[ENTRELUCHAS] ¿Cada familia una escuela?

La pandemia mundial cambio en Venezuela el aula de clase convencional por los teléfonos, televisores, radios, computadoras, carteleras comunales, patios productivos, huertos familiares.

De la mano con estas herramientas, las familias venezolanas asumieron el rol educativo, pedagógico y lúdico de los hijos e hijas en los hogares para cumplir los compromisos académicos del año escolar 2020-2021.

En particular, Venezuela implementó desde el año 2020 el Plan Pedagógico de Prevención y Protección Cada familia una escuela, que contempla actividades pedagógicas en las áreas del saber: Identidad y Soberanía, Ciencias Naturales, Matemáticas para la vida, Cultura y Recreación, Lenguaje y Comunicación y Pedagogía Productiva.

Estas actividades pedagógicas están a disposición en el portal web de Fundabit y en el programa de tv llamado con el mismo nombre, y para complementar también está la colección Bicentenario y la Revista Tricolor.

En Junio de 2020 el Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE) realizó un ejercicio de “Sistematización de experiencias de educación a distancia en el contexto de la pandemia”.

En este encuentro especialistas de toda América Latina debatieron en torno a las posibles alternativas para la continuidad educativa en sus distintos territorios de origen. De allí extraemos estos datos: de 24 países latinoamericanos 92% tienen plataformas digitales; 38 % disponen de portales o aulas virtuales; 79% desarrolla alternativas de aprendizaje por televisión; 54% dispone de radio escuela; 38% distribuye materiales impresos y; 13% usa la prensa nacional. [1]

Según lo planteado, podemos decir que Venezuela cumple con las herramientas mínimas y necesarias para resolver la prosecución de estudios de educación inicial y primaria.

Para contrastar esta realidad con la situación cotidiana que enfrentan las familias venezolanas, Tatuy Tv entrevistó a (3) tres madres, (1) una profesora universitaria y (1) un asesor pedagógico para revisar cómo viene empleándose el uso de estas alternativas tecnológicas y explorar en general, las fortalezas y limitaciones de la educación a distancia.

¿Este núcleo familiar tuvo fácil acceso al uso de las tecnologías disponibles para cumplir con el Plan pedagógico Cada Familia es una escuela?

Katania Felisola. Profesora universitaria U.L.A. Lic. en Química. Abuela de Isis Castillo. Mérida

“La situación es compleja. El cómo hacer la comunicación, la asignación, como mantener el interés. Hace muy poco en nuestros hogares teníamos buen servicio de internet, acceso de computadores, buena señal de tv. Ahora hay muchos hogares que no cuentan con eso, incluyendo el nuestro, entonces las autoridades les toca hacer que la presión de la olla disminuya.”

Leonardo Vega. Lic. en Educación: Mención Educación Física. Supervisor Académico Zona Educativa. Circuito Escolar parroquia Gonzalo Picón Febres 11 Mucujun. Mérida

“En la Escuela Rafaela Carmen Díaz los padres solicitaron que sus hijos fueran atendidos presencialmente por problemas de conectividad con internet, y los atendimos de 1ro a 6to. Asistimos a la escuela, atendíamos solo grupos de 5 estudiantes en horarios específicos en el segundo y tercer lapso de acuerdo a la matrícula de cada grado. Pensamos en no ponerles muchas tareas.

Así funcionó el circuito escolar número 11 con sus 5 escuelas estadales, dos subvencionadas, la escuela municipal y las 4 escuelas nacionales, en total 12 instituciones, todas trabajaron.”

Lo que podemos evidenciar en esta parte del territorio venezolano con estos protagonistas es que la falla de disponibilidad de recursos tecnológicos y orientaciones adecuadas para usarlos (incluyendo las redes sociales) cuando están disponibles en los territorios, son desafíos urgentes que deben ser resueltos ya por el Gobierno Nacional.

Acompañamiento pedagógico

Además, es necesario el acompañamiento pedagógico frecuente y organizado para no abandonar a las madres solteras trabajadoras que tienen que asumir generalmente triples jornadas de trabajo explotador. Emma Castillo,  Lic. Química Pura.  Madre de Isis Castillo de 7 años, lo reseña “Con el plan Cada familia es una Escuela, los niños empezaron a estudiar en sus casas, eso es un reto difícil para las mamás solteras trabajadoras. A la niña no le gusta escribir, no le gusta leer, y yo como mamá no tengo las herramientas que tienen las docentes. Es bastante complicado tener al hijo en la casa y tener que resolver todas las tareas y desarrollar los contenidos y las tareas que envían por WhatsApp. Uno se queda en el aire. Considero que hizo falta acompañamiento de parte de los docentes, de repente hacer unos talleres.”

No todos los padres y madres tienen formación académica, ni tiempo disponible necesario (por dobles o triples jornadas laborales que están asumiendo) para educar a sus hijos e hijas. “Nosotros como padres tenemos también que ayudar a nuestros hijos en sus tareas. Nunca será a un nivel educativo adecuado, pero nos correspondió hacerlo. En mi caso solo te puedo decir que fui yo la que asumió trabajar con mis hijas y las docentes que nos aclaraban las dudas»,  lo afirmo Damaris Pereira. T.S.U en administración. Madre de 3 hijos: 24, 15 y 6 años de edad respectivamente. Mérida.

Eso expone a esta población a educarse formalmente en condiciones de desigualdad. En consecuencia en la actualidad están surgiendo rápidamente soluciones individuales (tareas dirigidas, por ejemplo). Esto induciría sutilmente pero velozmente también a buscar salidas privatizadoras de la educación, la cual es un derecho constitucional concebido en nuestra CRBV.

Una considerar importante y particular a tomar en cuenta es que las mujeres predominantemente están asumiendo el rol educativo (con insumos pedagógicos o no) de los niños, niñas, nietos y nietas. Entre esas mujeres encontramos: en su mayoría jóvenes (madres y/o abuelas), profesionales, solteras, empleadas públicas, estudiantes pero también amas de casa. Este último caso es el de Isamar Lacruz, ama de casa y estudiante de 4to semestre Administración en la Universidad Simón Rodríguez. Madre de 4 niños, Fue una tarea fuerte, me siento contenta porque se logró, pero fue muy fuerte. Yo asumí el rol para que hoy mi hijo aprobara el año académico con la calificación de “B”. La maestra era muy exigente y semanalmente teníamos que entregar por WhatsApp las asignaciones.”

Experimentar un proceso educativo no presencial con un confinamiento exige a todo nivel un esfuerzo significativo, ambicioso y endógeno que garantice el derecho a la educación para la vida.

Pero, ¿hablamos de educación para qué? Para la construcción del bien común y colectivo, y la dignificación del trabajo. El confinamiento nos invita y nos exige pensar y actuar no bajo la premisa de Cada familia es una escuela, sino más bien en una apuesta comunal, comunitaria, colectiva bajo la máxima La escuela somos todos. Es necesaria una vinculación más real, pedagogías y procesos de comunicación más solidarios, complementarios, colectivos y cooperantes entre los niños, niñas, adolescentes, familia y comunas en cada territorio.

Referencias:

[1] Educación lugarizada desde lo común. Rosangela Orozco, Lenin Romero y Henry Renna. Editorial Trinchera. Octubre 2020

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