987 es desincorporado, nos cuenta: “me sacan por un problema que se presenta en la Fragata Calda, en el Lago de Maracaibo, Lusinchi o Blanca Ibañez dio la orden de que hijos de colombianos no podían cumplir servicio militar...así que salgo de allí y me vengo a Mérida estudiar”.

Para 1989 inicia estudios en Ciencias Políticas, en 1991 cambia a la carrera de Derecho. De esta etapa nos relata: “En la universidad se fortalece aún más la visión que traíamos, me alineo con compañeros que comparten conmigo la idea de despojar a la universidad de esa cúpula que a pesar de vestir muy bien y de manejar un buen discurso, lleno de academicismo, dejaban ver sus costuras de corrupción y el afán por sostener y negociar privilegios.”. Decide formar parte del Movimiento 13 de marzo, cuya ideología del momento era completamente distinta a la actual, en 1992 es expulsado por cinco años de la universidad por participar en las acciones de protesta y reclamos estudiantiles.

 

Mi encuentro con el Comandante Chávez:

 

Trucco, cambiando su tono de voz, nos describe este encuentro: “en ese año 1992 aparece en la escena el Comandante Hugo Chávez con el golpe frustrado al gobierno de Carlos Andrés Pérez. Al principio, el Comandante no nos convencía mucho por su procedencia militar, recordemos que los militares habían maltratado al pueblo, entonces, en las primeras de cambio yo no estaba tan convencido, hasta que lo conocí saliendo de Yare y, posteriormente, coincidimos en un programa de Radio y luego, nos encontramos con él comiendo en el comedor universitario cuando estaba haciendo sus visitas por el país”. Cambia la visión hacia el Comandante una vez que Trucco y sus compañeros se percatan de que en su mensaje resonaban muchas cosas por las cuales ya ellos veníamos trabajando.

Luego de la expulsión universitaria se reincopora en 1998. En esta segunda fase dentro de la Escuela de Derecho, se abre del Movimiento 13 de Marzo y se incorpora al frente independiente universitario. Luego organiza junto con otros estudiantes un movimiento llamado “24 de julio”, comenta: “logramos ganar espacios mediante elecciones universitarias como el Consejo Universitario y la FCU”.

En el 2000 egresa como abogado de la Universidad de Los Andes. En aquel tiempo se estaban promoviendo un aluvión de cambios por iniciativa del Comandante Chávez, y comienza a activarse y a participar en organizaciones para tributar al trabajo que desde lo nacional se estaba gestando. Realizó trabajo de acompañamiento en algunos barrios de El Vigía, ofreció apoyo programático a algunas personas, también ejerció la profesión. No fue sino hasta el año 2012 luego del golpe, que se da cuenta que era el momento histórico para asumir otros roles, por lo que se motiva a incorporarse en las filas de los partidos políticos chavistas: “mi vinculación hacia los movimientos políticos siempre ha estado motivada por la intención de conspirar en contra del orden establecido a favor de cambios locales, cambios que podemos generar en nuestros entornos más cercanos y siempre con el propósito de mejorar las condiciones sociales, siempre con la intención de proteger al desposeído, al más vulnerable por el sistema.”

Desde entonces hasta la actualidad le ha correspondido la responsabilidad de asumir varios cargos de la Administración Pública, desde los cuales ha mantenido su posición de defender los ideales e intervenir desde la praxis, la realidad para cambiar cosas. A este tenor se refiere: “si llegas a la hora, si eres responsable, si la ética está por encima del amigo, si los funcionarios y espacios públicos se desempeñan de manera correcta y se atienden con consciencia, se pueden lograr grandes cosas, pero lamentablemente muchos asumen esos espacios de trabajo como pequeños fundos de poder para controlar, para enriquecerse, para ganar campo en el tráfico de influencia, lo que yo llamo el síndrome del aire acondicionado. Podemos hacer revolución a diario, si cada uno se hace consciente del qué, del cómo, por qué y para qué; claro, también con el ejemplo se puede enseñar”.

Actualmente, desde su actual espacio de labores, se preocupa y se ocupa por honrar al Trabajo como Proceso Social y hace esfuerzos por defender a los trabajadorxs, pero también a empleadorxs porque hay de todo en el sistema.

Confiesa que ha tenido problemas en sus trabajos por mantener esta postura, incluso amenazas, críticas y desavenencias; pero se siente orgulloso de mantenerse incólume y poder mirar a los ojos y con altivez a sus dos hijas y a su esposa Raquel con quien convive desde hace 25 años.

Trucco es un servidor público radical en sus ideas quien mantiene una actitud propositiva en torno a la posibilidad de aprovechar los espacios públicos de la institucionalidad para hacer política y promover la consciencia revolucionaria. Antes de marcharse nos dijo: ”Agradezco mucho esta oportunidad de poder ofrecer otra cara del trabajador público al servicio de la militancia y el Pueblo”.

Compartir