[OPINIÓN] Respuesta a Misión Verdad: coordenadas sobre los Tancol en la frontera de Venezuela

El conflicto transfronterizo exige la actualización histórica, teórica y popular de sus principales actores. El informe «El modelo somalí como espejo de la estrategia Tancol contra Venezuela» de Misión Verdad (MV)1 trae a colación viejos mitos alrededor de las distintas expresiones y dimensiones de la guerra contra Venezuela. Colombia protagoniza la ejecución de operaciones encubiertas con fuerzas de carácter mixto que encuentran en la histórica pobreza de la franja binacional, profundizada con las medidas coercitivas unilaterales pero anterior a estas, un caldo de cultivo idóneo para la prolongación de las nuevas guerras. 

La conflictividad étnica, campesina y migratoria y la intensificación de las violencias de género son transversales a las luchas antisistémicas contra las economías extractivistas y minero-energéticas que disputan la legitimidad del Estado burgués y sus narrativas neocoloniales en 2.219 km de frontera. Para las mujeres y hombres que hemos acompañado el dolor de la guerra, la paz y las víctimas en ambas repúblicas el silencio no es una opción ética.

La guerra en Apure del lado venezolano no es extranjera, importada, ajena o colombiana, como a veces nos queremos autoengañar. El conflicto es social, armado, transfronterizo y regional en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Panamá con rasgos propios, comunes y disímiles en cada frontera. Por lo tanto es anticientífico hablar de «conflicto colombiano», adjudicándole un gentilicio a la lucha de clases.

La expresión más violenta del origen del conflicto regional está en Colombia. Sin embargo, sus causas y motivos de persistencia encuentran en el abandono estatal, la pobreza extrema y las desigualdades sociales presentes en todas las fronteras las condiciones para el nacimiento de insurgencias. Tal es el caso del departamento colombiano de Arauca. 

En Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos en Ecuador; Loreto en Perú; Chocó, La Guajira, Cesar, Norte de Santander, Arauca, Vichada y Guainía en Colombia; Zulia, Táchira, Apure, Amazonas y Bolívar en Venezuela; Darién y Guna Yala en Panamá; así como Amazonas y Roraima en Brasil están las zonas rurales fronterizas como Zonas Temporalmente Autónomas de la manera que las define el venezolano José Negrón Valera 2, antropólogo y magíster en Filosofía de la Guerra por la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV). Frente a estas conflictividades se presentan dos grandes posturas filosóficas sobre la verdad en la confrontación. 

Tesis sobre el conflicto social, armado, transfronterizo y regional

A pesar de lo anteriormente expuesto en el informe de MV, este medio plantea la tesis de la intelectualidad del establecimiento colombiano sobre el conflicto. 

La gravedad radica en que esta tesis, contradictoriamente, es negacionista del conflicto social y las desigualdades como germen del conflicto armado. A su vez la tesis plantea que el origen de este último parte de la voluntad para el alzamiento armado de figuras como Manuel Marulanda y Jorge Briceño el Mono Jojoy (por ejemplo). Es decir que sin la decisión individual de estas figuras no habría resistencia armada en Colombia ni habría guerra. 

Según la intelectualidad del establecimiento colombiano la guerra persiste porque unos cuantos decidieron alzarse y mantenerse en armas y no porque el sistema capitalista, el despojo y la acumulación violenta genera rebeliones e insurgencias que responden a la desigualdad social y, sobre todo, al carácter criminal y genocida de las oligarquías colombianas.

En resumen, con este planteamiento negacionista todas las caras del uribismo han legitimado y legalizado el genocidio detrás de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Esto lo repiten una y otra vez en los discursos oficiales hace décadas: aquí no hay guerra sino peleas de bandas criminales que se lucran de las rentas ilegales del narcotráfico y el terrorismo. Con esto desplazan la carga de sus propias actuaciones criminales a todas las expresiones pacíficas y armadas por una vida digna.

Simultáneamente desde las luchas populares colombianas se disputa el reconocimiento de esta conflictividad social, del conflicto armado y la injerencia de Estados Unidos en Colombia mediante la salida dialogada al conflicto. 

¿Por qué de este modo? Los procesos de paz exigen el estatus de beligerancia de las insurgencias, es decir, el reconocimiento del conflicto interno. De modo que los diálogos de paz presionan al Estado colombiano para el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario, del principio de distinción de la población civil y el respeto a los derechos humanos. Algo que parece obvio pero en Colombia no lo es. 

