[OPINIÓN] Carta Abierta: Intelectuales del mundo rechazan violencia en Colombia

Un nutrido grupo de académicos e intelectuales de distintos lugares del mundo, pertenecientes a diversas áreas de conocimiento e instituciones educativas, envían a TatuyTv la siguiente carta abierta al público, en la que expresan su rechazo y denuncian la terrible situación de Colombia, que en la actualidad vive uno de los momentos más sangrientos y violentos de su historia.


Académicos e intelectuales de varios países expresamos nuestro rechazo y condena a las
continuas violaciones a los Derechos Humanos en Colombia en el contexto del Paro
Nacional 2021 y sus masivas movilizaciones.

Desde el 28 de abril del presente año, diferentes sectores de la población colombiana se
tomaron las calles para manifestarse en contra de una Reforma Tributaria propuesta por el
Gobierno Nacional, la cual afectaba severamente a la clase media y a los grupos más
empobrecidos, y a su vez favorecía a las grandes empresas privadas y a las clases
dominantes. Miles de ciudadanos inundaron las calles y plazas públicas de las grandes
ciudades y pequeños pueblos en todo el país para expresar pacíficamente su descontento.
Los protagonistas de estos hechos históricos son los manifestantes, entre los que se
destacan jóvenes desempleados y personas con pocas oportunidades laborales, quienes no
ven un buen futuro en este país.

Luego de más de un mes de movilizaciones, ha surgido un movimiento social que recoge las
voces de muchos ciudadanos colombianos, cuyos motivos y demandas trascienden los
originales, superando la oposición a la Reforma Tributaria y apuntando a problemas
estructurales y desigualdades sociales exacerbados por la pandemia. Estas protestas son el
estallido social de una indignación generalizada, ya evidente desde el anterior Paro Nacional
de 2019. Tal indignación, amplificada por la deuda histórica del gobierno con esos sectores
sociales marginados y empobrecidos, es el verdadero detonante de la situación actual en el
país. Por eso, a pesar del retiro de la Reforma Tributaria y otras medidas impopulares como
la Reforma de Salud, las manifestaciones continúan. En respuesta a las protestas, el
Gobierno del presidente Iván Duque Márquez ha desplegado las Fuerzas Policiales, el
Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y las Fuerzas Militares en todo el país, provocando
un alarmante número de situaciones de violaciones de Derechos Humanos. El gobierno
sostiene que el uso de la fuerza tiene como objetivo salvaguardar el derecho de los
ciudadanos a la movilidad y la protección de la propiedad privada y pública contra lo que
llama estructuras organizadas de «vándalos» y «terroristas», estigmatizando así a los
manifestantes.

Videos e imágenes de estos hechos han inundado las redes sociales, permitiendo a los
medios internacionales informar sobre la represión y las violaciones a los derechos humanos
que están ocurriendo en Colombia. Estas imágenes, que provienen de todo el país, son el
resultado de la desesperación de miles de colombianos que, ante la desinformación y las
falsas declaraciones de los medios de comunicación tradicionales, no encuentran más
remedio que denunciar la crueldad policial, la censura, interrupciones del servicio en las
redes eléctricas y la suspensión del servicio de internet que se están produciendo.
Recientemente, algunos de los medios de comunicación internacionales han estado en el
país registrando directamente muchas de estas violaciones de derechos humanos, ayudando
a superar el cerco informativo hacia el público extranjero.

A día de hoy, el presidente colombiano Iván Duque y su gabinete insisten en que estos
hechos son casos aislados y no constituyen una práctica sistemática, a pesar de que varias
ONG han documentado más de un par de miles de casos de exceso de fuerza policial:
denuncias de miles de detenciones arbitrarias y víctimas de violencia física, cientos de casos
de uso de armas de fuego por parte de la policía y civiles desconocidos contra manifestantes
(Connivencia del Estado con grupos de seguridad privada para realizar acciones exclusivas
de la Fuerza Pública), decenas de muertes, casos de violencia sexual a manos de las
fuerzas armadas y lesiones oculares. Además, se destacan otras formas concretas de
violencia perpetrada por el Estado, como el desplazamiento y persecución por motivos
raciales, hostigamientos y agresiones contra las misiones médicas y periodistas, redadas
ilegales y amenazas a líderes sociales.

