[ENTRELUCHAS] ¡Sin agua nunca más!

La lucha del pueblo Nahua por el acceso al agua

Un problema fundamental

Según un informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en el año 2019 existían 2.000 millones de personas que carecían de acceso al servicio de agua potable gestionado de forma segura.

Por su parte, en un documento desarrollado por las Naciones Unidas (ONU) y socializado en el año 2020 sobre el uso y resguardo de los recursos hídricos, se muestra como esta cifra aumentó a 2.200 millones. Representando un incremento del 10% en el número de personas que viven apartadas de la posibilidad de disfrutar del libre acceso al vital líquido.

Del mismo modo, en un reciente trabajo elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), titulado “Aguas de Latinoamérica y el Caribe: contribuciones en tiempos de COVID-19”, quedó manifiesta la preocupación del organismo al revelar la existencia de más de 65 millones de latinoamericanos que no disponen de la posibilidad de cumplir los protocolos de sanidad recomendados ante el COVID-19, por la total inexistencia de medidas que les permitieran tener acceso al agua.  

En el año 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas en pleno, reconoció el derecho de todos los seres humanos a tener: *Acceso a una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal (entre 50 y 100 litros de agua por persona y día); *Segura, aceptable y asequible (el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar);y *Accesible físicamente (la fuente debe estar a menos de 1.000 metros del hogar y su recogida no debería superar los 30 minutos.

Asimismo, dentro de la agenda de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU) se exhorta a todos los países miembros del organismo a  «garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, y el saneamiento para todos». Sin embargo, un informe de la (ODS) sobre los progresos en materia de agua potable, saneamiento e higiene con atención especial a las desigualdades. Al mismo tiempo reveló que en uno de cada cuatro países con estimaciones para diferentes grupos de riqueza, la cobertura de los servicios básicos entre los más ricos era por lo menos el doble de alta que entre los más pobres. Esto último nos señala la contradicción entre los derechos vitales y el capitalismo.

La lucha por el agua en México

México es uno de los países donde esta contradicción se ha manifestado de forma más visceral en los últimos años. Datos revelados por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) muestran que en el país azteca existen cerca de 9 millones de personas sin acceso al agua potable. En esta misma línea, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), organismo estatal encargado de la certificación, resguardo y planificación de las políticas hídricas, reconoció a comienzos del año 2020 que este número podría superar en los próximos 10 años, los 35 millones.

Este marco ha generado una profunda discusión en los últimos años alrededor de este derecho . Desde el año 2012, el Estado Mexicano reconoce como fundamental el derecho al agua. Este reconocimiento se hizo a través de una reforma constitucional al artículo número  4° que, de manera contundente, establece los estándares a los cuales debe ceñirse el cumplimiento del derecho, incluyendo para ello, la participación de la ciudadanía, la sustentabilidad en la gestión de los recursos hídricos, así como el de su saneamiento y resguardo. Para la realización de estas tareas debió sancionarse una nueva “Ley de Aguas Nacionales” . Sin embargo, nunca se inició este proceso y actualmente sigue en vigencia la vieja ley que data del año 1992, esta mencionada ley obedece a un modelo de gestión meramente administrativo más que a un modelo que garantice la ejecución del derecho al agua.

De esto último se desprende que en México, según CEMDA, la principal causa por la que se generan luchas socio-ambientales sean por el acceso al agua, o la falta de acceso a ella, debido a la contaminación, sobreexplotación y/o acaparamiento. Entre las múltiples luchas llevadas a cabo en la actualidad contra este flagelo, sobresale la de la plataforma “Pueblos Nahuas Unidos de la Región Cholulteca Y de los Volcanes” contra la empresa Bonafont ubicada en el municipio de Juan C. Bonilla, en el Estado de Puebla. Esta empresa se instaló en 1992 con el nombre de Embotelladora Arcoíris S.A dedicada al embotellamiento y comercialización del agua potable para el consumo en la región. Amparada en la ambigüedad jurídica, la misma se ha dedicado desde casi 3 décadas a explotar los pozos subterráneos de agua, provocando la reducción significativa en la disponibilidad de agua para la población.

La lucha del pueblo Nahua

Desde el 22 de marzo del 2021, “Pueblos Nahuas Unidos” decidieron tomar las instalaciones de la planta de Bonafont como medida contra el mal gobierno. Por eso, con la intención de visibilizar esta lucha, Tatuytv estableció contacto con la compañera Búho, quien por motivos de seguridad exigió mantener bajo resguardo su identidad. Búho es es integrante de la plataforma “Pueblos Nahuas Unidos” y nos cuenta acerca de esta digna lucha del pueblo Nahua.