Hoy persisten estas narrativas sobre las nuevas guerras transfronterizas del lado venezolano: la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo por las amenazas imperialistas importadas y la guerra entre bandas criminales colombianas. Ambos discursos niegan el carácter histórico de la pobreza extrema en estas regiones y la dimensión social, armada y geopolítica del conflicto en suelo venezolano. 

Un momento cumbre de la disputa filosófica por la verdad en Colombia fue encarnado durante el proceso de paz de La Habana en 2015 con el Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas (CHCyV)3. Las delegaciones de paz colombianas no pudieron conciliar las dos visiones aquí planteadas y por acuerdo común decidieron dividir el informe final y delegar a dos relatores. 

La delegación de paz del gobierno colombiano estuvo representada en la CHCyV por el profesor Eduardo Pizarro Leongómez, mientras que la delegación de paz de las FARC-EP estuvo representada por el profesor Víctor Manuel Moncayo. Los relatores del informe explicaron que hay dos cosmovisiones del conflicto irreconciliables y que la división de las relatorías puede garantizar que estas verdades fueran presentadas al país. Siete años después en Venezuela el silencio sobre estas verdades tampoco es una opción. 

¿A quién sirve el silencio sobre la caracterización de los grupos armados en la frontera?

En el artículo «La dialéctica de la paz en Vladimir Padrino López y Domingo Hernández Lárez»4 quedó claro, al igual que registra MV, que el presidente Nicolás Maduro llamó a los grupos Terroristas Armados Narcotraficantes de Colombia (Tancol por sus siglas) como paramilitares y ordenó la extensión de la Operación Escudo Bolivariano (OEB) hacia el oriente venezolano.

El balance que hizo Maduro sobre la OEB reveló un secreto a voces: los grupos paramilitares están en casi la mitad del país. Por esto es oportuno recordar los datos contenidos en el artículo «8 claves sobre la toma paramilitar de la frontera con Venezuela» publicado por Ciudad Ccs 5, el cual contiene las denuncias de cómo Wilfrido de Jesús Torres Gómez o Necoclí volvió a tomar el control de la frontera con el estado Táchira.

Por lo antes expuesto es anticientífica la enumeración que hace el informe de MV sobre los Tancol donde simultáneamente afirma: 1) Maduro denunció a los Tancol como paramilitares, 2) el Décimo Frente es una disidencia de las FARC-EP y un grupo Tancol 3) las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) es un grupo Tancol y 4) la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) es otro grupo Tancol. Según esta lista los Tancol son grupos paramilitares, pero, si las FARC-EP y el ELN son Tancol, ¿entonces las guerrillas también son paramilitares? 

Sobre la frontera consulté la valoración de Fernando Rivero, abogado, exconstituyente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y magíster en Filosofía de la Guerra por la UMBV: ¿es razonable pensar que el ELN está en contubernio con el Estado colombiano y el gobierno de Estados Unidos para atacar a Venezuela? Rivero respondió: «El ELN es una organización revolucionaria, antiimperilista y hermana del pueblo bolivariano». Sin embargo, las palabras de un especialista son importantes pero insuficientes para lograr un panorama actualizado de la confrontación. 

Este año las guerrillas del ELN 6 y las FARC-EP Segunda Marquetalia 7, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) 8, la Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra 9, el movimiento social Congreso de los Pueblos 10, las 80 organizaciones políticas y sociales de la Caravana Humanitaria por la Vida en Arauca 11, los medios Colombia Informa y El Espectador 12, así como el blog venezolano La Tabla 13 han publicado durante todo 2022 las pruebas de que el Décimo Frente, el Frente 28 y el Frente 45 son grupos paramilitares.

También se ha comprobado que estas estructuras paramilitares usurpan las siglas de la insurgencia mientras están al servicio de la base militar colombiana de Arauquita, el Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat) del Ejército Nacional de Colombia, las Brigadas de Asistencia a las Fuerzas de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) y el Comando Sur de los Estados Unidos para derrocar a Nicolás Maduro y favorecer a Juan Guaidó. Por lo tanto, es funcional al establecimiento plantear que estas estructuras denunciadas, las cuales no hicieron parte del proceso de paz ni son continuidad de luchas guerrilleras, son disidencias de las FARC-EP. El discurso del gobierno colombiano es que no hay tal genocidio porque son las disidencias quienes han exterminado el liderazgo social, cuando son estas luchas pacíficas por la liberación nacional las que dieron origen a las guerrillas de las FARC-EP y el ELN hace más de medio siglo. 