Además, algunos voceros del gobierno de Iván Duque, desde el inicio de su mandato, han
estigmatizado y criminalizado reiteradamente a defensores de derechos humanos, activistas,
ambientalistas, jóvenes y a ex-guerrilleros de las FARC-EP que se desmovilizaron como
parte de las negociaciones del Acuerdo de Paz de 2016. De manera similar, también han
acusado a los manifestantes del actual Paro Nacional de pertenecer a grupos ajenos a la ley,
como mafias narcotraficantes y guerrillas de izquierda, promoviendo y validando así el uso
excesivo de la fuerza pública en su contra. Es sorprendente cómo esta estigmatización y
criminalización, que también proviene de figuras públicas prominentes, se ha convertido en
un llamado a los civiles a tomar las armas contra los manifestantes, dándoles licencia libre
para hacer uso de estrategias paramilitares letales con impunidad.

El enfoque militarista del gobierno revela su alienación y desprecio por aquellos ciudadanos
que legítimamente han tomado las calles. Comprender las protestas en curso en Colombia
requiere reconocer que el descontento actual es el resultado de décadas de acumulación de
profundas problemáticas sociales no resueltas, de reclamos actuales y pasados
(desatendidos durante mucho tiempo mediante el énfasis en el histórico conflicto armado y la
represión estatal) que finalmente han estallado.

Si bien el gobierno nacional ha brindado algunos espacios de diálogo con ciertos grupos,
estos no han tenido éxito. Por un lado, el fuerte rechazo del gobierno a los bloqueos ha
dificultado la consecución de consensos, pues ignora los impactos brutales de su respuesta
represiva (que considera justificable, proporcionada y no negociable mientras los bloqueos
existan), como también la centralidad de los cruciales problemas económicos, sociales y
políticos que afligen a un gran sector de la población del país. Por otro lado, la llamada
Coalición de la Esperanza y el Comité Nacional del Paro no han logrado articular las diversas
demandas de las mayorías sociales que reclaman un espacio para hacerse oír.

La negativa del gobierno a reconocer su uso desproporcionado de la represión, junto con la
crisis de representatividad política y la evidente falta de espacios reales de diálogo, son las
principales razones que no han permitido a los diferentes interlocutores encontrar vías de
acción para resolver los principales problemas que mantienen activas las protestas. En la
actualidad, la represión policial y otros tipos de violencia institucional se intensifican en todo
el país, concretamente debido al innegociable decreto de “Asistencia Militar” del presidente
Iván Duque(1).

Además, el pueblo colombiano ha planteado sin éxito al gobierno colombiano la legítima
demanda de desescalar la violencia estatal contra los manifestantes, cesar la criminalización
de las protestas sociales y generar los debates públicos necesarios para abordar las
transformaciones sociales, económicas y políticas que el país actualmente considera
necesarias.

(1) El Decreto 575 del 28 de mayo de 2021, cuyo objetivo era restablecer el orden público en el Valle del Cauca y otros 7 departamentos de Colombia, a través del uso de la Fuerza Pública. Este decreto ya ha sido catalogado por numerosos expertos como inconstitucional. Adicionalmente, el gobierno llevó a cabo una modificación al Decreto 003/2021, el cual había surgido como respuesta a la sentencia STC-7641-2020 del 22 de septiembre de 2020, en la cual la Corte Suprema de Justicia ordenaba al Gobierno garantizar el derecho a la protesta social y ofrecer disculpas por los abusos del ESMAD. A su vez, dicha sentencia surgió como respuesta a una acción de tutela instaurada por organizaciones y apoderados de las víctimas de la violencia policial en el Paro Nacional de 2019. La modificación realizada recientemente al Decreto 003/2021 establece que cualquier tipo de bloqueo a vías o infraestructura, de manera temporal o permanente, no constituye una forma legítima de manifestación pacífica, limitando así el derecho a la protesta social, criminalizando dichas formas, y avalando el uso de la Fuerza Pública para disolverlas. Las recientes modificaciones al Decreto 003/2021 parecen legitimar, afianzar y justificar al Decreto 575/2021, de tal manera que la militarización de todo el país termina fundamentándose de manera explícita en el presunto carácter ilegal e ilegítimo de las formas de protesta social surgidas desde el Paro Nacional de 2019, y se convierte, irónicamente, en la legitimación de los ya habituales excesos de violencia estatal, y una profundización de la limitación del derecho a la protesta social.