Búho, desde hace varios meses ustedes están haciendo vigilancia activa en las instalaciones de Bonafont ¿Por qué se realizó esta toma?

«El 22 de marzo, en el marco del Día Mundial Del Agua, se hizo la toma de Bonafont porque varias personas nos dimos cuenta que estaban bajando el nivel de los pozos, sobre todo los que están más cerca de Bonafont: la colonia Los Ángeles, Zacatepec y San Juan, quedaron completamente sin agua, estaban secos. El agua la ocupamos para todo, porque es agua limpia, la ocupamos para beber, para los animales, para la agricultura, para todo. Sin agua no podemos seguir viviendo. 

Precisamente nos dimos cuenta que el causante era Bonafont, así que todas las comunidades nos unimos para cerrar Bonafont, esta empresa se llevaba 1 millón 641 mil litros de agua a diario. A raíz de esta extracción masiva del agua se han generado muchos fenómenos, no solo los pozos, sino que ha afectado al río, en los ameyales. Por ejemplo, actualmente lo que vemos es el socavón, generado no solamente por la empresa Bonafont sino Mercatus (Parque Industrial Mercatus), la Granja Porcina (Granja de cerdos “Topoyanes”), Ciudad Textil (Parque Industrial Ciudad Textil), que son empresas que no sólo se dedican a la extracción del agua sino a la contaminación, pero nosotros como pueblo ya no lo vamos a permitir. A la semana de haber cerrado Bonafont, el agua volvió, llegando a todas las personas que se habían quedado sin agua,los niveles del pozo empezaron a subir otra vez.»

Esta lucha contra el mal gobierno y la expoliación causada por la industria capitalista ha demandado una organización importante alrededor de la toma ¿qué importancia tiene la toma para ustedes?   

“Es importante toda esta organización porque sin agua no tendríamos vida. Toda esta agua que tenemos bajo los volcanes es agua limpia. Incluso es agua que se lleva hacia la ciudad de Puebla. Es agua que ocupan las empresas,extrayendo muchísimos litros de agua, y no es justo¿Cómo es posible que las empresas sí tienen agua y nosotros que somos de la comunidad no?¡Es injusto!

Esta toma es importante porque mientras más organizados estemos, mientras más tengamos conciencia y sepamos que lo que hacemos no es malo, más vamos a hacer que las empresas se vayan junto con el mal gobierno. Es importante que todas estas personas sepan el porqué de la lucha, que sepan la verdad, que es porque nos estábamos quedando sin agua.Muchas personas están desinformadas y piensan que la lucha es por los trabajadores de Bonafont, porque no les han pagado. Aunque esto no se puede negar, los trabajadores y trabajadoras de Bonafont reciben muy mala paga, son salarios raquíticos que no alcanzan para nada, al contrario de ellos (los dueños) que si ganan mucho.”

En el marco de todo este trabajo ¿cuál es la propuesta de los Pueblos Nahuas Unidos?

«El pasado 08 de agosto convocamos a más de una decena de pueblos afectados por la acción de las transnacionales, para realizar una asamblea popular donde pudiéramos compartir nuestros testimonios y realizar un juicio a todos aquellos actores responsables del saqueo de este recurso natural. 

El dictamen generado en dicha asamblea es que: *Las empresas y el mal gobierno son declarados culpables por el robo de las fuentes hídricas del sector. *Son declarados culpables por la contaminación, por la ocupación irresponsable de territorios no aptos para instalación de procesos industriales. Además son culpables por  impulsar proyectos de muerte que buscan acabar con la vida.

También en este juicio, al que fueron invitados entes gubernamentales y representantes de la empresa (que no asistieron), se decidió hacer un cierre definitivo de la empresa Bonafont con la clausura de los pozos existentes en las instalaciones. Por primera vez se abrieron las puertas de estos espacios, con la intención de ponerlos al servicio del pueblo. Nos mantendremos en el lugar para cuidar y resguardar esta toma amparada en la autonomía de los pueblos, quienes han sido ignorados por entes gubernamentales ante la problemática.»

En el marco de esta propuesta ¿Cuál ha sido la respuesta de la empresa y el gobierno local?