Del mismo modo es funcional al gobierno colombiano estigmatizar como grupos Tancol (es decir, como terroristas y narcotraficantes) a la guerrilla del ELN, organización producto de las luchas estudiantiles, campesinas, de las trabajadoras y trabajadores y contra las economías extractivistas. La reciente toma paramilitar de las AGC demostró que es el ELN la principal organización que combate al paramilitarismo y toda la tecnología e industria militar gringa en Colombia, quienes prefieren inmolarse antes que rendirse, tal y como lo hizo el comandante Gustavo (Pirry) en el sur de Bolívar en la Operación Medusa 14. En el mismo operativo fue capturada la socióloga de la Universidad Nacional de Colombia, Violeta Arango, quien en 2017 fue víctima del falso positivo judicial por un atentado en el Centro Comercial Andino de Bogotá, por lo que decidió ingresar a las filas del ELN luego de que su familia fuera perseguida y ella fuera amenazada de muerte por la Policía Nacional de Colombia 15

El Conat del Ejército colombiano, como parte de las fuerzas mixtas, ya cuenta con cuatro operaciones exitosas en la frontera venezolana: el asesinato de Jesús Santrich 16, Édison Romaña 17 y el paisa Óscar Montero 18 de la dirección nacional de las FARC-EP Segunda Marquetalia y el asesinato de Gentil Duarte 19 de las FARC-EP que no se desmovilizó. 

El artículo «El Clan del Golfo, el enemigo público número uno del Estado colombiano después de Pablo Escobar» de Eduardo Pizarro Leongómez 20, un comprobado intelectual del establecimiento colombiano, es utilizado como referencia por MV en la lista que hace de grupos Tancol. De este modo MV junto al profesor Pizarro Leongómez niegan el carácter contrainsurgente de las AGC, omiten la denuncia de la Fundación Paz & Reconciliación sobre la alianza del Estado con las AGC para combatir al ELN en el Chocó 21, así como minimizan las acciones paramilitares registradas por Indepaz en 12 departamentos. 

De modo que, si el gobierno colombiano niega el conflicto reduciéndolo a guerras locales y/o regionales entre bandas, pues, las víctimas del genocidio son víctimas de las bandas y no del Estado. ¿Quién sale beneficiado con esta tesis?

Otras tesis erróneas de Misión Verdad sobre la guerra contra Venezuela

En la sección «La guerra y el caos permanente como escenario propicio» del informe citado afirma:

«Aun cuando la injerencia del norte global, encabezada por Washington, es de larga data, el apoyo marítimo, aéreo y logístico de Estados Unidos a la invasión etíope a Somalia en 2006 es una demostración de cómo pudiera repetirse una situación similar en Venezuela desde Colombia con la excusa de combatir al terrorismo que ellos mismos auspician».

Sin embargo, se ha repetido hasta la saciedad hace al menos 20 años que las guerras contemporáneas o nuevas guerras ya no se ejecutan con la movilización de ejércitos regulares sino mediante la tercerización del conflicto. Por lo tanto es prácticamente improbable que el escenario militar de Somalia se pueda repetir en Venezuela. 

El apoyo marítimo, aéreo y logístico de Estados Unidos para invadir a Venezuela existe a través de lo que Padrino López denunció este 2 de junio en transmisión presidencial: la tercerización de la guerra a través de Colombia. Es decir, la invasión se ejecuta a través de los convenios de asesoría militar y financiamiento que diariamente Estados Unidos profundiza con la oligarquía colombiana. Concretamente con la SFAB y el Comando Sur, donde el Conat del Ejército colombiano cumple un rol estratégico de aspiraciones otanistas.

Esta tercerización a través de operaciones de falsa bandera con fuerzas mixtas que no solo aniquilan parte del liderazgo insurgente sino también el tejido social y político que, por ejemplo, cuestiona las graves violaciones a los derechos humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario en la frontera desde una posición soberana, comunista y/o bolivariana. 

Toda la población fronteriza convive, de manera directa o indirecta, entre la legalidad y la narcopolítica venezolana. Prueba de ello son las detenciones por narcotráfico de políticos del PSUV y jefes militares venezolanos. Por lo tanto, no es que la invasión de Estados Unidos por vía marítima, aérea y terrestre va a suceder en el futuro, sino que ya sucedió y está sucediendo con más fuerza a partir de la dejación de armas de las antiguas FARC-EP en 2017. ¿O qué fue la Operación Gedeón? 