Por todo lo anterior, instamos al Gobierno de Colombia y al presidente Iván Duque a cumplir
con las demandas elevadas por gran parte de la sociedad colombiana de cesar la violencia
institucional contra manifestantes y civiles en general. Adicionalmente, recomendamos
promover y garantizar espacios de diálogo público y concertado con todos los sectores de la
sociedad que forman parte de las manifestaciones actuales, particularmente aquellos que no
están representados en las pocas reuniones que el Gobierno ha tenido con algunas
organizaciones.

También instamos al Gobierno y a la sociedad civil colombiana a avanzar en la búsqueda de
alternativas a este círculo vicioso de represión y violencia estructural; a idear alternativas que
ayuden a transformar la vida cotidiana y a construir nuevas formas de convivencia pacífica,
en la misma vía en la que se han producido espontáneamente en estas manifestaciones
muchas formas diversas de solidaridad.
Finalmente, se deben realizar esfuerzos para posibilitar y garantizar la continuidad de la
participación política ciudadana, en su actual llamado de exigencia de respeto por los
derechos humanos fundamentales. Estos esfuerzos deben darse tanto a nivel local como
nacional, a través de mecanismos transparentes, que incluyan el control ciudadano, y deberá
exigirse la visibilidad adecuada y oportuna de dicha participación por los medios de
comunicación nacionales e internacionales.