«El delegado federal, Carlos Armando Popoca, se acercó los primeros días diciendo que quería entablar un diálogo. Dijo que iba a venir. Se le pidió que viniera  a CONAGUA (empresa estadal nacional encargada de la aprobación de concesiones para extracción del agua), SEMARNAT (ente estatal, Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Nacionales) que son las que tenían que estar aquí para tratar el problema; que viniera el representante jurídico de Bonafont y nunca llegaron.

Así que nuevamente la organización de los pueblos decidimos lanzar un decreto en el Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas (INPI). La comunidad Otomí, otra comunidad indígena, tomó una sede de esta institución en la ciudad de México, en la casa de nuestros compañeros otomís que también es tomada por irregularidades del gobierno, y en ese decreto decimos que no vamos a volver a permitir que las empresas y el mal gobierno sigan saqueando esta zona, ni que lleguen a sentarse otra vez empresas a contaminar el agua.

Hubo una serie de sucesos por los cuales nos querían criminalizar , entre ellos un supuesto robo de autos a la empresa Bonafont. Algo que no es cierto, nosotros no somos criminales, simplemente defendemos el agua. Posteriormente se habló con el representante de la empresa y fueron entregados los autos, los coches a los trabajadores que estaban en el sindicato.

Otro suceso que ha pasado, es que la fiscalía nos ha perseguido. Ha perseguido a los compañeros y compañeras hasta sus casas, tratándonos de criminales. Vemos que en estos proyectos que emprendemos por defender nuestros territorios y nuestra autonomía siempre somos criminalizados/as, siempre ocupan la represión para todo. Pero decimos,  no tenemos miedo porque defender el agua es defender la vida, y sabemos que esta lucha va a seguir a lo largo del tiempo si el pueblo no se organiza. Pero ya lo estamos viendo, ya se está organizando el pueblo, y pronto vamos a echar abajo todo su mundo porque no nos quieren en él, pero nosotros tampoco  queremos a todos esos empresarios y empresarias ni tampoco al  mal gobierno en nuestro mundo, así que pronto resurgirá el nuestro. ¡¡Nunca más un México sin nosotros!!.

El Juicio 

La gran asamblea de los pueblos se realizo el pasado 08 de agosto, juntando a más de 14 pueblos en las afueras del «Plantón por la Vida», como le llaman sus impulsorxs, a la toma de la embotelladora. 

El veredicto final: “Ante la presentación de hechos: el derramamiento de sangre, el encarcelamiento y la destrucción de la madre tierra, de declaran culpables, las empresas y el mal gobierno» 

Como castigo, agregaron en su dictamen: “Vivirán con la humillación de que los pueblos recuperaron lo que les pertenece”.

También en este juicio, al que fueron invitados entes gubernamentales y representantes de la empresa (que no asistieron), se decidió hacer un cierre definitivo de la empresa Bonafont con la clausura de los pozos existentes en las instalaciones, y se decretó la reapropiación del espacio para colocarlo al servicio del pueblo, en lo que han denominado «La Casa de los Pueblos» donde continuarán con el proceso asambleario para darle vida a esas instalaciones.

La lucha del pueblo Nahua contra el mal gobierno y contra el capitalismo continúa. 

Actualmente, en el territorio de Puebla existen más de 12 mil empresas asociadas con la extracción y uso intensivo del agua. Según el biólogo David Jiménez, activista en la lucha ambiental de la zona, luego de  227 días del cierre de Bonafont se han liberado 224 millones de litros de agua en el territorio del municipio  Juan C. Bonilla, lo cual revela el fuerte impacto que la empresa generaba en el estrés hídrico de Cuanalá.

Luego de la proliferación de los Tratados de Libre Comercio (TLC) con el gobierno de Estados Unidos y la política de Zonas Económicas Especiales (ZEE) en los años 90 del pasado siglo, los mexicanos han visto vulnerada su soberanía y la posibilidad de acceder a derechos fundamentales. Puebla y específicamente el municipio Juan C. Bonilla han sido escenarios de la instalación a gran escala de parques industriales, afectando de forma considerable la calidad de vida de la población. Todo esto bajo el beneplácito de las autoridades gubernamentales. En tal sentido, la lucha de este pueblo, como ellos mismo lo indican, no es sólo contra el capitalismo sino también lo es contra el ejercicio del mal gobierno indolente.

La lucha del pueblo Nahua es sólo una entre miles, en un mundo donde cada vez más el agua se convierte en mercancía, y por lo tanto en un negocio, estas luchas no dejarán de crecer. Por eso desde Venezuela, nos solidarizamos con esta lucha que más que del pueblo Nahua es una lucha del mundo entero contra el capitalismo y contra el mal gobierno. 

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