El blog venezolano La Tabla comprobó que 2018 fue el año en el cual Arturo Ruiz o Arturo Paz activó una estructura con fines paramilitares usurpando el nombre «Décimo Frente Martín Villa» cuando la estructura original con ese nombre ya se había desmovilizado en Arauca. De esta manera en el plano militar las insurgencias son el principal obstáculo para el Comando Sur y la SFAB, pero en el plano político, es decir, en el de las luchas populares, el objetivo principal es ese tejido social que se opone de manera pacífica a la acumulación violenta como modelo civilizatorio. 

Este tejido también explica la existencia de las insurgencias en territorio venezolano como parte de las Zonas Temporalmente Autónomas o territorios federales. Esta presencia, junto a otras expresiones armadas, se dan como parte del desarrollo del conflicto a partir de la injerencia de Estados Unidos en la región y el tratamiento que la política exterior de Venezuela le ha dado desde el expresidente Carlos Andrés Pérez hasta hoy. 

Más adelante el informe MV afirma que: «Estados Unidos ha hecho poco o nada para frenar la dotación de armas y rutas tanto a los grupos Tancol como a los carteles mexicanos», y antes, en el mismo informe, dijo que las rutas «Tancol» están en Venezuela. Más de 50 pistas ilegales han sido destruidas por el Ceofanb en 2022, ¿estas pistas todas fueron creadas este año por Estados Unidos o cómo es el cuento? 

¿Cuál ha sido el rol de militares corruptos y/o para-militares de la FANB y la narcopolítica local y por qué se afirma que Estados Unidos dota estas rutas como si esta potencia tuviera el control de la soberanía venezolana en, por ejemplo, pistas destapadas imposibles de ocultar al ojo humano? ¿A cuáles rutas Tancol se refiere MV al hacer un revuelto de lo que es y lo que parece que es con lo que no es?

Esa misma lógica de plantear una guerra difusa es la que ha creado las condiciones subjetivas para que se mantengan en la impunidad los asesinatos de los venezolanos José Urbina, reportero de frontera, y su colega Juan de Dios Hernández (y otras centenas en toda la frontera los últimos veinte años), ambos militantes de la misma célula del Partido Comunista de Venezuela en Puerto Páez, Apure, epicentro de la confrontación y la OEB.

Aciertos de la publicación de Misión Verdad sobre la frontera

Casi de último, en el párrafo 28 del informe, MV plantea la tesis central de su informe: «El formato de guerra que se genera desde Washington ha visto en Venezuela algunos de sus recursos, en este caso han buscado crear una crisis humanitarias por la vía de sanciones y de la promoción de la guerra mediante grupos paramilitares como las bandas armadas a las que el Gobierno sigue combatiendo».

Si bien la dialéctica no es blanco y negro, tampoco la caracterización de la confrontación en la frontera venezolana. En la sección «Terrorismo extremista, agítese antes de usar» MV afirma: «La corporatocracia estadounidense ha aprendido que, al agitar el extremismo y desplegar propaganda de manera viral, se puede visualizar el resultado sin que el público atienda al proceso y justificar la ocupación de cualquier país». 

Esta premisa citada es aplicable a cualquier Estado cuando ejecuta operaciones militares sin explicar su proceso dialéctico o hacer pedagogía del conflicto más allá del narcotráfico, el terrorismo, las amenazas transnacionales o imperiales.

Efectivamente, podemos mirar a Venezuela igual que a Somalia como un «campo de batalla de encontrados intereses regionales», lo cual fue suficientemente explicado en enero por Indepaz en sus informes de 2022 y expuesto con detalle en la publicación «¿Qué dice la otra Colombia sobre las nuevas guerras en la frontera con Venezuela» en Resumen Latinoamericano 22.

¿Para qué sirve la intelectualidad venezolana?

«La propaganda globalizada, en particular la colombiana, insiste en vincular a Venezuela a los grupos armados como si el gobierno venezolano les apoyara». Bien, en este punto del presente es imposible negar que las guerrillas son parte de las Zonas Temporalmente Autónomas y la dinámica fronteriza binacional. 

En primer lugar, la discusión científica y marxista (no es excluyente ser marxista y de derecha) no es buscar tapar el sol con un dedo sino investigar, describir y explicar cómo es la disputa del poder y la acumulación donde estos grupos hacen vida, así como declarar la frontera como territorio de lucha contra el paramilitarismo después que Estados Unidos la declarase como zona de interés estratégico. 