Atentamente,
-Ada Acevedo Alonso, Universidad del Norte de Michigan (Estados Unidos) y Universidad
Nacional de Colombia, Colombia
-Adrian Johnston, Profesor distinguido y catedrático, Departamento de Filosofía, Universidad
de Nuevo México, Estados Unidos
-Agon Hamza, Profesor asistente de Filosofía en el ISSHS, Pristina, Kosovo
-Aldo Agunin, Licenciado, Argentina
-Alenka Zupančič, Instituto de Filosofía, Centro de Investigación de la Academia Eslovena de
Ciencias y Artes, Liubliana, Eslovenia
-Alex Taek-Gwang Lee, Universidad Kyung Hee, Corea del Sur
-Aman Zutshi, Universidad Central de Jammu, India
-Andy Blunden, Escritor y Filósofo, Australia
-Anselm Jappe, Filósofo, Alemania
-Avital Ronell, Universidad de Nueva York, Profesora Jacques Derrida de Medios y Filosofía,
European Graduate School; Estados Unidos
-Camilo Pérez-Bustillo, Instituto para la Geografía de la Paz (Cd. Juárez, Chihuahua, México);
Witness at the Border/Testigos en la Frontera (EEUU/México); Tribunal Internacional de
Conciencia de los Pueblos en Movimiento (Ciudad de México-Tenochtitlan, México)
-Carlo Ginzburg, UCLA (Estados Unidos) / Escuela Normal Superior de Pisa (Italia), profesor
emérito
-Carlos Antonio Aguirre Rojas, Historiador, México
-Carlos Eduardo Maldonado Castañeda, Profesor titular Universidad El Bosque, Colombia
-Carlos Pérez Soto, Universidad ARCIS, Chile
-Catherine Malabou, Profesora de Estudios y Lenguas Europeas y de Literatura Comparativa,
UC Irvine, Estados Unidos
-Cecil Winter, Escritora y activista, Francia
-César Sánchez Avella, Profesor, Departamento de Estudios Culturales, Pontificia Universidad
Javeriana, Colombia
-Chantal Jaquet, Universidad París 1 Panteón-Sorbona, Francia
-Costas Douzinas, Escuela de Derecho – Birkbeck, Universidad de Londres, Reino Unido
-Costas Lapavitsas, Escuela de Estudios Orientales y Africanos, Universidad de Londres,
Reino Unido
-Daniel Mesa Betancur, Universidad de Antioquia, Colombia
-David Higuita Olaya, Universidad Autónoma Latinoamericana, Máster en Derecho
Constitucional Universidad de Sevilla (España), Colombia
-David Parra, Académico, Chile
-David Pavón Cuéllar, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México
-Diego Andrés González Cardona, Docente Investigador, PhD. en Ciencias Sociales de la
-Universidad Autónoma del Estado de México, México
-Dorothea von Hantelmann, Bard College Berlin, Alemania
-Drucilla Cornell, Profesora Emérita, Universidad Rutgers, Estados Unidos
-Edgar Barrero, Director Ejecutivo de la Cátedra Libre Martín Baró, Colombia
-Eduardo Mendieta, Universidad Estatal de Pensilvania, Estados Unidos
-Enrique Dussel, profesor emérito de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa,
México
-Enzo Traverso, Historiador, Universidad Cornell, Estados Unidos
-Eric Fassin, Sociólogo, Universidad de Paris 8, Francia
-Erica Burman, Profesora de Educación, Instituto de Educación de Manchester, Escuela de
Medio Ambiente, Educación y Desarrollo, Universidad de Manchester, Reino Unido
-Étienne Balibar, Catedrático de Filosofía Moderna Europea, Universidad Kingston Londres,
Reino Unido
-Etienne Turpin, Filósofo, Anexact office (Alemania)
-Francisco Cortés Rodas, Universidad de Antioquia, Colombia
-François Dosse, Profesor emérito, Universidad Paris 12, Francia
-Frank Ruda, Universidad de Dundee (Reino Unido)
-Fredric Jameson, Universidad Duke (Estados Unidos)
-Gabriel Salazar Vergara, Universidad de Chile
-Gayatri Spivak, Universidad Columbia (Estados Unidos)
-Geoff P. N. Bradley, Universidad Teikyo, Japón
-George Ciccariello-Maher, Vassar College (Estados Unidos)
-Gerardo Ávalos-Tenorio, Universidad Autónoma Metropolitana, México
-Gina Paola Barón González, Licenciada y Magister en Filosofía, Colombia
-Giovanni Levi, Profesor emérito de Historia Moderna, Universidad Ca’ Foscari de Venecia
(Italia)
-Göran Therborn, Profesor emérito, Universidad de Cambridge, Reino Unido
-Guillaume Sibertin-Blanc, Universidad Paris 8 (Francia)
-Harold A. Ortíz Calero, Universidad Libre de Colombia, Seccional Cali
-Heather Davis, Eugene Lang College, The New School, Estados Unidos
-Henry Giroux, Crítico cultural
-Ian Parker, Profesor emérito de Administración, Universidad de Leicester, Reino Unido
-Ivonne Suárez Pinzón, Universidad Industrial de Santander, Colombia
-Jaime Torres Buelvas, Profesor, Facultad de Derecho, Universidad Cooperativa de Colombia
-Jairo Gallo Acosta, Psicoanalista, Profesor a Tiempo Completo, Universidad Cooperativa de
Colombia
-Jairo Rodríguez, Pontificia Universidad Javeriana
-Jan De Vos, Escuela de Ciencias Sociales, Universidad de Cardiff, Reino Unido
