[CHAVISMO AHORA] El Chavismo en defensa de los derechos humanos

Con la Revolución Bolivariana iniciamos un ciclo de lucha, conquista y profundización de derechos, como nunca tuvimos en Venezuela, lo que significó la inclusión de millones a una dinámica política y social que permitía abrir nuevos espacios. Chávez partía de que solo defiendes lo que tienes, por eso siempre nos exigía que peleáramos por lo necesario para vivir con dignidad.

Reflejar esas luchas, iniciar balances, continuidades y rupturas, era el objetivo del Foro “Chávez y los Derechos Humanos”, organizado por el Frente Cultural de Izquierda y la Comuna 5 de Marzo, Comandante Eterno. Allí se presentaron diversas intervenciones ancladas a procesos concretos que son claves para entender los altos y bajos, las limitantes y desafíos que hoy enfrenta el movimiento popular, para con la defensa y conquista de los derechos.

Ante un claro retroceso del disfrute de derechos básicos, producto de múltiples y complejas circunstancias, es clave generar diagnósticos colectivos desde la militancia revolucionaria, para encontrar rutas compartidas y continuar la lucha. 

Los derechos humanos, nuestra bandera

Así reivindicamos la lucha por los derechos humanos, en el sentido amplio, como bandera revolucionaria contra el Estado burgués, pero también contra los poderes fácticos. Con Chávez asumimos la confrontación con esos dos estamentos de la sociedad capitalista, y por ello afirmamos que el Estado debe transformarse, como parte de la lucha contra el capitalismo.

Donde el capital ve negocio, nosotrxs vemos derechos mientras que el Estado defiende e impone una u otra agenda; allí una de las tensiones fundamentales que hoy evidenciamos en el país. La resolución de esa contradicción nos acercará o alejará del gobierno, y en esa compleja dinámica debemos afinar la mirada, ajustar las acciones y juntar las demandas del movimiento popular.

Por ello asumimos como tarea la reivindicación de nuestras exigencias como derechos necesarios para reafirmar el proceso bolivariano y para mejorar las condiciones de vida del pueblo, superando esa mirada que se trata de imponer, en ocasiones como vil chantaje, de que nuestro reclamo es casi exclusivo de la derecha, quienes los reivindican desde la mirada liberal, y en no pocas ocasiones, como parte de una estrategia de desestabilización, aplicada en diversos países como parte de los planes del imperio.

Reconquistar derechos, multiplicar encuentros

Históricamente nuestra agenda ha sido amplia y permanente, entre las luchas nuestras está la exigencia de socialización de la tierra, en el campo y la ciudad, para ponerla al servicio de la vida y no para la reproducción del capital; contra la impunidad en sus diversas dimensiones, donde resalta la larga lista de campesinos asesinados sin culpables procesados; el reconocernos desde identidades diversas (culturales, sociales, de género, de pueblos); la cada vez más impostergable defensa de lxs trabajadorxs, por la liberación de lxs injustamente detenidxs por luchar, y porque se cumpla los derechos conquistados en ley; porque nuestros jóvenes no sean criminalizados y asesinadxs por los cuerpos de seguridad solo por ser pobres, por vivir en comunidades populares; por el disfrute efectivo de la educación y salud, y diversos servicios públicos, gratuitos y de calidad.

Esa agenda de lucha, con muchos otros componentes, tuvo avances importantes en la Revolución Bolivariana, pero en los últimos años ha tenido un claro retroceso, ya sea por las limitaciones propias del movimiento popular, por las consecuencias en las capacidades de acción del Estado (causadas en muchos casos por los ataques al proceso venezolano), o por las diversas tensiones y contradicciones internas en el gobierno.

Por ello, es un deber revolucionario, el retejer una trama comunitaria, desde el principio de autonomía popular, para reimpulsar las demandas históricas del pueblo humilde que reclama derechos, sumando aquellas que emergen a partir del nuevo panorama de exclusión al que enfrenta. Allí la fuerza para dialogar entre las diversas expresiones políticas chavistas, para impulsar la defensa de la soberanía, la lucha contra el imperio y contra las políticas impulsadas por el gobierno, que atacan directamente a la vida de las mayorías populares.

Fue la fórmula del chavismo para ser mayoría, movilizar a un pueblo, disputar poder y   derechos, como premisas esenciales en la construcción del socialismo.

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