En segundo lugar, la discusión banal e infantil, términos en los que también se responde a si Venezuela apoya a grupos guerrilleros, exige ser trascendida y elevado su debate por la intelectualidad antiimperialista hacia la solución política de la desigualdad social. Que se desmonte la doctrina del enemigo interno y Estados Unidos tenga una relación respetuosa con los pueblos del sur para que nunca más un/a adolescente o persona adulta se alce en armas contra la injusticia y el hambre. 

En tercer lugar, enmarcar estas apuestas científicas en un marco histórico y diplomático de la política exterior de Venezuela como país acompañante de los procesos de paz en Colombia desde el expresidente Carlos Andrés Pérez hasta hoy. Cabe destacar que este campo histórico es hoy insuficiente para explicar las nuevas guerras en la franja binacional. 

¿Dónde están los marxistas-leninistas militantes en el año 2022 y los simpatizantes del Movimiento Revolucionario Tupamaros, del Partido Comunista de Venezuela, cualquier expresión del Partido Patria para Todos (y Todas, claro está), comunistas, academias venezolanas, centros de investigación, centros de memoria y medios de comunicación haciendo el registro histórico de la relación económica y comercial entre Colombia y Venezuela que pueda explicar el estado actual de las cosas? 

¿Por qué no hay producción indexada (en cualquier formato) que aplique el grueso de la filosofía y la teoría política a las nuevas guerras contra Venezuela que trasciendan los artículos con palabrotas, la transcripción de datos gubernamentales (cuando los hay), los informes contrainsurgentes de agencias internacionales y el manual soviético y antisoviético?

¿Dónde está la irrupción del debate público sobre esta historia económica y comercial con relación a las burguesías liberales y conservadoras en Venezuela y Colombia? ¿En la venezolanidad quiénes son los responsables ante la historia política de América Latina de este vacío en la discusión pública nacional e internacional de profesionales, medios y militancias antisistémicas en el marco del proceso Bolivariano? Ser de derecha, repito, no es excluyente. 

¿A quiénes beneficia este silencio teórico, político y académico que ha costado litros de sangre en la frontera? Basta de repetir el discurso maniqueo, simplista e infantil para defender la soberanía venezolana: «el imperialismo y la oligarquía colombiana nos acusan de patrocinar a las guerrillas pero ellos no hablan del patrocinio de sus paramilitares». ¿De qué manera esta banalización del debate contribuye a la solución política más que a salvar el pellejo de quien escribe? ¿O la solución política a las nuevas guerras solo es responsabilidad del Estado y no una responsabilidad policlasista?

¿Quiénes están violando los derechos humanos en las comunas de Barinas y Apure? ¿Por qué el ELN no es un grupo Tancol? 

El informe finaliza retomando «las recientes amenazas del ELN a poblaciones venezolanas». MV retoma esta denuncia del mes de enero de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) contra el ELN para clasificar a esta guerrilla como grupo Tancol, la cual, según la denuncia, irrumpió con violencia contra el Autogobierno de la Ciudad Comunal Simón Bolívar en Apure. Según el planteamiento del informe el ELN es un grupo paramilitar al servicio de Estados Unidos. 

Estas afirmaciones de MV borran de tajo el legado del comandante Hugo Chávez por una América Latina como zona de paz y sin bases militares gringas. También pisotea los nobles esfuerzos de paz de la política exterior encabezada por los venezolanos Nicolás Maduro y Carlos Faría, así como los cubanos Miguel Díaz-Canel y Bruno Rodríguez. 

Simultáneamente fue en enero de 2022 cuando empezaron a salir a la luz pública las pruebas que soportan la denuncia contra el Décimo Frente, Frente 28 y Frente 45 como estructuras paramilitares. También en 2022 fue develado el modo de operar del Conat del Ejército colombiano: con uniformes negros, barbudos, identificándose como guerrilleros llegaron a Putumayo a ejecutar una hecatombe sobre la cual hasta hoy no hay justicia a pesar del escándalo internacional que significó. 

Sorpresa: la vereda Alto Remanso, en Puerto Leguízamo de Putumayo, también es una zona fronteriza al sur de Colombia con Perú. Este es el mismo modo de operar encubierto de las fuerzas mixtas y los grupos paramilitares en la frontera colombo-venezolana que, como ya aclaré arriba, no son independientes ni operan solas.

Después de la denuncia del Autogobierno de la Ciudad Comunal Simón Bolívar en Apure el 16 de enero de 2022 la CRBZ enfocó su propaganda política en la campaña «No FARC-EP / No ELN», la cual tiene un correlato en la movilización del uribismo bajo la consigna «No más FARC» el 4 de febrero de 2008, año en que inició la fase exploratoria secreta que resultó en el proceso de paz de La Habana entre las antiguas FARC-EP y el Estado colombiano (2012-2016). 