-Jason Read, Universidad del Sur de Maine, Estados Unidos
-Jason W. Moore, Universidad Binghamton, Estados Unidos
-Jodi Dean, Hobart and William Smith Colleges, Estados Unidos
-John D. Hernández Rey, Licenciado en Humanidades – CECAR, Especialista en
Investigación e Innovación Educativa – CECAR
-Jorge Alemán, Escritor y Psicoanalista
-José Fernando Patiño Torres, Profesor e investigador de la Facultad de Psicología –
Universidad Federal de Tocantins, Brasil
-José Miguel Pereira, Asociación Colombiana de Investigadores en Comunicación – ACICOM,
Colombia
-Juan Esteban Villegas Restrepo, Profesor Investigador de Literatura
-Judith Butler, University of California, Berkeley, Estados Unidos
-Julián Camilo Riaño Moreno, Médico – Universidad El Bosque y Universidad Cooperativa de
Colombia
-Julián Casanova, Departamento de Historia, Universidad de Zaragoza, España
-Kojin Karatani, Filósofo, Japón
-Laurent de Sutter, Universidad Libre de Bruselas, Bélgica
-Lorenzo Chiesa, Filósofo
-Luis Eslava, Escuela de Leyes de Kent, Universidad de Kent, Reino Unido
-Manuel Preciado, PhD (c) Filosofía, Universidad de los Andes, Colombia
-Marcello Musto, Profesor de Sociología, Universidad de York, Canadá
-María del Rosario Acosta López, Profesora del Departamento de Estudios Hispánicos,
Universidad of California, Riverside, Estados Unidos
-Mark Coeckelbergh, Universidad de Viena, Austria
-Martin E. Jay, Universidad de California Berkeley, Estados Unidos
-Matthieu de Nanteuil, Profesor de Sociología, Universidad Católica de Lovaina, Bélgica
-Michael Hardt, Filósofo, Estados Unidos
-Michael Löwy, Director de investigaciones emérito, CNRS, París (Francia)
-Mike Davis, Universidad de California Riverside, Estados Unidos
-Miran Božovič, Universidad de Liubliana, Eslovenia
-Mladen Dolar, Universidad of Liubliana, Eslovenia
-Mónica Muñoz Gallego, Doctora en Ciencias Sociales, Universidad Nacional de La Plata
(UNLP), Argentina
-Nancy Fraser, The New School for Social Research, Estados Unidos
-Nick Srnicek, King’s College London, Reino Unido
-Noam Chomsky, Profesor (emérito) del MIT, Profesor laureado de la Universidad de Arizona,
Estados Unidos
-Óscar Barroso Fernández, Profesor titular de Filosofía, Universidad de Granada, España
-Óscar Carpintero, Universidad de Valladolid, España
-Óscar Guardiola-Rivera, Profesor de Filosofía política y Derechos Humanos, Birkbeck
-College, Universidad de Londres, Miembro de la RSA, Reino Unido
-Oxana Timofeeva, Sc.D., Profesora en la European University en San Petersburgo, Rusia
-Pablo «Manolo» Rodríguez, Universidad de Buenos Aires, Argentina
-Paola Gandolfi, Universidad de Bergamo (Italia)
-Peter Burke, Emmanuel College Cambridge, Reino Unido
-Peter Hallward, Profesor de Filosofía, Universidad de Kingston, Reino Unido
-Peter McLaren, Chapman University, Estados Unidos
-Pierre Dardot, Filósofo, Francia
-Renán Vega Cantor, Profesor Universidad Pedagógica Nacional (Bogotá), Colombia
-Ricardo Espinoza Lolas, Catedrático de Historia de la Filosofía Contemporánea, Instituto de
Filosofía, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile
-Robert Pfaller, Filósofo
-Rogelio Acevedo Oquendo, Filósofo Universidad Nacional de Colombia, Mg. En Filosofía
Latinoamericana
-Roger Bartra Murià, Sociólogo y Antropólogo, México
-Samo Tomšič, Filósofo, Eslovenia
-Sandino Nuñez, Filósofo, Uruguay
-Santiago Patarroyo Rengifo, Filósofo, Profesor Universitario, Colombia
-Santiago Zabala, Profesor investigador del ICREA, Universidad Pompeu Fabra, España
-Sara Mazuera, maestrante en Antropología Social, FLACSO – Argentina, Colombia
-Saskia Sassen, Universidad de Columbia, Nueva York, Estados Unidos
-Sebastián Hincapié Rojas, Universidad de Antioquia, Colombia
-Sergio Andrés Rueda, Traductor, Colombia
-Shlomo Sand, Departamento de Historia, Universidad de Tel Aviv (Israel)
-Silvia Federici, Filósofa, Italia/Estados Unidos
-Slavoj Žižek, Filósofo, Eslovenia
-Soledad Platero Puig, Periodista y Crítica Literaria, Uruguay
-Susan Buck-Morss, Profesora de Ciencia Política, CUNY Graduate Center, Estados Unidos
-Tariq Ali, Escritor (Reino Unido)
-Tulio Elí Chinchilla Herera, Profesor titular de Derecho Constitucional, Facultad de Derecho y
Ciencias Políticas, Universidad de Antioquia, Colombia
-Vanessa Donneys Valencia, Psicóloga – Universidad del Valle, Máster en Intervención en
Discapacidad y Dependencia – Universidade da Coruña (España), Colombia
-Vladimir Safatle, Universidad de São Paulo, Brasil
-Yannis Stavrakakis, Teórico Político (Grecia/Reino Unido)
-Yuli Angélica Pinzón Rico, Universidad Nacional de Colombia

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