El 25 de abril la CRBZ cambió su campaña contrainsurgente desde «NO FARC-EP / NO ELN» hacia una propaganda contra los «Tancol-ELN». Sin embargo, a finales de mayo la sigla ELN desapareció de sus redes sociales después de que comuneras y comuneros se reunieran el 17 de mayo con el ministro de Acuicultura y Pesca, Juan Carlos Loyo, y el el 18 de mayo con el ministro de Comunas y Movimientos Sociales, Jorge Arreaza, para el fortalecimiento de la organización comunal. 23

Con estas líneas de tiempo cruzadas de carácter público (todo está en Google), MV en su afirmación sobre «las recientes amenazas del ELN a poblaciones venezolanas» omitió por ignorancia, falta de rigurosidad investigativa o de manera intencional que este 24 de mayo los mismos comuneros dijeron en visita a Diario Vea que a ciencia cierta no sabían si el ELN era el ELN o quiénes eran estos grupos armados porque podían estar disfrazados. 24

Este giro discursivo responde a estos elementos públicos: 1) las victimizaciones sufridas por la población civil del Autogobierno de la Ciudad Comunal Simón Bolívar (por el ELN o grupos paramilitares, no se conocen los resultados de las investigaciones del Estado venezolano), 2) la correlación de fuerzas en la campaña de las Brigadas de Paz y Soberanía Hugo Chávez contra los «Tancol-ELN», 3) la limitada recepción internacional de la denuncia iniciada en enero 25, 26 y 5) el acercamiento comunero con los nuevos ministros de Acuicultura y Pesca así como de Comunas y Movimientos Sociales. 

También la Comuna Socialista Agroturística Guerreros del Caparo en el municipio Ezequiel Zamora del estado Barinas fue objeto de graves violaciones a los derechos humanos: un niño de 15 años fue gravemente torturado durante la ejecución de la Operación Escudo Bolivariano este 2 de junio de 2022 por parte de una comisión mixta compuesta por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). 27

Bajo anonimato una persona de la CRBZ afirmó sobre el hecho que: «[nosotros queremos] no creer que sea una política de Estado sino de funcionarios en el terreno» y asegura que las torturas contra el niño fueron denunciadas en el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo de Venezuela y la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional. Esta correlación de fuerzas cobra vidas, secuestros y graves violaciones a los derechos humanos. Las denuncias que la CRBZ ha hecho públicas y otras que ha acompañado (como la de Barinas) hoy permanecen sin justicia. 

Por lo tanto, este giro en el discurso de este sector comunero y la CRBZ no solo responde a un cambio estratégico en la propaganda política, sino que sus declaraciones a Diario Vea también responden, más allá de cualquier dinámica histórica, a las características de la confrontación en las operaciones encubiertas suficientemente expuestas.  

Ya cerrado el presente informe este 14 de junio de 2022 el vocero Antonio Márquez de la Ciudad Comunal Simón Bolívar en Apure denuncia torturas, atropellos e irregularidades contra el profesor José Gregorio Virigay y atropellos contra su familia por parte de una comisión mixta compuesta por el Dgcim y la 92 Brigada Caribe del Ejército Bolivariano de Venezuela. A su vez el vocero comunal, productor y militante del Psuv también denuncia estigmatización en su contra cuando la comisión llegó preguntando por él como si fuera un delincuente.

La comuna exige el cese de las agresiones y hostigamientos, cuestiona los atropellos de los cuerpos de seguridad contra el chavismo en la frontera y afirma que no se opone «a la presencia de la FANB en nuestro territorio, por el contrario, la saludamos y apoyamos, pero debe actuar sin atropellos, en el marco de la Constitución Bolivariana y las leyes». Además, afirman: «La lucha contra los Tancol no puede ser excusa para violentar los derechos fundamentales de la gente. Su accionar no puede ser inquisitorio, con métodos en los que la sola sospecha implica sentenciar como culpables a las personas». 

De modo que en el discurso oficial del presidente Nicolás Maduro, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, la CRBZ y el Autogobierno de la Ciudad Comunal Simón Bolívar, ninguno acusa al ELN como grupo Tancol en el presente. Entonces, ¿por qué MV sí lo hace a pocas semanas de la segunda vuelta presidencial en Colombia donde se va a definir si habrá otros cien años de soledad?

La esperanza del ascenso de Gustavo Petro y Francia Márquez al poder ejecutivo de la República de Colombia, si no los matan antes y si la Registraduría no les roba tantos votos, definiría la reapertura del proceso de paz congelado por Iván Duque con la insurgencia del ELN y un nuevo proceso de paz con las FARC-EP Segunda Marquetalia, así como un proceso de sometimiento de los grupos paramilitares.

Por Cuba adherirse a los protocolos de ruptura del proceso de paz con el ELN firmado por los Estados fue incluida por Mike Pompeo en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Lo mismo quieren hacer con Venezuela. ¿Es Cuba un Estado patrocinador de grupos Tancol por albergar a la comandancia del ELN delegada para la paz en La Habana? 28

Esta caracterización de los grupos Tancol hecha por MV se cae por su propio peso. Lo que el informe señalado denomina «como la evolución de una guerra híbrida en proceso» no es más que la adaptación de la doctrina contrainsurgente a la llamada democratización de la violencia bien conocida en la frontera venezolana, la cual es un rasgo propio de estas regiones que cuestionan la existencia del Estado en sí mismo al igual que las revueltas sociales del siglo XXI en Europa y las más recientes en América Latina cuestionan la vigencia de los partidos políticos en la lucha antisistémica.

Por lo expuesto en esta publicación se puede afirmar con claridad que es falso que «se desconoce quién moviliza a los actores involucrados» en la frontera. Ya el ministro Vladimir Padrino López lo dijo este 2 de junio en el balance de la OEB: «no estamos caminando en territorio etéreo, sabemos dónde estamos pisando», al mismo tiempo que el presidente Nicolás Maduro se refirió, sin equívocos, a los Tancol como grupos paramilitares, los cuales están plenamente identificados, así como sus alianzas y financiadores. No hay tal guerra difusa en los 2.219 km de la frontera con Colombia.

¡Para la guerra nada!

Notas

1. Misión Verdad. (5 de junio de 2022). El modelo somalí como espejo de la estrategia Tancol contra Venezuela. Venezuela: Misión Verdad https://misionverdad.com/venezuela/El-modelo-somalí-como-espejo-de-la-estrategia-Tancol-contra-Venezuela 

2. José Negrón Valera. (2019). La Zona Temporalmente Autónoma: el plan del Pentágono para la frontera colombo-venezolana. Venezuela: Sputnik https://mundo.sputniknews.com/20190907/la-zona-temporalmente-autonoma-el-plan-del-pentagono-para-la-frontera-colombo-venezolana–1088615145.html 

3. Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas. (11 de febrero de 2015). Informe. Colombia: Indepaz https://indepaz.org.co/informe-de-la-comision-historica-del-conflicto-y-sus-victimas/ 

4. Danna Urdaneta. (12 de junio de 2022). La dialéctica de la paz en Vladimir Padrino López y Domingo Hernández Lárez. Venezuela: Ciudad Ccs http://ciudadccs.info/2022/06/12/para-la-guerra-nada-la-dialectica-de-la-paz-en-vladimir-padrino-lopez-y-domingo-hernandez-larez/ 

5. Danna Urdaneta. (29 de mayo de 2022). 8 claves sobre la toma paramilitar de la frontera con Venezuela. Venezuela: Ciudad Ccs http://ciudadccs.info/2022/05/29/voz-invitada-para-la-guerra-nada-9-claves-sobre-la-toma-paramilitar-de-la-frontera-con-venezuela/ 

6. COCE-ELN. (10 de enero de 2022). El conflicto en la frontera araucana. Montañas de Colombia: Insurgencia Urbana https://insurgenciaurbana-eln.net/el-conflicto-en-la-frontera-araucana/ 

7. FARC-EP Segunda Marquetalia. (23 de enero de 2022). A los Araucanos. Montañas de Colombia http://farc-ep.net/?p=4101 

8. Camilo González Posso. (15 de enero de 2022). Militarización de la frontera Colombia-Venezuela. Aparte del informe de Indepaz sobre la crisis en Arauca – Enero 2022. Colombia: Indepaz https://indepaz.org.co/militarizacion-de-la-frontera-colombia-venezuela-aparte-del-informe-de-indepaz-sobre-la-crisis-en-arauca-enero-2022/ 

9. Editor Medellín, 26 de marzo de 2022. Las disidencias son grupos mercenarios útiles al Estado colombiano. Colombia: Colombia Informa. http://www.colombiainforma.info/las-disidencias-son-grupos-mercenarios-utiles-al-estado-colombiano/ 

10. Trochando sin Fronteras. (22 de enero de 2022). Comunicado a la opinión pública. Colombia: Twitter https://twitter.com/trochandosf/status/1484878463467241478

11. Editor Medellín. (21 de marzo de 2022). Caravana Humanitaria por la Vida desde Bogotá hasta Arauca. Colombia: Colombia Informa https://www.colombiainforma.info/caravana-humanitaria-por-la-vida-en-arauca/ 

12. Judicial. (10 de enero de 2022). Las viejas rencillas en las FARC que agravan la situación en Arauca. Colombia de: El Espectador. https://www.elespectador.com/judicial/las-viejas-rencillas-de-las-farc-que-a 

13.  La Tabla. (25 de febrero de 2022). Embustero. Venezuela: Twitter. https://twitter.com/latablablog/status/1497117644025126912 

14. Ejército de Liberación Nacional. (13 de abril de 2022). Los héroes nunca mueren. Montañas de Colombia: ELN Voces https://eln-voces.net/los-heroes-nunca-mueren/ 

15. Boris Rojas. (7 de junio de 2022). Sobre la captura de Violeta Arango y el caso Andino. Colombia: Facebook Objetivo Libertad https://www.facebook.com/101801685089733

16. Danna Urdaneta. (27 de julio de 2021). Keys to Jesús Santrich’s Assassination in Venezuela. Venezuela: Venezuela Analysis. https://venezuelanalysis.com/analysis/15270 

17. Ver nota al pie número 7.

18. Investigación. (21 de mayo de 2022). Exclusivo: Semana revela el testimonio de una mujer que contó los detalles macabros de cómo mataron a alias el paisa. Colombia: Revista Semana https://www.semana.com/amp/nacion/articulo/exclusivo-semana-revela-el-testimonio-de-una-mujer-que-conto-los-detalles-macabros-de-como-mataron-a-alias-el-paisa/202215/ 

19. Danna Urdaneta. (31 de mayo de 2022). Hilo con datos sobre asesinato de Gentil Duarte. Venezuela: Twitter https://twitter.com/dannavenezolana/status/1531672069754310657 

20. Eduardo Pizarro Leongómez. (1 de junio de 2022). El Clan de Golfo, el enemigo público número uno del Estado colombiano después de Pablo Escobar. Colombia: Contexto Media https://contextomedia.com/el-clan-de-golfo-el-enemigo-publico-numero-uno-del-estado-colombiano-despues-de-pablo-escobar/ 

21. Fundación Paz & Reconciliación. (12 de mayo de 2022). Organizaciones sociales confirman desplazamientos forzados en el departamento del Chocó. Colombia: Twitter https://twitter.com/parescolombia/status/1524909790920486912

22. Danna Urdaneta. (5 de mayo de 2022). ¿Qué dice la otra Colombia sobre las nuevas guerras en la frontera con Venezuela? Argentina: Resumen Latinoamericano https://www.resumenlatinoamericano.org/2022/05/05/colombia-que-dice-la-otra-colombia-sobre-las-nuevas-guerras-en-la-frontera-con-venezuela/ 

23. Ver línea de tiempo de Facebook, Instagram y Twitter de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ), CRBZ-Apure, la Ciudad Comunal Simón Bolívar y el diputado Orlando Zambrano del Psuv. 

24. Yonaski Moreno. (24 de mayo de 2022). ¡Como en Colombia! Grupos Tancol ofrecieron dinero para mejorar calidad de vida. Caracas: Diario Vea https://diariovea.com.ve/como-en-colombia-grupos-tancol-ofrecieron-dinero-para-mejorar-calidad-de-vida-en-apure/ 

25. Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos. (10 de mayo de 2022). Declaración del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos https://observatoriodhp.wordpress.com/2022/05/10/declaracion-del-observatorio-de-derechos-humanos-de-los-pueblos/ 

26. Movimientos sociales del ALBA. (17 de enero de 2022). Pronunciamiento en apoyo a la Ciudad Comunal Campesina Socialista Simón Bolívar. América Latina https://albamovimientosvenezuela.wordpress.com/2022/01/17/pronunciamiento-en-apoyo-a-la-ciudad-comunal-campesina-socialista-simon-bolivar-del-estado-apure/

27. Ciudad Comunal Simón Bolívar. (14 de junio de 2022). DENUNCIA GRAVE. Venezuela: Facebook https://fb.watch/dEWbL0YjFC/ 

28. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. (25 de enero de 2019). En defensa de la paz de Colombia. La Habana: Minrex http://www.minrex.gob.cu/es/en-defensa-de-la-paz-en-colombia 

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